Publicado el 11 de agosto de 2015

Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) da término anticipado al Proyecto Adecuaciones Central Hidroeléctrica San Pedro

“Conflictos como éste dejan un gran desafío para nuestra región: tener instrumentos y estrategias de planificación sólidas y vinculantes que permitan un ordenamiento de nuestro territorio” Verónica Lyon.

En la mañana de este 11 de agosto, el Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Los Ríos, dio término al proyecto de “Adecuaciones a Central Hidroeléctrica San Pedro”, presentado a en junio pasado, y que consistía en adecuaciones basadas en las nuevas condiciones geológicas detectadas durante las obras de la polémica central, aprobada en el año 2008. 
El motivo que presentó este servicio para rechazar de forma anticipada el proyecto de Colbún, fue la falta de información esencial que permitiera predecir de forma adecuada los diferentes impactos de las adecuaciones. Al respecto, Verónica Lyon, coordinadora del Movimiento Ciudadano Valdivia Sin Represas, comentó que “este proceso ha dejado de manifiesto la falta de seriedad de Colbún, al presentar un proyecto que, estando emplazado en una zona de peligros geológicos, no contaba con los requisitos mínimos para ser evaluado.” Añadiendo: “Insistimos que además este proyecto no se ajusta a los caminos que esta región ha tomado para su desarrollo y que están plasmados tanto en nuestra estrategia regional, como en los distintos planes de desarrollo comunales”. 
El rechazo de los Servicios Regionales
Hace unas semanas atrás, este proyecto cursaba por sus primeras derrotas debido a las observaciones realizadas por parte de los servicios públicoes de la Región. Un total de 10 servicios, entre los que se encuentran la Seremi de Medio Ambiente, Sernageomin, Sernapesca, Subpesca, MOP evaluaron de forma negativa al proyecto, debido a que este carecía de “información relevante y esencial no subsanable mediante aclaraciones, rectificaciones o ampliaciones”, por lo que su evaluación se hacía imposible. 
La Seremi de salud por su parte, declaró además, que este proyecto no consideraba el área de influencia real de este proyecto en el escenario más desfavorable, indicando que este impacto sería hasta la Bahía de Corral. Respecto a esto, Verónica Lyon señaló: “Estamos satisfechos, porque hoy está primando la evaluación técnica de este proyecto, por sobre las presiones políticas, al contrario de lo que pasó en 2008. Creemos que la mayoría de Servicios Públicos han hecho un trabajo riguroso en este proceso de evaluación ambiental y eso se valora”. 
El movimiento socioambiental por los Ríos Libres
Desde el comienzo de este conflicto, organizaciones sociales y ambientales provenientes principalmente de Los Lagos, Panguipulli y Valdivia, estuvieron denunciando las falencias de este proyecto y solicitando su retiro anticipado. Javier Milanca, vocero de la Coordinadora por la Defensa del rio San Pedro, comenta que “siempre manifestamos nuestra desconfianza como ciudadanos y vimos que los estudios presentados por la empresa carecían de profesionalismo y hasta dijimos que se trataba de una vergonzosa irresponsabilidad”. Además, sostiene que si bien están felices con las decisión del SEA, también llaman a estar “atentos a los plazos que se establecen y a estar observantes por la reposición que pudiere hacer la empresa. Reconocemos que los principales servicios de gobierno estuvieron a la altura, pero otros dejaron bastante que desear”. 

Veronica Lyon, por su parte agrega que “esperamos que Colbún no insista con este proyecto. Un tercer proyecto sería poco serio y preocupante, pero si llegara a suceder nosotros seguiremos insistiendo en un tema de fondo: esto no tiene que nada ver con el desarrollo regional que se ha ido conversando con las comunas y comunidades locales”. Y agregó: “conflictos como éste dejan un gran desafío para nuestra región: tener instrumentos y estrategias de planificación sólidas y vinculantes que permitan un ordenamiento de nuestro territorio”.
Finalmente Javier Milanca aprovecha de llamar a “toda la ciudadanía a convencerse de que es necesario mejorar la ley de aguas y que esta no permita el uso de particulares para fines empresariales de un recurso que es vital y es de todos. También es necesario -prosigue- mejorar las leyes y procedimientos ambientales y todo esto es posible en definitiva insistiendo cambiar esta constitución imperante desde la tiranía de Pinochet”.