No podemos decir que el 11 de Septiembre, en Valdivia u otras localidades de Chile, posee el mismo significado polĂtico que mantuvo durante dĂ©cadas despuĂ©s del 73. Muchos jĂłvenes que lo conmemoran se han alejado del sentido polĂtico que guardaba, la memoria se ha hecho nebulosa en nuestra generaciĂłn, los valores de clase que permitĂan diferenciar entre el agredir micros de pacos de quemar autos de vecinos, ya no son la tĂłnica. Sin embargo la fecha sigue albergando una tradiciĂłn de reivindicaciĂłn del dolor, de la impotencia, de la rabia, entre otros sentimientos, que ayudan a pensar en una historia que no se ha acabado.No podrĂamos justificar la violencia de pobres contra pobres (excepto contra los pacos por obvias razones), ni siquiera el daño contra sus exiguos bienes, pero resulta algo comprensible esa rabia descontrolada. En las poblaciones de nuestra ciudad, como en muchas otras, los pacos no actĂşan como reportan las crĂłnicas, son zonas donde los mayores abusos se han normalizado. En conversaciones con pobladores y pobladoras de la Pablo Neruda y Yañez Zabala, para darles algunos ejemplos, se nos informa que cada 11 de septiembre los balines de goma son habituales, los pacos lanzan piedras a los manifestantes para evitar ser inculpados por los heridos, las bombas lacrimĂłgenas son lanzadas a los patios de las casas, aunque en estas solo haya personas durmiendo, incluido niños, y las palizas son pan de cada dĂa para muchos jĂłvenes.
Este 11 de Septiembre en Valdivia, sin embargo, las manifestaciones tomaron algunos ribetes extraordinarios en comparaciĂłn con años recientes. Muchas más manifestaciones tuvieron lugar, a pesar de que los medios traten de reducirlas a incidentes aislados. Además este año se sumaron algunos estudiantes que salieron a manifestarse este 11, no solo por la educaciĂłn, no solo por la memoria, no solo contra el olvido, sino que por un análisis crĂtico que permite vislumbrar las causas econĂłmicas y sociales de nuestros problemas actuales en la historia. Finalmente los pacos no pudieron ejercer todo su poder de represiĂłn contra los manifestantes, quizás se vieron superados, pero quedĂł claro que si ellos no intentan apaciguar lo que no puede ser apaciguado, muchos enfrentamientos simplemente no ocurren.
Son tiempos en que la educaciĂłn diseñada por la dictadura ya no logra velar su obscenidad, tiempos en que la gente no dejará pasar por alto las millonarias ganancias de los que lucran con nuestra salud, tiempos en que la destrucciĂłn de la naturaleza no será tolerada, tiempos en donde la intolerancia frente a las minorĂas, ya sean pueblos u opciones sexuales, no será respetada.
Son tiempos de informarnos y exponer a los responsables de nuestra miseria. Los actores de la clase polĂtica de hoy son los responsables de los sucesos de hace 38 años, o al menos sus beneficiarios directos, y de sus repercusiones en nuestros dĂas. No olvidemos que Piñera celebrĂł el golpe, Ă©l y su hermano JosĂ© son arquitectos de nuestra economĂa reciente, Bulnes jugĂł un papel fundamental en traer a ENDESA a Chile, Chadwick fue presidente designado de la FEUC en la dictadura y entrenado por Jaime Guzmán en Villa Baviera, LarraĂn fue parte del gobierno militar, y la verdad es que podrĂamos citar hechos hasta cansarnos pero la cosa es clara los de arriba actuaron y actĂşan conscientemente para mantener su poder a expensas de nuestra sangre.
1 Comentarios
Es solo resentimiento social, el mismo que los de arriba no entienden y nunca entenderan, este 11 para mi y como lo plantean corresponde a la tipica frase(y no quiero ser cursi) "mientras exista miseria habra rebelion" y aunque no concuerdo mucho con el marxismo, vomito sobre el gobierno que proporciono un fascismo puro y duro
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