Publicado el 9 de mayo de 2010

HOMBRE QUEMADO POR EL AGUA DEL RÍO CRUCES

Como cualquier día, Santos Concha Palma, acudió a pescar en el río Cruces como lo ha hecho hace ya 35 años, sin embargo, nunca pensó que el día jueves 29 de abril, algo extraño estaba por sucederle. Tan solo unos segundos dentro del agua bastaron para que, Don Santos, comenzara a sentir un fuerte malestar y dolor en sus piernas sumergidas. Rápidamente salió del agua y fue llevado al hospital de San José de la Mariquina. “Me metí para dentro y ahí estaba hirviendo y estaba un tremendo tubo que estaba saliendo de la celulosa con agua café. Yo me metí para allá y me ardieron las piernas”, relató el afectado. David Vergara, director del hospital Santa Elisa, sostuvo que “esta persona tiene heridas en los pies y esa lesión puede ser por químicos o puede ser una lesión crónica. La rectificación de si hay quemaduras por químicos es parte de la investigación de la Seremi”. Sin embargo, basta solo un poco de sentido común para preguntarnos directamente ¿Cuál es la única actividad industrial que libera toneladas de sustancias tóxicas al río cada día?

La celulosa asesina de Arauco se defiende usando recovecos legales, por prejuicios, pero aquí lo claro es que el hombre resulto violentado en una actividad que realizaba cotidianamente, y no es común que uno resulte quemado por el agua del río. A menos, claro, que alguna sustancia se encuentre en suficientes concentraciones para producir una lesión, o que mágicamente la temperatura del agua haya llegado a niveles en las que, el hombre, claramente no hubiera tenido la necesidad de pescar, porque estaría frente al cocimiento mas grande de la historia con pescados cocinados flotando en la superficie del río.
Si Arauco es responsable, y creemos definitivamente que así lo es, ¿que mas les espera a los pescadores, que seguirán realmente pescando, en la bahía de Maiquillahue, donde la asesina empresa pretende instalar su recto de desechos venenosos?

Recordemos que el 25 de febrero del 2010 la COREMA de los ríos dió el vamos, al asqueroso proyecto que pretende instalar un ducto de desechos tóxicos de la empresa Arauco, con el fin de verter sus aguas negras a la hermosa bahía de Maiquillahue. Sin embargo esto no es todavía una realidad. Por eso cuando a usted le digan: “pero si el ducto ya se aprobó”, tenga presente que sólo fue la Corema la que se pronunció ante una posible construcción. Asunto que es muy distinto a la efectiva construcción y descarga de los desechos. Es muy distinto decir: “se podría” a “se hizo”. Espacio en el mar, no tienen y no tendrán.

En la práctica, la construcción del ducto al mar no implicaría dejar de contaminar el Santuario del Río Cruces. En simple: CELCO contempla descargar sus residuos sin un tratamiento adicional que el actual, pero esta vez en la Bahía de Mehuín-Maiquillahue y mantener “por cualquier cosa” su salida al río Cruces, puesto que dados sus niveles de producción de desechos, las piscinas de almacenamiento de riles que posee, no soportarían más de 48 horas de funcionamiento de la planta sin desbordarse.