Publicado el 3 de octubre de 2015

FICV: ¡Hagamos una pausa y demonos un gusto en familia!

“Captará que mirar cine no es solo perder el tiempo o escapar,
sino conectar con el mundo y que una película te obliga -siempre-
a tomar una decisión, a tener una opinión y que esa respuesta,
si es sincera, real, muchas veces te representa, te revela,
te obliga a situarte a un lado de la calle.”
Alberto Fuguet.



facebook.com/ficvaldivia
Se acerca un nuevo Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICV) y corresponde hacer un comentario sobre algunas de las últimas películas nacionales, todas con un rasgo en común: mover el piso al público chileno. Las cintas son las siguientes: Volantín Cortao (2013), Matar a un hombre (2014), El bosque de Karadima (2015) y El Club (2015).


La primera trata sobre el positivo pero turbulento choque entre dos jóvenes de origen social distinto; la siguiente acerca de un crimen producto de la frustración ante la burócrata e incompetente seguridad pública. La tercera narra cómo operaba el poder del Sacerdote Fernando Karadima y, pasado los años, la consecuente crisis existencial en uno de sus discípulos. Por último, el cuarto film  personifica, a través de una casa de penitencia y oración, el deterioro moral e institucional de la iglesia católica.


Volantín Cortao | lafuga.cl
Más allá de los argumentos en específico, lo relevante es la fiel representación que dichas películas hacen de dos fallas o puntos negros en la sociedad chilena: la desigualdad social y la corrosión de su moral originaria. Es por ello que no solo son buenas en su óptima realización teatral y técnica, sino también y lo más importante, porque logran que nos reconozcamos al vernos reflejados en el drama, tan latino como chileno. Y es, precisamente, en estos tiempos claroscuros -donde surgen los monstruos- que atraviesa el país, el deber tanto de cineastas como del público chileno reconocer sus propios males y reflexionar de manera colectiva en torno a ellos. En síntesis, utilizar el arte como herramienta crítica y constructiva.


En relación a esta nueva versión del FICV, e invitando a la comunidad valdiviana a aprovechar la instancia, cabe mencionar las películas en competencia nacional que parecieran ir en la misma línea de las ya nombradas. En su trailer, La mujer de barro (protagonizada por Catalina Saavedra: La nana) da atisbos de problematizar la precariedad laboral que vive la mujer temporera en la cuarta región. Similarmente, El origen del cielo trata sobre la inestabilidad laboral y la monótona existencia de padre e hijo, obreros en un aserradero cordillerano del sur; y queda por ver a que se refiere Sin norte con el “chile profundo” que se presenta en el tema del film: un viaje.


La mujer de barro | ficvaldivia.cl
Finalmente, destacar la exhibición del premiado documental El botón de nácar (Patricio Guzmán, 2015, autor de La batalla de Chile), El Club y El bosque de Karadima, todas en la sección Ventana del Cine Chileno. También la proyección gratuita del documental De vida y de muerte (Pedro Chaskel, 2015): antecedentes de la Operación Cóndor en algunos de los países latinoamericanos intervenidos.  

¡Vamos, hagamos una pausa y démonos un gusto en familia!