Publicado el 25 de octubre de 2011

Plebiscito para iniciar el segundo semestre en la UACh: Y vuelve la democracia como herramienta de unos cuantos

Es algo curioso ver como las formas de organización y reglamentación de nuestra sociedad se repiten en varios niveles. El gobierno y la clase dominante han creado instituciones y leyes que celan ferozmente, siempre y cuando esta sigan siendo funcionales a sus intereses. De hecho existen aparatos legales que, mediante definiciones vagas de lo que norman y/o penalizan, le dan el poder al gobierno de turno de ejercer un despotismo envidiable para muchos dictadores. Claro es el ejemplo de la ley de seguridad del estado y la ley antiterrorista. También existen procedimientos establecidos de cómo deben proceder los efectivos de las diversas instituciones, pero ustedes ya han visto a los pacos disparando lacrimógenas al cuerpo e incluso tirando piedras con hondas a los manifestantes. De esta manera podemos ver que la ley no es igual para todos. El poder judicial trata cada caso en forma particular, los pacos no se comportan igual en los barrios altos que en las poblaciones y hay veces en que matar a una persona puede costar 5 años de prisión, mientras que dañarle un camión a una forestal usurpadora puede redundar en 20 años tras las rejas. Más allá de los ejemplos, el trasfondo es que las reglas se pueden torcer, quebrar y obviar siempre y cuando se tenga poder.

A una escala menor podemos ver que las formas organizativas de nuestros queridos estudiantes de la UACh replican bastante bien las del estado imperante. Basada en un democracia representativa en base a centros de estudiantes, sus directivas y la directiva central, la FEUACh es una organización vertical y que, comúnmente, determina las acciones de los estudiantes movilizados en la cúpula del consejo superior, instancia que si bien es abierta para toda voz, en el caso del voto se limita a los presidentes de los C.A.A. y a la directiva central. Por supuesto todo este accionar está validado por la “extensas discusiones” que se dan en cada carrera para llevar la “voz de las bases” al consejo superior. Todo muy democrático. Sin embargo, todos sabemos que a las asambleas no van ni 10 personas y que estas solo se repletan cuando hay que venir a bajar una toma o deponer un paro.

Hoy, en medio de días soleados, nos encontramos con una Universidad Austral de Chile que, en primera instancia, se encuentra totalmente desmovilizada salvo contadas excepciones. Además de esto podemos ver que el profundo consenso acordado en consejos superiores pasados y en el CONFECh de no iniciar el segundo semestre, suponiendo que se había aprendido del autogol propinado al cerrar el primero, hoy se ha delegado a la libre determinación de cada casa de estudios. Así la UACh ha decidido en un arrebato de “democratización” llamar a todos y todas a votar si es que se iniciará el segundo período académico.

¿En qué escenario ocurre esto? A menos de una semana de que el rector Cubillos diera la orden de entrar a lospacos al campus, dejando un saldo de 24 detenidos y varios estudiantes maltratados. Es un momento en donde varias universidades ya decidieron noiniciar el segundo semestre, permaneciendo incluso algunas tomadas. En un momento en donde miles de estudiantes secundarios se encuentran siendo desalojados violentamente todas las semanas y sin claudicar vuelven a tomarse sus liceos a horas de salir de los retenes. A menos de una semana de cuando el pueblo lleno de rabia pisotió, literalmente, la mesa de uno de los poderes del estado para decir “esto es lo que queremos y no otra cosa”. En un clima en que el gobierno se encuentra fustigando al legislativo para que condene a los estudiantes detenidos en movilizaciones. Es en este escenario en que los demócratas de la UACh van a llamar a votar a todos esos estudiantes que solo les interesa su persona, a esos que no se aparecieron nunca y que solo aparecerán ahora que hay que normalizar todo. ¿Por qué ahora invocar otro método de resolución de conflictos? Cuando en varias oportunidades han pasado a llevar incluso al consejo superior, cuando en más de una oportunidad han desconocido el mandato de las bases. Ahora son demócratas porque les conviene.

Ya hemos explicado nuestra postura sobre las medidas de presión reales de los estudiantes, sobre como el gobierno en forma déspota se encuentra castigando a los estudiantes movilizados mediante el recorte de sus beneficios, sobre como la universidad es cómplice de esto al utilizar como argumento los supuestos apocalípsis financieros para validar la normalización de las actividades académicas y sobre como los embates del gobierno podrían ser fácilmente repelidos si todos en la universidad estuviéramos del mismo lado. Cabe recalcar que hoy la universidad se está yendo, incluso contra los profesores, anunciándose ya despidos. Esto es para que vean que en una universidad que funciona como empresa no existe la lealtad para con los que la hicieron funcionar y muchas veces se la jugaron por su buen nombre.

Al parecer en esta universidad la democracia se utiliza como un arma para asistir los intereses de ciertos grupos. Se esperaría que los estudiantes que no han participado de las movilizaciones se abstuvieran de votar, pero eso sería pedir demasiada decencia de su parte. Pero no se confundan no estamos llamando a votar “no” en el plebiscito, eso sería validar su invocación democrática de cartón, más bien apelamos a seguir movilizados, a conseguir el objetivo actual, una educación gratuita y el fin del lucro, y por sobre todo a la construcción detrás de las trincheras, a esa que es de largo plazo y va más allá de la gratuidad. A la construcción de una educación popular y libre de todos y todas para todos y todas.