Publicado el 13 de marzo de 2014

Hacia la unidad del sector Forestal: Entrevista a dirigentes del sindicato forestal San Antonio

El sindicato de la empresa forestal San Antonio protagonizó el año pasado una de las huelgas más álgidas de los últimos años en el sector forestal. Con el apoyo de la comunidad valdiviana, así como de organizaciones políticas y sociales, dicha huelga llegó a buen puerto. Hoy los dirigentes de este sindicato se encuentran trabajando en crear una nueva federación dentro del sector de cosecha. En entrevista con Revista Bagual, nos comentan sobre sus planes y críticas, así como a la necesidad de unirse con otros sectores de trabajadores y movimientos sociales para lograr las demandas estructurales que el país necesita.

Durante el mes de Julio del año recién pasado, el sindicato de trabajadores de la empresa forestal San Antonio (Contratista de Forestal Valdivia, Arauco) llevó a cabo una prolongada huelga que marcó un hito al interior del mundo forestal desde las derrotas del sector, en los años 2007 y 2009. La huelga se suscitó luego de haber agotado todas las instancias legales de negociación colectiva entre el sindicato y la empresa. Así, el lunes 22 de Julio de 2013, los trabajadores comenzaron una huelga indefinida que inició sus movilizaciones con un campamento a las afueras de la oficina de la empresa en Valdivia. Al pasar los días varias organizaciones sociales, políticas así como dirigentes/as sindicales y estudiantiles, solidarizaron con los trabajadores en huelga, plegándose a sus movilizaciones y apoyando en temas logísticos. Claro fue el caso de la CUT provincial, la cual proporcionó a los trabajadores sus dependencias para pernoctar. Los trabajadores en sus 13 días de huelga llegaron a tomarse una de las entradas de la empresa de celulosa Arauco, produciéndose enfrentamientos con carabineros en dicha oportunidad. Esta movilización que suscitó un amplio apoyo de la comunidad de Valdivia se caracterizó por dos aspectos, por un lado el ejercicio efectivo de la solidaridad de clase y por otro lado demostró que la movilización por la vía de los hechos, superando el restringido marco legal de la legislación laboral, es capaz de lograr grandes victorias. A 8 meses desde que finalizó esta exitosa movilización conversamos con Rubén Marileo y Henry Jara, dirigentes del sindicato forestal de la empresa San Antonio, para conocer el estado actual del sindicato al interior del sector forestal de nuestra región y sus perspectivas.

Después del proceso de movilización de su sindicato durante el año pasado ¿Cuál es la situación interna del sindicato?

Favorablemente para nosotros. Partiendo de la base de que estuvimos 13 días en huelga, comiendo en olla común, parados en la calle, durmiendo en malas condiciones, arrumbados uno arriba de los otros, ustedes lo pudieron comprobar ahí, gracias  a la gente de la CUT y los sindicatos de Valdivia se logró fortalecer el grupo. Ese fue uno de los temores principales que tuvimos al inicio de la huelga, que nosotros pensamos que no íbamos a aguantar más de 5 días, y al contrario, la asamblea de nosotros nos sorprendió gratamente y día a día nos íbamos fortaleciendo más. Si bien es cierto, la negociación no la logramos al 100%, en realidad fue entre el 70 y un 80%, para nosotros fue bastante bueno, porque nos mantuvimos un tiempo firme y logramos la mayoría de los puntos que nosotros estábamos pidiendo. El grupo de nosotros hoy en día está compacto y sigue unido.

Y con respecto a las mejoras laborales que lograron el año pasado ¿Se materializaron efectivamente?

Se lograron mejoras salariales sustancialmente, se lograron también el tema del sistema de bajadas, que lo estamos implementando, hay temas también de motosierras, hay un bono de vacaciones que tampoco teníamos, bono de escolaridad, bono de nacimiento por hijo, fueron hartas cosas que nosotros no teníamos y ahora, sin embargo, si las tenemos. Entonces en base a eso yo creo que fue positiva la negociación.

¿Han generado lazos con otros sindicatos, como por ejemplo el sindicato de la forestal Los Ríos, que se sumó hacia el final de su movilización el año pasado?

Mira los ríos lamentablemente ha sido bastante vapuleado y actualmente es una organización que está como relativamente a la deriva, ya que el empresario les dio (a los dirigentes) la facultad de negociar sus años de servicio e irse. Entonces los dirigentes tomaron la iniciativa y se fueron, cachay. Entonces hemos estado hablando con los trabajadores dando la oportunidad de reunirse y tratar de reflotar el sindicato, y armar una directiva nueva. Hemos estado en conversaciones con otros sindicatos de cosecha, con sindicatos de ripio también...Haber lo que queremos aspirar ahora es a formar una federación solamente de gente relacionada con el bosque, que tenga las mismas inquietudes, las mismas problemáticas que nosotros, y en eso hemos estado trabajando. Yo creo que de aquí a un tiempo ya deberíamos ser capaces de reflotarlo y armar una buena federación. No necesitamos protagonismo…, yo no quiero ser presidente, mi compañero tampoco, lo único que queremos es trabajar en pos y en virtud de la gente, arreglar nuestras problemáticas, y dejarle un buen piso a los que vienen detrás de nosotros. Eso es importante, nosotros ya por decírtelo de cierta forma, vamos de salida, nosotros tenemos que pavimentarle el terreno a los que vienen detrás de nosotros.

¿Cuántos sindicatos existen acá en la zona con los que se podría formar esta nueva federación?

Alrededor de 3 a 4, nosotros tendríamos para partir con eso y de ahí empezar a trabajar. En ripio y en planta también hay otros sindicatos que se pueden adherir o trabajar con nosotros, que como te decía anteriormente, tienen las mismas problemáticas que nosotros.

¿Qué amenazas observan desde el empresariado?

HJ: A nosotros en el bosque lo que más nos preocupa es que la gente de Arauco adopte las mismas medidas que están adoptando en el norte, que es el tema de la licitación. Si se abren metros cúbicos ¿cierto? todo es licitado. Nosotros como sindicato puede que nos veamos desfavorecidos en ese sentido…Ya que con todo el proceso de movilización dentro de la negociación colectiva del sindicato San Antonio, nosotros a eso tenemos miedo, que Arauco diga, estos son conflictivos y todo el cuento, parémosle la licitación a la empresa, disolvamos la organización que es una de las más fuertes en el ámbito de cosecha. Que de repente llegue Arauco y diga ¡no! A Forestal San Antonio no se le van a licitar 9000 m3 mensuales, y eso significaría que tendríamos que sacar 3 líneas de trabajo y eso significaría que alrededor de 36 y 40 personas debería salir por el tema de la licitación. Esa es una de las cosas que nos está preocupando bastante.

RM: Para mí sería lo ideal que todas las empresas de cosecha mantuvieran su sindicato, que no sea un beneficio para los empresarios ofrecer los años de servicio a los dirigentes para que se vayan y destruir un sindicato, porqué lo que nos les gusta a los empresarios es que la gente permanezca organizada. Porque supuestamente para ellos, creo yo que lo toman como una amenaza. Si, en las negociaciones van a haber conflictos, van a haber huelgas, pero si hay flexibilidad en los empresarios y la flexibilidad que nosotros tengamos, yo creo que llegando a un buen acuerdo entre empresarios y dirigentes no se debería llegar a la huelga. Porque muchas veces los empresarios no quieren dar nada.

¿Cuál es su próximo proceso, que se ve en el horizonte?

Yo creo que podría ser la revisión que se viene ahora de FSC, viene la empresa ASI la cual viene a revisa el trabajo que hizo Milan Reska con Woodmark, que fue la entidad encargada de certificar a Arauco. Estamos viendo el tema, ya que en realidad hay problemáticas. Nosotros no estamos en contra de la certificación, pero si estamos en contra de la problemáticas que tenemos y no han sido solucionadas a través del tiempo. Por ejemplo, uno de los principios dice libertad de organización, bienestar, comunicación con los vecinos, comunidades indígena mapuche. Nosotros hemos descubierto que hay comunidades con problemas, hay empresas forestales también con problemas y ver el tema salarial de una vez por todas, porque según Arauco subió el sueldo ético a $380.000 pero todavía hay gente que gana menos que eso. Entonces como te digo, nosotros no estamos en contra de la certificación, al contrario, si la certificación nos genera trabajo, estabilidad y buena rentabilidad no deberíamos oponernos a nada, pero falta, falta.

Finalmente en una perspectiva más global ¿cuál es su opinión con respecto a las demandas estructurales que han surgido desde el campo popular, desde las calles, como la educación gratuita, el nuevo código laboral, o una nueva constitución por nombrar algunas?

Nosotros estamos a favor de esto, yo tengo niños chicos que están en etapa escolar y no deberíamos desconocer que nos falta en el tema educacional. Nosotros, si bien es cierto nos educamos en condiciones relativamente paupérrimas eso no debería porqué seguir ocurriendo. Hay que ver cómo nos va con el gobierno de turno.  Y con las otras problemáticas como dices tú, es un tema país y tenemos que estar todos unidos y si es necesario salir a la calle, marchar, imitar o tratar de imponer el tema que uno ve en Argentina, el tema de los cacerolazos, yo creo que deberíamos hacerlo porque es un tema país y nos compete a todos.

Arriba las y los que luchan