Publicado el 6 de octubre de 2017

Organización ciudadana en Futrono frente a amenaza de carretera eléctrica

La alianza territorial Puelwillimapu, en conjunto con organizaciones ciudadanas, levantan el Movimiento por la Defensa de Futrono “No a la carretera eléctrica”, esto para defender su territorio del Sistema de Transmisión Adicional de Los Ríos. Este proyecto energético pretende la instalación de 281 torres de alta tensión en línea desde Lago Maihue hasta Río Bueno, lo cual aseguran,  afectaría directamente tanto a las comunidades, como al turismo de la zona.




La alianza territorial Puelwillimapu se conforma por las comunidades mapuche de la cuenca del Ranco; Rupumeica, Maihue, Huequecura, Quimán, Las Quemas, Pumol, Cerrillos, Isla Huapi, Riñinahue, Calkurrupe y Pitriuco. Estas comunidades llevan más de 10 años en defensa de su territorio, ya que la cuenca se ve amenazada constantemente por proyectos ligados a la generación de energía hidroeléctrica, pisciculturas y transporte de energía, como lo es el actual proyecto carretera eléctrica.


Movilización constante

La seguidilla de proyectos hidroeléctricos -algunos ya construidos, como las centrales en Río Florín- se pretenden conectar al sistema interconectado central SIC (SIC), para evacuar la energía eléctrica generada desde Taltal hasta la Isla Grande de Chiloé, pretendiendo empalmarse con las subestaciones Florín y Pichirropulli por cada extremo.

Para llevar a cabo esto, el proyecto considera la instalación de una línea de transmisión de 1x220 kV con 281 torres de alta tensión (LAT) y la infraestructura necesaria para el funcionamiento de aquello, teniendo una extensión de 72,3 km, además de una subestación eléctrica Florín 23/220 kV y un paño de conexión en Subestación eléctrica Pichirropulli 220 kV. Todo esto con una proyección de 50 años de vida útil.

La vocera de la alianza, la Lonko de Pitriuco, Juana Cuante, aseguró en Diario Radio U de Chile que “cuando se aprobaron las diferentes represas se hicieron consultas a comunidades jurídicas que no representan a las organizaciones mapuche del sector. Además de eso, los proyectos fueron fragmentados y construidos por parte para que no pudiéramos oponernos completamente a la realización de éstos”, denunció la autoridad ancestral.

Las torres de alta tensión generarán un alto impacto la vida de las comunidades. La carretera eléctrica pretende pasar entre los centros rituales que han tenido que luchar por resguardar durante años. Por otro lado, el movimiento manifiesta que también se afectará al turismo de la zona -que está declarada como tal- ya que incidirá directamente en el paisaje natural. 

Este proyecto se somete como Estudio de Impacto Ambiental debido a que su instalación significaría el reasentamiento de comunidades humanas, o alteración significativa de los sistemas de vida y costumbres de grupos humanos. Está localizado próximo a poblaciones, recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos y glaciares, susceptibles de ser afectados, así como el valor ambiental del territorio en que se pretende emplazar. Y además, se considera la alteración significativa, en términos de magnitud o duración, del valor paisajístico o turístico de una zona. A todo lo anterior se suman las ediciones y residuos que dejará el proyecto, su funcionamiento e instalación.

El 27 de agosto la Alianza Territorial Puelwillimapu hizo envío de carta al Core de Los Ríos en rechazo al proyecto. Al día siguiente se divulgó un comunicado público al respecto, donde se especifica que esta tenía como objetivo emplazar a estos organismos para que se pongan firmes y no aprueben este proyecto y los otros que están en proceso y carpeta.


Organización ciudadana

En la comuna, las acciones de organización no se hicieron esperar. Catalina Rodriguez es estudiante de Geografía en la UACh y, además, fue elegida vocera del movimiento tras unirse a una organización de un grupo de artesanos de la comuna. “Se volanteó y comenzó a hacerse difusión de lo que estaba sucediendo en las calles y luego por facebook. A nombre del grupo de artesanos Raíces de mi Pueblo, se solicitó una reunión con la encargada de la unidad de medioambiente de la municipalidad, para que ella explique más o menos el proyecto. Esto fue un acuerdo y de buena voluntad, ya que de acuerdo con el proceso existe una instancia de CASA ABIERTA en donde la empresa presenta su proyecto a la comunidad”, Aseguró Catalina.

La reunión informativa que se logró tuvo lugar el 22 de septiembre. Fue abierta y asistieron representantes de varias organizaciones, entre ellas la lonko Juana Cuante, vocera de la Alianza Territorial Puelwillimapu. Se acordó entre todos hacer un movimiento, en conjunto con la alianza, para trabajar en equipo.

El 1 de octubre fue la reunión organizativa. A esta asistieron alrededor de 100 personas, se presentó de nuevo el proyecto y se discutió sobre sus consecuencias negativas para la comunidad. También, se formaron comisiones, integrando a vecinos de todas las edades y ocupaciones.

Reunión del 1 de octubre. Foto por Sofía R. Yelor.


Las acciones que seguir tienen que mantener los canales de información. Es por ello, que el sábado 7 de octubre se realizará una jornada artístico-informativa, durante todo el día en el estacionamiento de la municipalidad. Esto será de carácter familiar y está abierto a todos los artistas que quieran hacerse presente en esta causa a través de la música, pintura, malabares, poesía, etc.

Catalina Rodriguez, vocera movimiento “como movimiento desarrollaremos dos líneas de manifestación, una a través de las observaciones que se hagan al proyecto en el proceso de evaluación del SEA y la otra es la movilización social, para que esto sepa a nivel nacional y no se apruebe en un consejo de ministros entre 4 paredes”.

Además, Catalina indicó que la ciudadanía no confía en el sistema de evaluación ya que se sabe que la aprobación de esto depende de intereses económicos y políticos, “aunque el proyecto esté mal confeccionado y atente en contra del desarrollo económico local, puede que sea aprobado, como ocurrió con la piscicultura Calcurrupe”.

La Alianza territorial y el movimiento No a la Carretera Eléctrica, hacen un llamado a seguir informándonse y participar de las acciones ciudadanas en defensa del territorio.