Publicado el 9 de mayo de 2010

Montañas de chip en Amargos y Corral : Estamos hasta las cachas…


No basta una tarde en un lugar para percibir su realidad, pero una tarde caminando entre Corral y Amargos aparte de contemplar la apacibilidad de la gente sientes ese olor como de barraca de madera mientras miras hacía arriba los montes de chip y escuchas el ruido de la industria de la devastación social y ambiental.

La invasión de la playita de Amargos por estos pequeños pedazos de madera comienza en 1993 a manos de la Portuaria Corral, la que en su misión explotadora es reemplazada actualmente y desde el 2001 por el Servicio Portuario Reloncaví, de quien es gerente general zonal Rodrigo Echeverria quien a su vez es opereta del capo de la empresa Horacio Diez.

El caso es que después de una larga caminata me detuve a refrescarme en una cantina local desde donde se desprecia perfectamente aquellas montañas de chip, y me encontré con alguien que vive aquella realidad. “Fomentamos un vicio y el vicio no es correspondido”. trabajador eventual por diez lucas de las cuales 2 se le roban por imposición, recibe el dinerito solo cuando el barquito de Diao Paper aparece para chuparse las astillitas por unos 5 días e irse para que luego se vendan fósforos, lápices, etc…. viejo cuento. Al menos a los trabajadores de lo mismo en Conce les pagan 15, mientras tanto el jefe de cubierta del barco se asegura 600 lucas, y las millonarias ganancias del negocio no se ven ni en Corral ni en Amargos, salvo en las arcas de las autoridades marítimas, obviamente coludidas con la empresa en su inmunda sociedad corrupta, los trabajadores esclavos de la dominación de esta actividad productiva que estrangula a la población no cuentan con condiciones de seguridad ni con baños y no hay indemnización por daños, me comenta mi amigo de 53 años, ya lisiado por el trabajo, preso de la maquina y que ve prácticamente imposible su jubilación.

Las autoridades y los políticos que andan comprando votos no harán intervenciones a favor de la gente, no es lucrativo, entonces un trabajador (esclavo) se accidenta y sus compañeros tienen que ingeniárselas pa derivarlo a alguna atención médica… así las cosas en la comuna de Corral, la Corema cobra, la muni es tan autónoma que se pasa por la raja las exigencias de la gente, y los jóvenes se enfilan como milicos, porque además este negocito emplea a 10 pelagatos, eventualmente.

¿Qué se puede hacer? el chip amenaza las actividades de sobre vivencia y obliga a depender de él. Víctor tiene cuarto medio, 33% de invalidez, tiene que vérselas con unas pocas lucas al mes… esperando el barquito. “…¿en que país estamos viviendo?... ¡no cabemos en este país!... ¡vamos a morir hambrientos!...” Sin embargo me plantea entre otras cosas la inutilidad de esa industria y de la institucionalidad en la que se ampara, que el manejo del bosque por parte de la población es respetuoso y/o responsable, que con la pesca se sobrevive, ve que su pueblo, Corral es una reliquia histórica que bien puede recibir a los viejitos que merecen descansar. Mas en la realidad en que esta inmerso ve la necesidad de la creación de una especie de “Departamento Social” a través del cual la resistencia contra la opresión de la fabrica de muerte que es la chipera, germine. ¡actuemos, apoyémonos, luchemos, y venzamos!

(SACADO DE REVISTA BAGUAL #2)