Ante la crisis de una FeUACh sostenida por partidos políticos neoliberales y no por sus bases, se presenta la situación (plebiscito). Un “mecanismo democrático” impuesto desde las cúpulas que transgrede a las bases participativas, es decir, a los estudiantes verdaderamente movilizados y pretende su desmovilización.
La idea de realizar un plebiscito sólo puede provenir del aparato estatal, a través de instituciones que le pertenecen como FeUACh y CONFECH, de tal manera que votar implica validar el actuar de un Estado que no protege ni garantiza el derecho a la Educación. Que no tranza su posición mercantilista al estar en manos de empresas extranjeras. Sin embargo, no votar representa el riesgo claro de dar inicio al segundo semestre (cuyo comienzo atenta contra la participación y la calidad de educación que exigimos), todo un triunfo para el Gobierno, el CRUCH y su fiel servidora FeUACh.
Puesto lo anterior sobre la mesa, el llamado es doble: a votar NO, para frenar la voluntad de rectoría y de las empresas financieras que la controlan. El segundo llamado es un llamado al compromiso con la movilización en caso de salir triunfadora la postura del SI y que se concreta congelando el segundo semestre.
Empezar el segundo semestre significa asesinar la calidad de educación que se exige. ¿Qué se puede aprender en pocos meses? ¿Qué profesionales pueden surgir de universidades preocupadas por lucrar en vez de educar? Ante eso, congelar representa seguir en la lucha, ser consecuente. Implica compromiso y unión. Unión pues debe ser masiva y autogestionada (lo último ante la pérdida de beneficios estatales e internos de mantención): congelar para seguir movilizados. Congelar masivamente es poner en jaque al aparato estatal y su bicentenaria postura fascista y fortalecer el compromiso con el movimiento social en coyuntura. Es una postura radical necesaria.
La Educación es tu derecho. Tu deber es luchar hasta conseguir la Gratuidad y Calidad que garantizan ese derecho. Educación no es un bien de consumo, es una bandera de lucha. Educarse es luchar y luchar es tomar riesgos. Eso hace que tu lucha sea digna. ¡¡DI SI A LA MOVILIZACIÓN, NO AL SEGUNDO SEMESTRE!!

5 Comentarios
"Un “mecanismo democrático” impuesto desde las cúpulas que transgrede a las bases participativas, es decir, a los estudiantes verdaderamente movilizados y pretende su desmovilización."
ResponderEliminarÉsa es la frase clave en su llamado. Los estudiantes no movilizados están excluídos de la base participativa? El origen de las decisiones debe yacer en la totalidad de los estudiantes, no sólo en los movilizados. Posiblemente las mayorías sean otras entonces (quizás no), pero quien se oponga a que éstas se hagan visibles no puede decir decir que representa a los estudiantes.
Yo voto por un segundo semestre y me quedaría feliz hasta Enero/Febrero. Y pido que por favor tengan respeto suficiente por sus compañeros y que se movilicen si quieren, pero que nos dejen tener clases a aquellos que queremos.
Concuerdo en el primer punto con Anónimo, en el sentido de que los estudiantes que por diferentes razones no participan activamente del movimiento en la Uach-Valdivia son también las bases del mismo.
ResponderEliminarSin embargo, no estoy muy de acuerdo con este plebiscito (aunque yo mismo no estoy en Valdivia) ya que tengo entendido que las asambleas de carrera están siempre abiertas a sus miembros, y el asistir a ellas es un mínimo esfuerzo para el que está interesado (2 pasajes de micro y un par de horas).
La decisión podría haberse tomado perfectamente a través del sistema de asambleas, y el que quiere visibilizarse, podría haber votado en su asamblea respectiva. Por lo demás, el sistema de asambleas promueve la discusión y la confrontación de ideas, para así lograr un mayor consenso como grupo y no como individuos apartados unos de otros y, en muchos casos, desinformados.
Esta falta de discusión propia de una votación trató de suplirse a través de un debate, pero claramente no es lo mismo que discutir cara a cara con los compañeros de carrera y escuchar sus argumentos.
Personalmente yo no puedo viajar a Valdivia porque no tengo plata, pero propugno por un NO al segundo semestre, ya que significa la desmovilización de nuestra universidad, teniendo en cuenta lo difícil que es para los universitarios montar en formas de movilización más "radicales" y comprometidas.
¿Se acuerdan cuando hace unos meses se manifestaban dispuestos a perder el año por una educación gratuita y de calidad? Bueno, hoy, en estos momentos duros, es la hora de demostrar ese compromiso. No seamos blandengues. Esta lucha es difícil y costosa, pero ello no significa que sea imposible.
Y ojalá que si se vota que sí al segundo semestre no nos saboteemos entre nosotros mismos, tal como pasó acá en la Universidad de los Lagos (Osorno), donde la asamblea general votó NO, pero los individualistas de siempre se pasaron la decisión mayoritaria y democrática por el perineo, y cedieron ante el llamado del rector a volver a clases, haciendo finalmente que todos vuelvan y se desmovilicen.
Cierto, las asambleas están abiertas a sus miembros. Sin embargo, me interesa saber la opinión de la gran parte del alumnado que no va a las asambleas. Se puede suponer que entre ellos hay algunos que rechazan la movilización, pero dado que a las asambleas tiende a ir más la gente que la apoya, la opción de rechazo está bajo-representada.
ResponderEliminarPor qué esta gente no va a las asambleas? Por una parte puede ser por la presión de grupo que se genera en ellas (ellos no quieren dar la cara como gente que se opone a la movilización, cf. la "espiral del silencio"), otro factor importante es seguramente también el tiempo (saben que lo único que quieren es clases y todo el resto les parece una pérdida del mismo).
Es difícil decir qué tan grande es la proporción de estos estudiantes, pero un plebiscito me parece una muy buena opción para saber cómo se ven las cosas. Si es secreto por una parte y toma poco tiempo por la otra, quizás logremos una mayor participación de los estudiantes que no van a las asambleas.
Sobre el caso de Osorno: Las asambleas no son vinculantes y no tienen autoridad sobre los estudiantes individuales. Las asambleas y las federaciones de estudiantes están ahí para tomar decisiones tipo "si todos se van a paro/boicotean el segundo semestre, yo también, pero quiero que haya un quórum mínimo de gente que me acompañe". Pero no tienen ningún poder para prohibirle a un estudiante volver a clases, y encuentro bueno que así sea.
Nuestra postura es clara. Frente al abanico existente de formas de movilización del estudiantado las únicas que realmente generan una presión efectiva contra el gobierno son la toma, los boicots y los paros. La protesta callejera, mientras se remita a ser una procesión de cánticos y bailes, se asemeja más a un desfile que a una protesta.
ResponderEliminarCon respecto al plebiscito ya hemos explicado como este fue utilizado por un grupúsculo de personas mal intencionadas para franquear al consejo superior y hacer efectiva la desmovilización que miles de estudiantes efectivamente deseaban. No se equivoquen, no estamos defendiendo la orgánica estudiantil imperante (FEUACh, CONFECh, CAA), solo es bueno hacer notar que incluso las mismas normas defendidas por los arquitectos de la desmovilización pueden ser quebradas si estas no representan sus intereses.
Por otro lado, es un error pensar que nosotros consideramos representativo de los estudiantes, la decisión plebiscitada de bajar los brazos o el plebiscito en sí. Un voto o mil votos más, una pequeña o abrumadora mayoría, no nos representa si la lucha es ideológica. Si vienen las juventudes UDI y RN a proponer una educación 100% privada, no nos va a importar si obtienen el 99% de aprobación en algún plebiscito, daremos cara cueste lo que cueste. Como una educación mercantil no es una opción para nosotros, la desmovilización tampoco lo es, ni será nunca, una opción válida.
Sin embargo esto no es más que una arista del problema. La protesta, la reivindicación de algún derecho, solo es el comienzo. La lucha continua día a día en la construcción de de un proyecto de sociedad comunitario, donde las libertades individuales de sujetos comunitarios no se enfrenten a los intereses de la colectividad, sino que la nutran. Necesitamos satisfacer nuestras necesidades, construir nuestro proyecto de educación, nuestro proyecto de salud, nuestro proyecto agrícola, nuestro proyecto político emancipador y el poder para defenderlo cuando los que nos oprimen traten de desmantelarlo.
Es una vergüenza ver a la mayoría de los universitarios aterrorizados por no poder avanzar como caballos de feria en sus programas académicos de dos meses de clases que incluso pueden ser no presenciales. Que "buena" educación recibirán. Menos mal que aún queda esa inmensa minoría rebelde y creadora que no se va a quedar de brazos cruzados.
tomense la muni poh!
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