Publicado el 7 de abril de 2016

Comunidades costeras de Valdivia presentan carta de rechazo al Parque Eólico Pelilín

Archivo | Revista Bagual

El Comité de Defensa Lafkenmapu se reunió hoy en el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en representación de más de 30 agrupaciones y comunidades para hacer entrega de una carta en rechazo al proyecto del Parque Eólico Pelilín que se pretende ejecutar en la zona costera de la comuna de Valdivia.

El proyecto lo encabeza la empresa española Acciona energía, la cual destaca por su trabajo en producción de energía sustentable alrededor del mundo. Aun así, el parque recibió cerca de 300 observaciones negativas por parte de distintos organismos supervisores y se ubicaría a 150 metros del área silvestre protegida del Parque Oncol, lugar sagrado para las comunidades aledañas, quienes hoy están luchando por resguardar este territorio tan importante dentro de su cosmovisión.

“Presentamos esta carta porque el proyecto tiene muchas observaciones negativas en su evaluación. Nosotros/as nos oponemos más que nada por la ubicación del proyecto, a pesar de que la energía eólica es de las menos contaminantes, es inadecuado el lugar donde se quiere ubicar, nos afecta en temas de turismo y sobretodo en nuestra espiritualidad porque este lugar de Trentren, la parte poniente del cerro Oncol, tiene una gran importancia cultural. A pesar de que se está perdiendo de a poco la cosmovisión antigua nosotros queremos revivirla y este proyecto nos imposibilita” aseguró Sergio Rodriguez, vocero del comité de defensa Lafkenmapu.

El proyecto contempla 17 aerogeneradores que producen 3 MW cada uno, en total son 51 MW y en energía eso representa el 60% de lo que consume Valdivia. Cada aerogenerador tiene un diámetro de 20 metros y necesita un área aproximada de 34 por 35 metros para ser montado, contando que para armar esta estructura se necesita la ayuda de grúas y maquinaria pesada. Estos generadores están separados por 2 kilómetros entre cada uno, el previo total son 1380 hectáreas y, según la empresa, solo se afectarán 9 permanentemente. Además, es importante remarcar que el proyecto tiene un plan de funcionamiento de 30 años.

Felipe Pezo, subgerente de desarrollo de la empresa declaró que “este proyecto busca reemplazar energía que proviene de fuentes renovables. Nosotros hemos trabajo desde el punto de vista comunitario más de un año y medio, lo cual ha sido un trabajo provechoso ya que nos han aportado información importante, es un trabajo que se va a seguir realizando, no nos manejamos en materia de sitios sagrados pero independientemente de esto la idea es integrar las comunidades aledañas al proyecto, un ejemplo es la comunidad de Quitaqui, que no tiene luz, y lo que incluye este proceso es ayudar a la comunidad en puntos de acceso y electrificación”. Con respecto a las observaciones negativas Pezo aseguró que “Las observaciones las entendemos como técnicas y son, la verdad, completamente abordables”. 

Por su parte, Magdalena Contreras, integrante del comité de Defensa Lafkenmapu destacó que “venimos a entregar una carta pública de rechazo a la central eólica que quiere instalarse en el corazón de la selva valdiviana, el proyecto puede estar súper bueno, pero está justo en un lugar está muy mal elegido. Es casi tragicómico que el proyecto esté planteado en uno de los pocos bosques nativos que van quedando, sabemos que las forestales tienen todo depredado para el norte y esto es lo último que va quedando como frontera norte de bosque antiguo, un bosque relicto que tiene especies endémicas y microendémicas, que no existen en otra parte del mundo, y que algunas están en peligro crítico. Todo esto es lo que no se ve en el proyecto del Parque Eólico, que afectará directamente debido a la tala raza indiscriminada. Si se llegan a extinguir especies debido a los cambios en su habitad ¿cómo vamos reconstruir ese daño? ¿cómo la empresa va a mitigar ese daño? No hay nada que lo pueda pagar, son daños irreversibles. Esta mal elegido el lugar, así de simple, podrían instalar el parque en un previo forestal donde el suelo ya esté erosionado.”

Las autoridades no han dado una respuesta concreta a esta problemática y por lo mismo es que hoy las comunidades hacen un llamado a que se hagan cargo y se pronuncien. “Que se pongan los pantalones, que digan si están a favor o en contra, omitir esa información es darle la pasada a esa empresa y no podemos permitir eso. Que los senadores Urresti y von Baer se hagan cargo. El alcalde tampoco ha hecho un pronunciamiento y lo estamos esperando, tiene que posicionarse” enfatiza Magdalena.