Publicado el 25 de agosto de 2011

Marcha en Valdivia, 25 de Agosto: 10.000 personas en la calle

Como histórica ha sido descrita la marcha realizada hoy, Jueves 25 de Agosto, en Valdivia, donde 10.000 personas salieron a la calle a expresar su hastío. Es un escenario interesante, no está demás recalcarlo. Un paro nacional de 48 horas llamado por la CUT, donde miles de personas salieron a la calle, otros pararon sus actividades y otros hicieron boche desde sus puestos de trabajo. Esto no porque la CUT convoque, sino porque finalmente las demandas sectoriales empiezan hacer eco en las conciencias de la gente y se vislumbra el problema mayor, la raíz de todos los males de la sociedad. Opresión, capitalismo, neo-liberalismo  patriarcado, llámelo como quiera, la constante es una clase política y un empresariado desacreditados y vilipendiados. Ya no les creemos.

Estos dos días de paro no han estado exentos de represión policial o desacreditación gubernamental vía todos los medios de comunicación serviles. El gobierno habla de poca adherencia, pero luego sale diciendo que el paro ha dañado "nuestra imagen país" o que solo ha redundado en violencia. Detengámonos un poco en este tema. Las movilizaciones que hemos visto en estos meses corresponden a un movimiento social de masas, centrado en la educación tal vez, pero que responde a las mismas preocupaciones de los conflictos medioambientales, laborales, de salud, entre otros. Si las marchas han sido pobladas principalmente por estudiantes, se debe a que exite todo un aparateaje represivo en las leyes laborales que impiden una adhesión más masiva. Si no nos cree, vea usted mismo el instructivo que envió el gobierno para funar a los compañeros y compañeras que quisieran adherirse al paro aquí. ¡Y por supuesto que a los que nos gobiernan les da susto el paro!, si unos días sin trabajar nos representan algunos miles de pesos en pérdidas, pero a ellos, que son los patrones, les representa pérdidas millonarias, además de asustarles a los inversionistas que rehuirán de invertir en un Chile tan inestable, o quizás insurrecto.

En cuanto a la marcha en nuestra ciudad, la misma se desarrolló en forma pacífica, llena de representaciones artísticas, como batucadas, disfraces, guanacos y zorrillos de cartón, entre otras. Una vez en la plaza, las miles de personas con banderas y lienzos escucharon a los típicos líderes que tratan y trataran siempre de instrumentalizar el movimiento para ganar votos en futuras elecciones (i.e: Partido comunista, CUT, Colegio de profesores, partido socialista, etc.). Ya hartos de los discursos somníferos de los dirigentillos, un grupo de conscientes pasó a tomarse el puente. Tonada común en estos días. Adivinarán que pasó. 

Lo que no adivinaran es que una vez que los manifestantes huyeron de la represión policial hacia las dependencias de la U. Austral, un grupo de funcionarios de la casa de estudios, autoidentificados como de la CUT, esperaba a los manifestantes para bloquearles el paso. A la más antigua usanza de Patria y Libertad, los disquecomunistas reprimieron a los estudiantes que buscaban guarecerse en la universidad. Las razones, según ellos, era proteger su lugar de trabajo e impedir el paso a estudiantes secundarios infiltrados. Haciendo todo el esfuerzo posible por ser tolerantes, podríamos decir que las distintas nociones sobre el uso de la violencia podrían ser discutidas, pero una cosa es optar por manifestarse pacíficamente y otra, muy diferente, es actuar como organización de represión. Lo que estaba en juego en esos momentos era el si los estudiantes, secundarios y universitarios, serían golpeados y arrestados por los pacos. Bueno, nada nuevo por parte de organizaciones intervenidas por el PC, que podrían enviar a su madre a Siberia por tener un cupo a concejal, pero para que sacar cosas del pasado (como cuando mataron al Che).

Finalmente el enfrentamiento se dio, y aquellos y aquellas que tanto buscaban expulsar a los estudiantes fueron mojados por el guanaco o dispersados por los gases del zorrillo. ¿Ahora ven quienes son los malos?. Interpelado por algunas personas, un funcionario de seguridad de la Universidad, sorprendido sacando fotografías de los estudiantes, respondió que eran "para el recuerdo". Ojo con estos eventos, puede que no sean sucesos aislados. 

Para hacer un balance de las jornadas de paralización en Valdivia, podríamos decir que por un lado da mucha alegría ver a una ciudad cada vez más organizada y cargante, alegre y picunta. Por otro lado da un poco de risa, o mucha risa, ver al gobierno pataleando por un movimiento que hace rato se le fue de las manos. Si quiere un ejemplo, lea los comentarios de Victor Lobos, intendente del Bio Bio, sobre el origen del anarquismo en nuestros días aquí. Si, esta gente suda fascismo. Finalmente cabe destacar que si bien saludamos la desconfianza generalizada sobre la clase política y sus medios de comunicación, recordemos que TODA la clase política cabe dentro del mismo saco, incluidos aquellos que se dicen del pueblo.

Hacemos nuestra la consigna trasandina

QUE SE VAYAN TODOS, QUE NO QUEDE NI UNO SOLO

Abrazos a todos y todas las que luchan, aún nos queda mucho camino por recorrer.