Publicado el 20 de febrero de 2012

EL CHUPASANGRE 2.0

EL CHUPASANGRE 2.0

Por Héctor Kol

Patagonia Chilena
Enero del 2012.
 


El “Chupasangre” no es un animal mitológico, como el “chupacabras” que aparece en la Televisión Chilena cada vez que se desata un escándalo político o financiero en el país más capitalista neo-liberal del mundo.

El “Chupasangre” existe y hoy está en su versión 2.0… Es nuestro Nosferatus chilensis.

No habita en el averno ni en un castillo de Transilvania, ninguna damisela se enamoraría de él y ni siquiera es elegante, como Cristopher Lee, el mejor de los “chupasangres” creados por Hollywood. Nuestro Chupasangre se vería ridículo con una tenida gótica…

Además de chileno, nuestro Nosferatus chilensis es Socialista y vuela con frecuencia hasta la nortina Región de Valparaíso, elegida por Pinochet para instalar el Castillo de los “Honorables-Chupasangre” y que fuera ocupado incluso por el mismo Dictador, convertido en Chupasangre-Vitalicio como producto neto de la “democracia de los acuerdos”, del •”crecimiento con igualdad” y de la “justicia en la medida de lo posible”…

Y más aún, el Nosferatus chilensis realiza esporádicos vuelos a la Región de Los Lagos adonde llegó investido como Senador en una elección donde participó “blindado” (es decir, sin competencia) después de terminar en México un entrenamiento pagado por el Estado (como todo lo que ha hecho en su vida) destinado a capacitarlo en las mejores técnicas para “sapear” a las comunidades indígenas y a sus organizaciones. Y antes de eso, fue Diputado de una zona pobre que quedó más pobre después de representarla. Un curriculum monstruoso.

Acá, en esta Región contaminada de piojos de mar, virus ISA sintomático y a-sintomático, toda suerte de bacterias y hongos que la Industria salmonera ha aportado para el “desarrollo” de la Patagonia chilena, el “Chupasangre” ha evolucionado hasta su versión 2.0, a punta de vueltas de carnero y de rodearse de una corte de aduladores constituida por periodistas en práctica, longkos auto-designados y más de algún dirigente sindical o de la agónica pesca artesanal que sigue creyendo que ESTE Chupasangre Socialista “se la juega contra las salmoneras”…

En efecto, en el año 2009, el Nosferatus chilensis alzó la voz para tratar a los dueños de las salmoneras como “chupasangres” por su abundante prontuario de abusos laborales con los que los herederos de César Barros pretendían arrebatarle el título de “Chupasangre del año”.

Pero sólo semanas después, nuestro Nosferatus se dio su primer salto mortal hacia adelante, convirtiéndose en el principal operador del proceso de privatización del Mar Austral, amenazando con el hacha de la bandera del Partido Socialista a cuanto parlamentario manifestara siquiera una duda respecto a la conveniencia y al patriotismo que revestía tal medida destinada a solucionar el problema financiero de la Industria salmonera, ya arrasada por la epidemia del virus ISA.

Así, de crítico de los “chupasangres” salmoneros, el Nosferatus Socialista se convirtió en el principal protector de estos agentes tóxicos, siendo apoyado desde Aysén por otro chupasangre, un ex funcionario de la Dictadura Militar que desde su cargo de Director de Vialidad elaboraba afiebradas teorías de futuras invasiones chinas a la Patagonia chilena (hoy, la invasión parece que será israelí) y que ahora aparece re-convertido a Eco-Senador, también por milagro de la Democracia chilena y de la ingenuidad de los que se oponen al proyecto Hidroaysén y ven en él a un “aliado”.

Nuestro Nosferatus chilensis, en monstruosa unión con el ahora Eco-chupasangre aisenino, más un circunspecto Senador “independiente” por Magallanes, se las arreglaron para superar sus diferencias ideológicas (el socialismo-fascismo-independentismo unidos, jamás serán vencidos) y lograron salvar a la “exitosa” industria piojenta de la quiebra, impulsando las modificaciones a la Ley General de Pesca y Acuicultura que ahora permite que bienes nacionales de uso público, como lo siguen siendo las concesiones acuícolas, puedan ser hipotecadas ante los Bancos españoles, estadounidenses, chilenos, brasileños y holandeses que tuvieron la mala idea de prestarles plata a los herederos del actual Gerente General de “La Polar”.

De esa manera pagaron sus deudas los “exitosos” cultivadores de virus: con NUESTRO Mar y con la complicidad abierta y agresiva del Nosferatus Socialista.

El 10 de Marzo del año 2010, entre terremoto y tsunami y en el último día del penoso Gobierno que encabezó, dejando tres Mapuche muertos por exigir derechos territoriales y 60 mil estudiantes secundarios detenidos por exigir una educación gratuita, la Presidenta Bachelet consiguió los votos (entre ellos, los de toda la bancada Socialista encabezada por Nosferatus chilensis) para aprobar la Ley que reformó a la Ley General de Pesca y Acuicultura y privatizó el Mar Austral Chileno.

El Chupasangre criollo lograba, así, desangrar al país en uno más de sus patrimonios naturales, ahora al compás de la Marsellesa Socialista y bajo la sombra del puño alzado a la manera de la Cuarta Internacional… Nosferatus chilensis y sus secuaces superaron los sueños de Milton Friedman y de sus Chicago Boys instalados, hoy, en la UDI y en las Gerencias Generales de las empresas salmoneras.

Ahora, Nosferatus chilensis vuelve a alzar la voz y a través de una propaganda radial en una emisora de Puerto Montt se encuentra denunciando que LA INDUSTRIA SALMONERA NO HA CUMPLIDO LOS COMPROMISOS QUE ADQUIRIÓ CUANDO SE MODIFICARON LAS LEYES QUE EVITARON SU QUIEBRA (es decir, NO HA CUMPLIDO LOS COMPROMISOS QUE ADQUIRIÓ CUANDO SE PRIVATIZÓ EL MAR AUSTRAL) y ha seguido explotando a sus trabajadores, utilizando mano de obra “contratista” para eludir los derechos laborales que, según él, garantizan las leyes chilenas….Paralelamente, una de sus ex secretarias lo ha demandado ante Tribunales Laborales por “malos tratos” y “despido injustificado” (Nosferatus chilensis no escapa al tradicional doble estándar de los chupasangres que habitan el Castillo de Valparaíso)

El Chupasangre criollo se presenta, así, en su versión 2.0 con este segundo salto mortal hacia adelante, en plancha y sin red de protección, poniéndose del lado de los trabajadores-temporeros del salmón, ahora más esclavos que antes.

Pero el Nosferatus chilensis nada dijo cuando, en el año 2009, ocho personas fueron involucradas, en el montaje del incendio de las oficinas de la agencia publicitaria Salmon-Chile en Puerto Montt, montaje tolerado y amparado por SU Gobierno y donde entre los acusados estuvieron dos dirigentes sindicales de los trabajadores salmoneros y dirigentes de la CUT, además.

O colgaron trenzas de ajo en las puertas de los tribunales donde se realizaban las audiencias del montaje o simplemente Nosferatus socialista nunca acudió, porque nunca lo vimos apoyando, siquiera, a los trabajadores que quería encarcelar el Ministerio Público para victimizar a los victimarios…

El Nosferatus chilensis acusaba de ignorantes a los que denunciaban el proceso de privatización del mar, aunque en las reformas a la ley de pesca explícitamente se decía que las concesiones iban (y fueron) a ser hipotecadas ante los bancos. Y su argumento para justificar su ofensa era de antología: “… Es una ignorancia hablar de privatización del mar PORQUE EL MAR YA SE ENCUENTRA PRIVATIZADO…”
Su asesor, el hombre-lobo, nunca le contó que lo que SUS Gobiernos habían privatizado eran los peces en el mar, pero NO el mar… todavía.

Nada dijo y nada ha dicho el Nosferatus chilensis acerca de los cientos de millones de dólares que se le regalaron a la Industria salmonera durante SUS Gobiernos, triangulados en proyectos FONDEF de investigación y tecnología o regalos surtidos de la CORFO y con los que se podrían financiar varios años de educación superior, por ejemplo. Quizás, Nosferatus chilensis guardó silencio para evitar que se comparara este despilfarro con el Caso MOP-GATE, el fraude de las fragatas, la compra de ferrocarriles desechados en España o el escándalo de los aviones MIRAGE o el mismo TRANSANTIAGO, todos ellos, casos ocurridos durante SUS Gobiernos, cuando los y las chupasangres aleteaban en el Palacio de La Moneda antes de partir a la ONU…

Nosferatus chilensis es mudo ante eso, como lo fue antes de la quiebra salmonera, donde no se le escuchó referencia alguna sobre los 100 trabajadores muertos en 7 años que dejó la Industria Salmonera o sobre las epidemias bacterianas, virales y parasitarias que inundaban los canales y fiordos patagónicos. Nada dijo cuando tras la erupción del volcán Chaitén, fueron rescatados los salmones ANTES que las personas, cuyas vidas valían menos de US$ 5 el kilo para SUS Gobiernos…

Es ciego ante la contaminación orgánica y química de las salmoneras, que es el gran problema que genera esta Industria incluso en el final de sus días. Y es sordo cuando la gente le recuerda que, junto al ahora Ministro de Economía, es el político más repudiado de Chile…el peor de los peores, el más antipático, el más advenedizo y el más oportunista para la mayoría de los chilenos.

Sin embargo, no le faltarán seguidores a este Chupasangre ahora en su versión 2.0, porque esclavos mentales (“perkins”) sobran en este país y hasta son Partido Político. Pero la Historia es la Historia y es el mejor remedio para los ataques de amnesia que asolan a los chilenos.

Nosferatus chilensis, empeñado en darle piso a la futura candidatura de la misma autoridad que mató Mapuches para defender la industria forestal, encarceló niños estudiantes para defender el lucro en la educación y privatizó el mar de todos los chilenos para salvar a la Banca Privada, re-enarbola la bandera de los derechos laborales cuando él mismo encabezó la operación que incluía el desarme de sindicatos y federaciones de trabajadores para que la industria salmonera pudiera reflotar sin el “cacho” del sindicalismo.

Cuando ya el fin de la Industria tóxica es inminente y esta vez inevitable, cuando el virus ISA se extiende otra vez desde Puerto Montt hasta Puerto Natales, es decir, otra vez por más de dos mil kilómetros lineales del Mar Austral privatizado y seccionado en Barrios Salmoneros y cuando los Bancos esperan ávidos la oportunidad de recuperar el dinero mal prestado a través de la ejecución de las hipotecas de las concesiones acuícolas, el Chupasangre 2.0 encuentra la oportunidad de seguir viviendo de la sangre ajena, levantando otra vez el puño y blandiendo el Hacha de la Justicia que, durante los 20 años que gobernó su coalición de monstruos, ocultó en un Castillo de Transilvania.

Pero la memoria y la historia son antiparasitarios que ningún bicho puede resistir. Son antibióticos que no producen “genes de resistencia” y más temprano que tarde, las vacunas de Memoria y los tratamientos de Historia, acaban con los parásitos, incluso los más blindados, como si fueran balas de plata.


Héctor Kol