Publicado el 7 de mayo de 2010

EL PRIMERO DE MAYO


Seguramente se han percatado que el primero de mayo se celebró con masivas marchas a nivel nacional. La convocatoria oficial de la CUT decía que se marcharía por la anulación del articulo 159 Nº 6 del Código del Trabajo, que autoriza el despido sin indemnización en las empresas que enfrenten un caso fortuito o de fuerza mayor. Esto último cobra relevancia, entre otras demandas sindicales históricas, frente a los últimos sucesos de despidos masivos ocurridos en Concepción tras el terremoto.

Hace unos cien años atrás se marchaba por esta misma fecha en estados unidos por las 8 horas laborales y por la demanda de los derechos de los obreros, lo que terminó en una masacre, no tan grande como las de América Latina, pero si mucho más conocida, pues claro eran gringos los que morían.

El 1 de mayo se recuerda la ejecución de los prisioneros Georg Engel, Adolf Fischer, Albert Parsons, Lucy González Parsons, Hessois Auguste Spies, Louis Linng, dirigentes sindicales que participaron y organizaron una de las mayores huelgas norteamericanas de la época. Muchos mas fueron asesinados por los policías en lo que duro esta huelga, que se extendió desde el 1 al 4 de mayo de 1886.

Pero ¿por que no recordamos el 21 de diciembre de 1907?, donde 2200 personas fueron asesinadas en la escuela Santa Maria de Iquique, por el glorioso ejercito chileno, ¿por que no recordamos a los 1500 trabajadores muertos en la rebelión de las provincias patagónica del sur de argentina en 1921?, o a los campesinos, mapuche y obreros que se levantaron en armas para parar con la dominación latifundista en la cordillera de Lonquimay, en la novena región, lo que termino con 500 muertos por los carabineros el 6 de julio de 1934 en el fundo Ránquil.

Los miles de asesinados y asesinadas siguen hay, olvidados por la historia oficial y por lo que nos enseñan en la escuela, sin embargo sus demandas, y sus formas de lucha siguen igual de vigentes

Sus muertes son en vano, y lo seguirán siendo mientras los trabajadores y trabajadoras no se organicen para combatir las políticas de explotación, mientras los campesinos y campesinas no desalambren y acaben con los grandes latifundios, mientras los estudiantes sigan encerrados en sus aulas creando y aprendiendo conocimiento para dominar.

La protesta de los obreros norteamericanos hace más de cien años, de los obreros y familias pampinas, de los campesinos, mapuche y obreros de la novena región, siguen igual de vigentes hoy. La lucha por el derecho a no trabajar mas de 8 horas, el derecho a recibir una remuneración digna por el trabajo, el derecho a la tierra siguen igual de vigentes hoy.

Gracias a las nuevas leyes los dueños de las empresas pueden despedir masivamente a la gente sin mayor derecho a reclamo, los obreros y obreras siguen trabajado hasta 12 horas diarias y los campesinos y campesinas no tenemos derecho sobre la tierra en la que vivimos. Reivindicamos a todos los muertos por la lucha de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, campesinos y campesinas, y la nación mapuche, reivindicamos la organización horizontal y participativa, la autogestión, la autodefensa y la auto educación.

"la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora».

Hessois Auguste Spies,
momentos antes de morir
(FOTO: Trabajadores y Mapuche de la rebelión de Ranquil)