Publicado el 30 de agosto de 2011

Que fácil hacer la guerra en nombre de la paz: Los muertos de Rodrigo

Manuel Gutierrez de 16 años fue asesinado por el paco Miguel Millacura la madrugada del viernes 26 de Agosto en la comuna de Macul, Stgo. Eso es lo que sucedió. Y entonces nos viene a la mente el recuerdo de que, ya hace varias semanas, el ministro Hinzpeter amenazaba a Camila Vallejos sobre este eventual desenlace. El gobierno a través de su vocero, Andrés Cahdwick, ha descartado que el ministro Hinzpeter tenga alguna responsabilidad política argumentando que existirían "algunos que intentan politizar el suceso".

Que existen grupos de la clase política que tratan y tratarán de demonizar al gobierno con el fin de mostrarse a si mismos como una alternativa de gobierno, es bastante claro. Pero tratar de condenar la politización de un suceso evidentemente político, nos parece una burla a todos y todas. El asesinato del joven Manuel no se debió a un conflicto entre dos sujetos, el mismo ocurrió en un contexto de represión a un movimiento con reivindicaciones políticas y el acto homicida lo realizó una institución, pues los pacos no se mandan solos. Tampoco nos pueden decir que se trata de un incidente aislado, si a medida que el movimiento a ido tomando fuerza también se ha incrementado la represión de los pacos. Por tomar solo algunos de los innumerables ejemplos, tenemos el caso de Sofía Antilef, quien fue golpeada en la cabeza por la fusta de un carabinero montado, y el caso de Valentín Osorio, quien fue azotado directamente por un chorro de agua, por lo que cayó sobre una barrera sufriendo fuertes heridas en su rostro.

Por otro lado, argumentar que los pacos siguieron un conducto regular para esclarecer los sucesos y finalmente sancionar a los responsables, es mentir desfachatadamente. La primera reacción de los pacos fue negar la posibilidad de una investigación y bajarle el perfil al suceso, indicando que sus funcionarios jamás utilizaron armas de fuego. El hecho de que el General Gordon en la últimas horas haya tramitado el retiro del segundo jefe de la Zona Metropolitana, general Sergio Gajardo, quien negara en primera instancia un eventual investigación, y de otros 9 pacos, es una maniobra política para salvar el nombre de la institución. Para que se den cuenta, pacos weones, que solo son números a la hora de salvaguardar los intereses de los mandamases.

Rodrigo Hinzpeter, ministro del interior y seguridad pública, es el jefe directo de todas las policías de Chile, los actos de estas instituciones, en función de una cadena de mando, son responsabilidad de este hombre. Por esta razón la muerte de Manuel y todas las que puedan venir en el futuro, son responsabilidad de él, que seguramente saldrá luego en los medios diciendo que hizo lo que tuvo que hacer para resguardar el orden público. Para salvaguardar nuestro derecho a quedarnos callados mientras nos cagan día a día.

Finalmente cabe destacar que sucesos como la muerte de Manuel, no son sucesos aislados. No se trata de un fenómeno particular que emana del ejercicio del poder por parte de la alianza, recordemos que en tema de muertos, la concertación no se queda atrás. Ya sea para acallar voces luchadoras o daño colateral, para el estado y el imperio de una clase opresora, los muertos no tienen cara, ni recuerdos, ni historia, son solo el costo del orden.


el ocaso del miedo from Productora Comunicación Social on Vimeo.