Como Izquierda Libertaria declaramos
nuestro rechazo a la decisión del gobierno de acoger la petición de la
Democracia Cristiana de aplazar la votación en la Comisión de Salud de la
Cámara de Diputados, respecto a la idea de legislar el Proyecto de Ley que
regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en caso de
inviabilidad del feto, peligro de vida de la mujer y violación (Boletín
Legislativo Nº 9.895-11). Proyecto que busca terminar con un enclave heredado
de la Dictadura que eliminó del Código Sanitario la norma que permitía el
aborto terapéutico existente en Chile desde 1931, y que obliga hoy a las
mujeres a abortar en la clandestinidad, en condiciones inseguras e insalubres
para las más pobres y jóvenes.
La apertura del debate en este ámbito
ha sido posible gracias a la larga lucha del movimiento social y feminista que
obliga al gobierno de Michelle Bachelet a proponer una reforma a la legislación
vigente, lo que sumado a la presión que han ejercido organismos internacionales
de Derechos Humanos en esta materia contra el Estado de Chile, han logrado que
el tema no pueda ser rehuido actualmente por el Ejecutivo. Si bien el proyecto
de ley resulta insuficiente al cubrir sólo un 3% de los abortos que se producen
al año, representa un mínimo de derechos para mujeres y niñas, los que deben
garantizarse desde ya con el proceso legislativo en curso y la aprobación del
proyecto de ley.
Hoy se presenta una nueva dificultad en
la discusión legislativa con la postergación de la votación en general del
proyecto en la Comisión de Salud -idea propuesta por el Ministro Secretario
General de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre, luego de las presiones ejercidas
por la DC y el Ministro del Interior, Jorge Burgos-, lo que confirma la
inconsistencia política de la Nueva Mayoría y del gobierno, que cede frente a
los sectores conservadores de su coalición para mantener el equilibrio interno,
evidenciando su falta de voluntad política para legislar a favor de los
derechos sexuales y reproductivos de mujeres y niñas.
En este sentido, sostenemos que sólo el
movimiento social y feminista, junto a las fuerzas transformadoras, podremos
recuperar y profundizar los derechos humanos y sociales que nos arrebató la
Dictadura y continúan negándonos las distintas coaliciones gobernantes. Juntos
y juntas debemos seguir luchando por la construcción de una verdadera
democracia: aquella que asegure el derecho que tenemos las mujeres a decidir
sobre nuestras vidas y salud, reconociéndonos como sujetas políticas y de derechos
plenas. En consecuencia, una Nueva Constitución Política de Chile deberá
garantizar los derechos sexuales y reproductivos como parte fundamental de los
derechos humanos de mujeres y niñas.
En suma, y porque la legislación no
puede seguir imponiendo las creencias de un determinado y minoritario sector,
negando nuestros derechos y forzándonos a cumplir el mandato de la maternidad
obligatoria, como Izquierda Libertaria, declaramos, claro y fuerte: ¡¡Aborto
Libre, Legal y Gratuito para todas!!
Izquierda
Libertaria, Chile.
