Publicado el 10 de mayo de 2011

Morir Luchando Sin Agua ni Cagando: Masivo rechazo popular, en Valdivia, al proyecto HIDROAYSEN

Morir Luchando Sin Agua ni Cagando

Masivo rechazo popular, en Valdivia, al proyecto HIDROAYSEN

Con 11 votos a favor y una abstención fue aprobado este lunes 9 de mayo de 2011 el proyecto de la hidroeléctrica Hidroaysén. Cuento corto para un proceso repleto de irregularidades. Endesa y Colbún rasgarán el territorio con una cicatriz visible desde el espacio, con el fin de generar 19.000 GW por hora. Esto le permitirá ganar 1.500 millones de dólares anuales y suplir de energía eléctrica a las mineras que gastan un 34% de la energía consumida por el país.

En el nombre de todos los que gastamos apenas el 15% de la energía producida en Chile (gasto residencial), un grupo de personas, reunidas en la Universidad Austral, manifestó su descontento a través de una marcha que recorrió las calles céntricas de la urbe. Si bien la marcha estaba autorizada para salir desde la plaza de armas el descontento exacerbado por la indignación a semejante acto de abuso de poder por parte de los parlamentarios, motivó que la multitud se tomará el puente Valdivia por espacio de varios minutos y luego prosiguiera marchando por las calles de nuestra ciudad. Con el asedio policial siempre presente a través de un contingente de fuerzas especiales, dos huanacos, un zorrillo, y varias menudencias de verde, la multitud no encontró en este más que ají pa´ su caldo, engrosando sus filas con adherentes que se sumaban a la marcha o alguno que otro conductor que repetía el sonido de su bocina en apoyo a los manifestantes. A pesar de que afuera del supermercado Unimarc, en la calle Arauco, la represión se cernió sobre la multitud, los manifestantes que lograron escapar se reagruparon en la plaza de armas para continuar con la protesta. En total fueron horas de manifestación, que se caracterizaron por el tozudo coraje de docenas de personas que huían de carabineros, solo para volver a reagruparse y continuar gritando “Piñera, entiende, el agua no se vende”.

Usted leerá en otros medios que la manifestación fue una iniciativa de los estudiantes, pero nosotros le podemos decir, que estábamos ahí, y que en su momento vimos personas mayores, niños, niñas, trabajadores, trabajadoras y hasta un perro café que se manifestó con sus ladridos. Esto es producto de un descontento generalizado de personas de todo tipo y que han visto con impotencia como un grupito de pelafustanes en ternos, juega con el presente y futuro de nuestros ríos, de nuestro medio ambiente, entorno prístino de uno de los pocos lugares del mundo que vasto se impone indómito a la orilla de un océano agreste, pero rico en vida, en gente.

Mil veces diremos ¡No a los embates del capital! 

Que no le cuenten mentiras, la crisis energética salió del mismo saco fétido, que la crisis del gas en Magallanes, que el subsidio estatal a la industria forestal y salmonera, que la privatización de las mineras y que las tarjetas de crédito de Piñera. Riqueza para algunos, pobreza eterna para muchos.



No se escucha bien pero Periodistas y ciudadanos increpan a un personaje que toma fotografías de los manifestantes, la tensión aumenta cuando el individuo no da respuestas satisfactorias de su accionar. Parece que este es sapo, así que recuerden su cara