Publicado el 5 de julio de 2010

El trauma del mojón humano


El trauma del mojón humano

Las personas somos los seres que mas desechos producimos. Estos desechos que surgen producto de nuestra forma de vida y nuestras actividades económicas, pueden llegar a ser muy peligrosos para el medio ambiente y por supuesto para nosotros. Pensemos, por ejemplo, en los litros de agua que puede contaminar una pequeña pila utilizada para un reloj. Esta pila de botón de mercurio es capaz de contaminar unos 600 mil litros de agua.

Sin embargo, biológicamente también producimos desechos como la caca y la orina. Normalmente en las ciudades estos desechos se los lleva el agua. En Valdivia todos los desechos de sus 140.000 habitantes son tratados en plantas depuradoras que concentran las aguas residuales, la depuran separando lo sólido de lo liquido, y la tiran al rió con muchos químicos disueltos como el cloro.

Los problemas de esto son que se gasta mucha agua, de hecho una persona en la ciudad gasta unos 500 litros de agua diarios, cuando para vivir solo necesitamos unos 25 litros diarios. Los otros litros de agua se van en las tiradas de cadena del baño, en la duchas, en las lavadas de dientes, en todo eso, y lo critico es que las reservas de agua dulce a nivel mundial están reduciéndose drásticamente. Recordemos que solo un 2% del agua mundial es agua dulce que nosotros podemos beber y ocupar para cocinar. Y estamos gastando agua en nuestra mierda.

La caca, las heces, los zurullos, los mojones, o la popo como diría la mamá pituquita, son representados y pensados como lo más desagradable que puede existir en la vida, de hecho si vamos caminando por ahí, en un parque o en una plaza y vemos un zurullo de gato o de perro no resulta tan repulsivo y traumático como si nos encontráramos con un mojón humano., La sensación de asco, lo desagradable de la imagen no es algo que se pueda olvidar tan fácil, este es el trauma del mojón humano, lo que se debe a como pensamos la caca, lo que nos han enseñado sobre esta y como nos han dicho que hay que actuar frente a ella. Recordemos que cuando éramos pequeños o pequeñas, y nos echábamos algo a la boca, como un juguete o algo que pillábamos botado por ahí, la persona a cargo nuestro, nos decía “¡no caca!”. Sin duda que estas actitudes y concepciones están fundamentadas, ya que la caca puede ser un trasmisor de enfermedades como la hepatitis y otras igual de peligrosas, pero el hecho que la caca este en el agua que necesitamos para beber lo hace mucho más peligroso y verdaderamente traumático.

Sin embargo existe una solución que se relaciona con la conciencia transformada en acción para mejorar nuestra calidad de vida. Esto sería el caso de los baños secos. Los baños secos que usted probablemente conozca son el cajón sobre el pozo negro o las letrinas. Sin embargo existen otros tipos de baños secos, donde la orina y la caca se separan (de hecho la mezcla de la orina con la caca es lo que produce en gran medida el mal olor de las letrinas) con el fin de generar un fertilizante que últimamente nos permite reutilizar estos desechos, reduciendo a la vez nuestro consumo de agua dulce.

Para separar esto es necesario construir un baño donde la orina y la caca se puedan hacer en diferentes lugares, para evitar el mal olor después de ir al baño podemos aplicar después aserrín o ceniza encima de las fecas. Nuestro baño debe tener un tubo que salga desde el lugar donde la caca es acumulada, para afuera, para que el baño producto de la descomposición anaeróbica no explote por la acumulación de gas, y no arda cuando estemos sentados.

La caca que es acumulada puede ser retirada y ponerla en una abonera para generar tierra, después de unos tres meses la caca se transformara en una nutritiva tierra para las plantas, lo que hay que asegurar es que este bien descompuesta, para esto se le deben agregar muchos gusanos. El orín al mezclarlo con agua produce un abono para plantas también muy importante. Y ambos los puedes usar en una huerta, o si nos has superado el trauma del mojón humano la puedes usar en el jardín, o votarla por ahí en un campo, o un vecino que tenga un jardín o huerta.

Así guacho gestionas tu caca y la transformas en tierra, y gastas menos agua, que por estos que son dueños de todo, es arto cara.

Si tienes consultas o quisieras ayuda para implementar un baño seco contáctanos a revistabagual@gmail.com.