Publicado el 17 de septiembre de 2015

Votación de aborto 3 causales y sus implicancias para las mujeres en Chile

"Votación de aborto 3 causales y sus implicancias para las mujeres en Chile - Frente Feminista Izquierda Libertaria" Declara:
























                                                                    Fotografía: https://yoaborto.files.wordpress.com

Durante la madrugada del miércoles recién pasado, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados finalizó la votación en particular del proyecto de ley que regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, aprobando una serie de indicaciones. La primera tiene que ver con la tercera situación contemplada en el proyecto, la de embarazo producto de violación. En ella, se decidió reducir el plazo de 18 a 14 semanas para que las niñas y adolescentes menores de 14 años puedan acceder a este procedimiento. Otra de las indicaciones aceptadas es la obligación que tienen los equipos médicos de denunciar los delitos de violencia sexual respecto de menores de edad, así como el programa de acompañamiento público y no disuasivo planteado por el Gobierno.

En este sentido, es importante recalcar que los proyectos de acompañamiento propuestos anteriormente por la DC y la UDI -además de ser poco pertinentes para el sistema de salud pública chilena- representaban una nueva amenaza de tutela a las mujeres, cuya ciudadanía y raciocinio era una vez más puesta en duda bajo condiciones de victimización. Eran propuestas coercitivas que buscaban sujetar a las mujeres a convicciones confesionales del funcionario/a de turno.

Ahora, la aprobación de la indicación que explicita la obligación del equipo médico para denunciar añade una nueva etapa/barrera al proceso de aborto "terapéutico", promoviendo la re-victimización -¿cuántas veces debe una mujer relatar su violación?- y confundiendo proceso judicial con el derecho al acceso a la salud y la reparación ante la vulneración radical de los derechos humanos que representa una violación.

El Colegio de Matronas informa de 850 partos anuales de menores de 14 años, es decir, niñas. De ellas sólo 58 fueron atendidas por el SENAME. Es decir, la mayoría fue incesto no denunciado: violación por parte de cercanos a la familia o miembros de ella (85% del abuso sexual infantil según informa la Fiscalía Nacional). La indicación presentada por la Democracia Cristiana devela el sesgo de clase en el acceso al aborto: las niñas embarazadas por violación son en un 50% de entornos rurales y familias pobres, con un bajísimo acceso al sistema de salud público o a las instituciones judiciales. La otra mitad reside en la Región Metropolitana, Valparaíso o Concepción, pero siendo en su mayoría también parte de los más pobres del país.

El sentido de especificar mayores plazos para las niñas víctimas de violación se fundaba en la evidencia empírica de que, al ser aún infantes a) No conocen su cuerpo y ciclos (muchas veces recién enfrentaron la menarquia) b) No denuncian por miedo, vergüenza, presión del violador o el entorno familiar, y la violación sólo se constata al estar ya avanzado el embarazo y presentarse los primeros problemas médicos en el cuerpo de la niña. Así, es lógico darle mayor plazo para interrumpir su embarazo. Esto ya no es así debido al dogmatismo de la Democracia Cristiana y su histórico rol denegando derechos a las mujeres. La DC y el gobierno juegan su gallito de poder sobre los cuerpos y vidas de las niñas más vulneradas de Chile.

Frente a esto, como Frente Feminista de la Izquierda Libertaria rechazamos la ofensiva conservadora del bloque en el poder, que ante la demanda constante de las mujeres y movimientos feministas por el acceso seguro al aborto, legalizándolo, responde con complejos entramados legales que buscan cambiar la ley y cumplir formalmente con el programa sin modificar el escenario actual. Entregándole la decisión a jueces y médicos por encima de la digna soberanía de la mujer, poniendo cortapisas en el acceso a la salud de las niñas violadas y evitando hablar del 97% de los otros abortos, que no son por ninguna de las 3 causales discutidas, se mantiene a las mujeres en posición de ciudadanas de segunda clase por su condición biológica y se discrimina por clase en el acceso a la salud, ya que los abortos clandestinos seguirán.

Ante esto, las tareas siguen siendo de solidaridad sororal entre mujeres, difundiendo y educando en la salud sexual y reproductiva a la clase y movilizando a las fuerzas llamadas a transformar al país para que tomen la bandera de un aborto legal como parte necesaria de la construcción de un nuevo Chile.


Frente Feminista Izquierda Libertaria