Publicado el 6 de agosto de 2014

[MUJERES] POR UN SINDICALISMO DE CLASE

[COLUMNA DE OPINIÓN]

Lucía Vega
Presidenta CUT
Provincial Valdivia

No hay semilla infértil cuando cae en terreno cultivado con las manos obreras, con un pueblo consciente de su clase, y esto, lo ha demostrado la historia con las huellas que las mujeres y hombres entrelazados fueron forjando, en Chile, en distintos terrenos.

LA BÚSQUEDA DE DERECHOS

Las mujeres, por ejemplo, durante toda una existencia han sido explotadas y han luchado por su emancipación. En Chile las culturas establecidas por nuestros antepasados no permitieron que su libertad abarcara más allá de crecer y educarse para llevar un hogar, ser esposa y criar hijos. Desde muy pequeña se les enseñó a ser servicial y sumisa. Todo esto ha llevado a que el machismo se establezca como una práctica permitida y hasta culturalmente aceptada, lo que deriva en abusos, violaciones y múltiples femicidios, que de una u otra manera provoca en las mujeres el ánimo de luchar en busca de su libertad. Mucho se ha escrito sobre estos temas, pero parece que no se avanza como quisiéramos las mujeres, en temas de géneros y derechos sociales.

Luego del retorno de la democracia, durante los gobiernos de la Concertación, se esperaba que muchas de las leyes y derechos en temas de género se revisaran y legislara para mejorar lo que ya existía. Aunque se avanzó, esos avances no fueron suficientes. Hoy existen malas prácticas en las empresas, especialmente relacionadas con la discriminación al contratar mujeres, en términos de sueldos, desafueros y cargos de responsabilidad.

Aunque falta mucho para la igualad entre hombres y mujeres, existen proyectos que siguen avanzando donde  las mujeres si han tenido una participación mucho más atrevida, y esto es la Lucha de Clase.

Con gran asombro para muchos, hoy estamos instaladas en la sociedad como seres capaces y somos una parte importante del sector productivo y económico de Chile. En las empresas las mujeres estamos asumiendo un rol distinto y nos hemos hecho escuchar, y así como lo hemos hecho en las empresa también realizamos una importante tarea dentro de las organizaciones sindicales, asumiendo cargos representativos.

LAS MUJERES Y EL SINDICATO

El sindicato a las mujeres les ha abierto una puerta a su emancipación, la opresión del machismo ahora ya no solo depende de las políticas publicas del Estado, sino además, de la fuerza y confianza que cada mujer genere desde sí misma. Esto lo han demostrado, hace bastante tiempo ya, las lideres sindicales, tras duras luchas en las distintas circunstancias y procesos de su gestión sindical, donde cada vez más, están asumiendo cargos relevantes en los sindicatos las mujeres.

LOS COMPAÑEROS: UN APOYO FUNDAMENTAL

Siento una profunda admiración y agradecimiento por los compañeros quienes han dejado huellas heroicas en nuestra historia y que murieron siendo consecuentes con el socialismo marxista para construir un mundo distinto. A ellos les debemos mucho. 

JAMAS OLVIDAREMOS a Luis Emilio Recabaren, Clotario Blest y a mi querido Presidente Salvador Allende. En el mundo sindical actual, no puedo dejar de nombrar a Juan Pablo Jiménez y Rodrigo Cisterna, quienes fueron asesinados por luchar en contra de este sistema capitalista hasta estar dispuestos a dar su vida por los trabajadores. También estuvo dispuesto a dar su vida el compañero Marco Antonio Cuadra, quien cansado por las injusticias cometidas diariamente con sus socios y compañeros y viendo que nadie respondía a sus reiteradas denuncias y reclamos, decide quemarse para que así las miradas, inconscientes e intransigentes, se voltearan y dieran una mirada al mundo sindical.

Hombres y mujeres hoy luchan por la clase trabajadora y su llamado es el mismo: justicia e igualdad, dos palabras que ya ni siquiera suenan bonitas por lo manoseadas que han estado por la clase política. Cuando se sufren las practicas abusivas desmesuradas dentro de las empresas, cuando ya no es la ley la que prima si no mas bien la orden del patrón, cuando los despidos despiadados de los empleadores tienden a encubrir las practicas antisindicales, que jamás probarás en los tribunales por que en tu finiquito dirá: “necesidades de la empresa”. Y así siguen las malas practicas, los abusos, la cesantía, las enfermedades y accidentes laborales y con ello las violaciones a los derechos humanos. ¿Porque se da esto?, en todas estas practicas se violan los derechos humanos y el estado es tan responsable como el mundo empresarial. y ¿quién hace algo en contra de estas practicas?, ¿Cómo terminamos con estos abusos?

Una de las herramientas mas poderosas que tiene la clase trabajadora es su fuerza unitaria, y es a través de esa fuerza que podremos movilizarnos y avanzar hasta terminar con la esclavitud laboral,depende de cada uno de nosotros a partir desde nuestro sindicato hasta la calle.

El sindicalismo de clase parte por una conciencia de clase.


Lucia Vega

Presidenta CUT Provincial Valdivia
Agosto 2014