Publicado el 30 de noviembre de 2012

A desobedecer la Ley de Pesca: Declaración Pública CONDEPP

Declaración Pública


Los pescadores artesanales de Chile, organizados en el Consejo Nacional de Defensa del Patrimonio Pesquero, CONDEPP A.G, declaran lo siguiente:

En relación a los hechos acaecidos en la ciudad de Santiago de Chile en el contexto de la movilización convocada por pescadores artesanales, ONGs y estudiantes para el día 27 de Noviembre del presente año, en rechazo a la iniciativa legal presentada por el Ministro de Economía, esto es la  Ley de Pesca o “Ley Longueira”, cuya aprobación ha sido consentida por la mayor parte de los Diputados y Senadores de la República, y cuyos resultados significan en la práctica la entrega del patrimonio pesquero de Chile en forma de propiedad privada,  a un  grupo de Conglomerados Económicos, nacionales y transnacionales, que cabe recordar, son los mismos responsables del lamentable estado de colapso y sobreexplotación en que se encuentran la mayor parte de las especies pesqueras de nuestro país. Queremos agregar lo que sigue

Respecto al último tema descrito –entrega de los recursos pesqueros de Chile al empresariado local e internacional-  podemos mencionar como ejemplo el caso de la pesquería merluza de tres aletas, que fue entregada en más de un 95% por 20 años renovables a una empresa de capitales japoneses (Nipon Suisan). De igual forma, podemos aseverar que lo mismo puede suceder con las distintas especies sometidas al régimen de administración pesquera que se quiere prolongar y profundizar mediante la aprobación de la Ley Longueira.

Respecto de la marcha en cuestiónpodemos afirmar que su convocatoria y desenvolvimiento fue de carácter totalmente pacífico. Pese a ello las FF.EE de carabineros nos agredieron y en todo momento intentaron disolver la manifestación. Para tal efecto no trepidaron en usar el abuso de poder característico de su institución, para amedrentarnos. Más no se quedaron en eso, puesto que al llegar al lugar acordado como destino de la marcha, esto es, el Senado de la República (antiguo edificio emplazado en la capital), nos encontramos frente a frente con una tropa de carabineros motoristas visiblemente alterados. Su violencia quedó de manifiesto en el momento en que arremetieron contra nosotros, los manifestantes, echándonos encima sus máquinas con el propósito de atropellarnos e intimidarnos. Más al ver que les respondimos increpándolos verbalmente, aumentaron su grado de violencia, logrando que algunos se dispersaran hacia la Plaza de Armas.

Queremos destacar que en ningún momento les agredimos físicamente, sólo nos defendimos verbalmente tras su agresión y su actitud matonesca.

Pese a ello un funcionario de las “FF.EE motorizadas”, atropelló alevosamente a tres de los manifestantes que extraña y coincidentemente son observadores de derechos humanos, distinguibles por lo tanto claramente por sus característicos cascos de color blanco.

Así, mientras en los medios oficiales se hizo referencia a una pseudo accidentabilidad del acto de servicio policial, ésta queda diluida tras su verdadera faz, que muestra una actitud alevosa, premeditamente matonesca, y calculada del policía, cuestión comprobable a la luz de las imágenes completas y su registro contenida en una suerte de “cinta disidente y decidora” de la agresión –que se hiciera pública a través de las redes sociales-, donde se ve claramente cuando el policía le pega una patada por la espalda a  don Francisco Sandoval quien portaba -para desagrado del policía al parecer- el “casco blanco” que lo distinguía del tumulto que se dispersaba tras el amedrentamiento policial.

El gobierno entonces -temiendo que el disciplinamiento de la opinión pública se volcara a favor de los manifestantes- intentó apaciguar los ánimos y defender a lasFF.EE y su actuar en la marcha, a través de la figura de su nueva vocera de gobierno, para de este modo “poner un parche después de la herida”  mediante la difusión de  una noticia “montaje” de lo que había ocurrido entre el agresor miembro de FF.EE motorizados y una de las víctimas, representante de los derechos humanos.
Por televisión entonces, tras un “cortar y pegar” se hizo un montaje audiovisual en el que se mostró al policía como “cayendo accidentalmente” del vehículo en que se movilizaba para perseguir a los manifestantes cual ganado, golpeando tras su caída casi anecdóticamente al hombre en cuestión.

Ahora bien frente a lo ocurrido, lo que como ciudadanos que tienen el derecho  a manifestarse libre y pacíficamente, y tomando en consideración el hecho de quecarabineros de Chile no se manda solo, sino que recibe órdenes de cómo y dónde debe intervenir -entre otras funciones de vigilancia- en función de una relación de verticalidad que lo sitúa por debajo -¿o al lado?- del gobierno de turno, nos cuestionamos, ¿La orden recibida por los efectivos policiales obedecía a una búsqueda selectiva de los defensores de derechos humanos? Al parecer, tras el contraste con la realidad de que no sólo a uno sino que a tres de los jóvenes de cascos blancos se les atacó, la respuesta es .

Por otra parte, a este irregular hecho se suma un ataque selectivo y seguimiento hacia quiénes desde el sector de la pesca artesanal y estudiantil, vienen a ser las caras visibles de la manifestación. La  interrogante que planteamos -la que nos preocupa-  es  ¿No se supone que la dictadura militar terminó en el 89’, con el denominado retorno a la democracia?

Frente esto surge otra gran duda: ¿Se puede confiar en un gobierno que asume como suyo un problema de profundo interés empresarial en desmedro del interés de todos los chilenos y que en pos de defender las falacias de la Ley de Pesca Longueira transforma a su brazo armado, en represor de todos aquellos que atenten –aunque sea discursivamente-  contra el orden hegemónico, capitalista y neoliberal? Y más aún ¿Se puede confiar en los medios de comunicación masiva cuando usan su poder disuasivo para defender la cobardía política y policial alterando la realidad al antojo de los requerimientos de los que actualmente ostentan el poder político, cultural, social y económico en Chile?

Finalmente como sector productivo histórico, autónomo y consciente de los peligros que acarrea la profundización y extensión del modelo capitalista neoliberal, como consecuencia directa de la aprobación de esta nefasta ley de miseria y muerte, puesto que otorga derechos de propiedad privada sobre nuestros recursos naturales, sobre los recursos del mar y el mar mismo, pertenecientes a todos los chilenos,  es que nuestro llamado sigue siendo hacia la desobediencia civil, a NO RESPETAR ESTA LEY DE MUERTE. Así mismo solidarizamos con los observadores de derechos humanos, que en cumplimiento de una noble labor, como es velar porque este tipo de excesos no sucedan, terminaron siendo víctimas del accionar violento y represor de carabineros y del Estado al que representan.

Pese a todo, la lucha continúa, pues ni sus amenazas ni sus matones nos harán cambiar nuestra forma de pensar y actuar, puesto que se trata de un accionar de justicia que involucra no sólo a pescadores artesanales y estudiantes, sino al país entero, que de una vez por todas debe asumir que el mar y sus recursos nos pertenecen como patrimonio común y que por ende tenemos la obligación de defenderlos y cuidarlos.


Nelson Estrada, Presidente CONDEPP A.G
Gino Bavestrello, Director CONDEPP A.G
Cosme Caracciolo, Director CONDEPP A.G





el video en el que se puede comparar ambas versiones se encuentra en el sitio web: