Publicado el 11 de octubre de 2011

Hacia una movilización generalizada en todos los frentes

Hacia una movilización generalizada en todos los frentes

El movimiento estudiantil, por estos álgidos días, se encuentra acaparando todos los medios de comunicación, y no es para menos. Esto, sin embargo, da la impresión que a la vez juega en contra de otras luchas al eclipsarlas. Consideremos pues que el posicionamiento mediático ha formado el caballito de batalla de todos los conflictos desde hace varias décadas y se encuadra dentro de la política reivindicativa y peticionista de los actores y actrices sociales post-golpe. Casi pareciera que si algo ya no aparece en la televisión es porque se acabó el conflicto. Esto claramente no es así y hay un sinfín de casos en donde varios compañeros y compañeras han demostrado que la lucha se da en cada instante y por varios años ya.

La cosa no acaba con la educación gratis y ojalá todos y todas tengamos claro que esto es solo el comienzo de un largo y hostil camino que hemos elegido seguir (no exento de alegrías por cierto). Recordemos que el catalizador social de este año fue Hidroaysén y ese tanguito aún camina viento en popa tras el rechazo de los 7 recursos de protección interpuestos en contra de la iniciativa en la corte de apelaciones de P. Montt. Si bien la envergadura del proyecto lo ha transformado en el ícono de batalla ambientalista. La lucha no es solo contra Hidroaysén, sino que contra una política energética diseñada por y para los que nos gobiernan y que atenta contra todos los demás y obviamente contra los ecosistemas. Cabe señalar que también siguen en pie las iniciativas de Isla Riesco y la hidroeléctrica en Pilmaiquen por citar algunos otros casos conocidos.

La salud es otro tema que ha causado revuelo en los últimos días con las movilizaciones de la CONFUSAM. La precariedad de la salud pública ha sido siempre una molestia indignante para el 80% de las personas del país que se atienden en estos centros de salud. Sin embargo la salud, al igual que la educación, no se soluciona con pesos más o pesos menos, que fue a lo que se redujo la lucha de la CONFUSAM finalmente. La precariedad de la salud pública es de hecho una estrategia de este y los gobiernos pasados, con el fin de privatizar la salud. Los centros de atención pública, al ser incapaces de cumplir con lo que la ley les comanda hacen ver a los mismos como una opción inviable en ciertos casos extremos (para los pocos al menos que logran costear centros médicos privados). La posibilidad de consecionar hospitales públicos, los recortes presupuestarios y los cheques auge son algunas medidas que apuntan a encaminar esta macabra iniciativa, financiar el lucro de privados con recursos de todos y todas.

Podríamos seguir con la criminalización de la lucha Mapuche, o el violento trato a la dignidad de millones de trabajadores y trabajadoras pero nos parece que el punto que intentamos tocar ya se ha entendido. Todos estos conflictos no pueden ser abordados solamente en sus particularidades. No al menos si se espera superarlos. Debemos confluir todos y todas las personas en una lucha generalizada en todos los frentes. Esto no quiere decir que formemos una sola organización, un solo proyecto, menos un solo partido. A lo que se apela es a la solidaridad efectiva entre los territorios y entre las organizaciones, oponer nuestra diversidad organizada contra su opresión uniforme y cuadrada. No solo marchar todos y todas en cada marcha que se programe, sino que empezar a proponer y ejercer las soluciones a nuestros propios problemas.

En Valdivia, vivimos en una de las zonas más caras y definitivamente con la menor cantidad de empleo de Chile y aún así, es una de las zonas más desprovistas de organización popular y con las formas de movilización más "calmadas", por decirlo de alguna forma. ¿Puede ser esto distinto?...Tarea para la casa.

PARO NACIONAL 18 Y 19 DE OCTUBRE
TODOS Y TODAS A LAS CALLES