Publicado el 21 de julio de 2013

Solidaridad de clase en la toma de fábrica de Pacific Fish en Puerto Montt

Solidaridad de clase en la toma de fábrica de Pacific Fish en Puerto Montt

Durante el recientemente pasado fin de semana, acompañamos a un grupo de dirigentes y dirigentas sindicales de Valdivia, a una actividad en apoyo a los trabajadores y trabajadoras de la quebrada compañía Pacific Fish, quienes mantienen tomada la fábrica en demanda de la cancelación de los pagos adeudados trás el cierre de la empresa. La ayuda prestada por compañeras y compañeros de Valdivia a sus pares puertomonttinos, ha constado de apoyo profesional en temas legales, comunicacional, logístico y el uso de redes nacionales e internacionales de trabajadores para presionar al síndico, José Figueroa Barrueto, encargado de velar por el pago de las deudas de la empresa. A continuación les presentamos esta historia.

La empresa Pacific Fish cerró sus puertas de la noche a la mañana durante el año 2009, dejando a 80 familias sin sustento y sin cancelar los últimos sueldos o las compensaciones que exige la ley en estos casos. Atónitos, algunos trabajadores siguieron desempeñándose en el cuidado de la empresa mientras esperaban se solucionara, lo que ellos pensaban, era algo temporal. Al pasar los meses y no obtener las compensaciones legales pertinentes, tanto los trabajadores y trabajadoras como sus familias comenzaron a tocar las puertas de las instituciones en busca de ayuda. La municipalidad, la gobernación, la intendecia, la dirección del trabajo y la inspección del trabajo fueron incapaces de prestarles la ayuda necesaria. La ayuda legal provista por la municipalidad de los Muermos, consistió en un abogado de familia, que dada su formación, entorpeció aún más el proceso.

La gerencia de la empresa, por su parte, ofreció ayuda legal a los trabajadores y trabajadoras mediante un abogado de la empresa, el cual, durante dos años nunca realizó ningún trámite, acusando, al final de este periodo, que la empresa también le había quedado debiendo 8 meses de sueldo. Tras este tiempo las trabajadoras y los trabajadores acudieron al abogado Braulio Sanhueza quien les indicó que solo debían esperar, ya que la empresa había sido encargada a un síndico, José Figueroa Barrueco, el cual debía encargarse de cancelar las deudas de la empresa a todos sus acreedores. Sin embargo, la entrada del síndico se realizó cuando la empresa ya había retirado la maquinaria, y por ende quedaron pocos bienes que rematar con el fin de cancelar deudas.

El día 25 de Junio las y los trabajadores se enteraron que el sitio de la fábrica se había rematado en Santiago en 266 millones de pesos a Inversiones La Cascada ltda. Su abogado, Braulio Sanhueza, del que no habían sabido hace bastante tiempo, les informa que el proyecto de finiquitos que él había presentado, había sido impugnado por el síndico por estar fuera de plazo. Frente a tal atropello, las y los trabajadores se reúnen en asamblea y deciden tomarse las dependencias de la fábrica durante la noche del 10 de Julio.

De aquí en adelante el caso se esparció por la prensa, las redes sociales y los nexos entre trabajadores y trabajadoras, encontrando en Llanquihue y Valdivia oídos y brazos prestos a ejercer la solidaridad de clase. Durante una semana se generó una campaña de recolección de alimentos para las compañeras y compañeros movilizados, se movieron redes nacionales e internacionales de sindicatos que manifestaron públicamente su descontento con el conflicto y presionaron al síndico demandando soluciones prontas. En estos momentos también se está prestando algo de ayuda legal, con el fin de solucionar las barreras legales en torno al proceso y vigilar por los intereses de trabajadoras y trabajadores en el término de este pleito. Así, este lunes 22 de Julio la vocera de las trabajadoras y trabajadores, la señora María Elena Antiñanco, viajará a Santiago para reunirse con la junta de acreedores, en donde por primera vez serán escuchados por los encargados de cancelar sus pagos y esperan lograr lo que con tanto esfuerzo han buscado durante 4 años.

Es importante destacar que todos los avances logrados hasta el momento por las y los ex trabajadores de Pacific Fish, se deben en su totalidad a la movilización desplegada y el apoyo de otras fuerzas sindicales, ya que a niveles legales, todo procedimiento estaba fuera de plazo y, por lo mismo, sin ninguna solución para las y los afectados.

En una gran mesa de toma, con mate y calzones rotos, estas trabajadoras y trabajadores nos contaron su historia, de la que les dejamos un resumen en video para que conozcan mejor la experiencia.

Arriba la solidaridad de Clase
Arriba las y los que luchan