El
viernes recién pasado, como casi todos los fines de noviembre,
nuevamente hemos asistido al ejercicio arbitrario de las renovaciones
de contrato en la administración pública, proceso hecho con
presidencia de los trabajadores/as y bajo la lógica del botín de
guerra, tristemente inaugurada con el Gobierno de Sebastián Piñera
y que la administración actual ha venido a reeditar sin siquiera
ponerse colorada.
Los
mismos que condenaron los más de 11 mil trabajadores públicos
derechamente despedidos el año 2010, hoy aplauden o miran para el
lado como si estos despidos fueran de otro tipo y los trabajadores
que dejan la administración pública constituyeran una clase
distinta de trabajadores/as, con menos derechos, factibles de ser
desechados para abrirle espacio a las nuevas camarillas, venidas de
campañas de algún Parlamentario.
Los
argumentos suelen ser los mismos: falta de afinidad, compromiso,
hasta de lealtad; y cuando ninguno de ellos funciona,
entonces señalan que esta vez no han sido tantos, como si la
cantidad atenuara la falta; como si el fondo no fuera desde
hace tiempo el absoluto desprecio del Estado de Chile por los
derechos de los trabajadores/as públicos, (más de 250
trabajando entre honorarios y tercerizados, sobre un 70% a contrata,
ejerciendo funciones permanentes pero con contratos a plazo fijo) y
la carencia de una auténtica política de desarrollo de las
personas que ponga al centro a los trabajadores y trabajadoras por
sobre los intereses de los partidos de turno que detentan el poder.
Esta
realidad nacional se refleja grotescamente en
nuestra Secretaría Regional de Desarrollo Social,
bajo la impronta de una autoridad
regional que actúa sin criterio,
con tremenda torpeza e impunidad, atropellando garantías
fundaméntales, protegido probablemente por la égida de algún
poder.
Cinco
funcionarios con funciones permanentes derechamente despedidos, otros
tres pasados por el filtro de la sospecha, degradados, puestos
condicional o simplemente renovados en sus contratas con la espada
sobre sus cabezas, que seguramente se dejará caer al menor atisbo
que la mal
llamada lealtad no se esté sirviendo como su Seremi quiere.
De
qué se trata todo esto?, cómo es posible tanta falta de criterio,
respeto a la función pública, a la carrera funcionaria, a los
mecanismos de evaluación de desempeño, a las recomendaciones
que el mismo Ministro Arenas ( Hacienda ) hiciera a través de la
circular N° 35; a la propia organización sindical?, quienes le
propusimos desde un inicio conversar abiertamente y con franqueza las
renovaciones o no renovaciones de contratos.
Con
los despidos no sólo se pone en riesgo el cumplimiento del Convenio
de Desempeño Colectivo de los funcionarios de esta región (CDC),
también se afecta la gestión total del Ministerio; la oportunidad y
calidad de la intervención que hacemos en favor de la personas y
familias vulnerables de la región.
Que
flaco favor le hace el Seremi al propio Gobierno que dice
representar, al parlamentario que le dio su confianza y a las
familias y beneficiarios del sistema y programas que nuestra Seremia
ejecuta en favor de los más vulnerables.
Llamamos
a nuestras autoridades nacionales a reconsiderar las decisiones de un
Seremi que parece estar más interesado en afianzar su equipo de
campaña en su peregrina intención por ser alcalde, que en la
implementación de las políticas públicas que estamos llamados a
desarrollar como Ministerio.
No
se viene a la administración pública a servirse de una plataforma
institucional para intereses político- partidistas, la función
pública requiere recobrar la ética de servició público que
auténticos servidores como Pablo Agüero nos señalaron. Cómo crece
entre los funcionarios de nuestra Seremia ese legado y la convicción
que hay que decir de una buena vez basta a los abusos.
Los
asociados de La Región de los Ríos nos declaramos en PARO
indefinido,
y solicitamos al Intendente de la Región establecer la instancia de
revisión de casos que la propia circular 35 ha indicado
en su punto N°4, puesto que creemos que en
la mayoría de las no renovaciones de contratos,
que afectan a nuestros compañeros/as, así como en las
condicionalidades en las que han sido puestos otros, se ha pasado a
llevar todas las recomendaciones que el propio Ejecutivo ha promovido
a través de la referida circular y se han afectado garantías
fundamentales de los trabajadores/as.
¡¡¡¡Por
la estabilidad del empleo público y el empleo decente
Arriba
los que luchan!!!
ASOCIACIÓN
REGIONAL DE FUNCIONARIOS DEL MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL
ASOFUMI
Nelson
Soto Martínez
Presidente
Regional