"Votación de aborto 3 causales y sus implicancias para las mujeres en Chile - Frente Feminista Izquierda Libertaria" Declara:
Fotografía: https://yoaborto.files.wordpress.com
Durante la madrugada del miércoles recién pasado, la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados finalizó la votación en particular del proyecto de ley que regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, aprobando una serie de indicaciones. La primera tiene que ver con la tercera situación contemplada en el proyecto, la de embarazo producto de violación. En ella, se decidió reducir el plazo de 18 a 14 semanas para que las niñas y adolescentes menores de 14 años puedan acceder a este procedimiento. Otra de las indicaciones aceptadas es la obligación que tienen los equipos médicos de denunciar los delitos de violencia sexual respecto de menores de edad, así como el programa de acompañamiento público y no disuasivo planteado por el Gobierno.
En este sentido, es importante recalcar
que los proyectos de acompañamiento propuestos anteriormente por la DC y la UDI
-además de ser poco pertinentes para el sistema de salud pública chilena-
representaban una nueva amenaza de tutela a las mujeres, cuya ciudadanía y
raciocinio era una vez más puesta en duda bajo condiciones de victimización.
Eran propuestas coercitivas que buscaban sujetar a las mujeres a convicciones
confesionales del funcionario/a de turno.
Ahora, la aprobación de la indicación que
explicita la obligación del equipo médico para denunciar añade una nueva
etapa/barrera al proceso de aborto "terapéutico", promoviendo la
re-victimización -¿cuántas veces debe una mujer relatar su violación?- y
confundiendo proceso judicial con el derecho al acceso a la salud y la reparación
ante la vulneración radical de los derechos humanos que representa una
violación.
El Colegio de Matronas informa de 850
partos anuales de menores de 14 años, es decir, niñas. De ellas sólo 58 fueron
atendidas por el SENAME. Es decir, la mayoría fue incesto no denunciado:
violación por parte de cercanos a la familia o miembros de ella (85% del abuso
sexual infantil según informa la Fiscalía Nacional). La indicación presentada
por la Democracia Cristiana devela el sesgo de clase en el acceso al aborto:
las niñas embarazadas por violación son en un 50% de entornos rurales y
familias pobres, con un bajísimo acceso al sistema de salud público o a las
instituciones judiciales. La otra mitad reside en la Región Metropolitana,
Valparaíso o Concepción, pero siendo en su mayoría también parte de los más
pobres del país.
El sentido de especificar mayores plazos
para las niñas víctimas de violación se fundaba en la evidencia empírica de
que, al ser aún infantes a) No conocen su cuerpo y ciclos (muchas veces recién
enfrentaron la menarquia) b) No denuncian por miedo, vergüenza, presión del
violador o el entorno familiar, y la violación sólo se constata al estar ya
avanzado el embarazo y presentarse los primeros problemas médicos en el cuerpo
de la niña. Así, es lógico darle mayor plazo para interrumpir su embarazo. Esto
ya no es así debido al dogmatismo de la Democracia Cristiana y su histórico rol
denegando derechos a las mujeres. La DC y el gobierno juegan su gallito de
poder sobre los cuerpos y vidas de las niñas más vulneradas de Chile.
Frente a esto, como Frente Feminista de
la Izquierda Libertaria rechazamos la ofensiva conservadora del bloque en el
poder, que ante la demanda constante de las mujeres y movimientos feministas
por el acceso seguro al aborto, legalizándolo, responde con complejos
entramados legales que buscan cambiar la ley y cumplir formalmente con el
programa sin modificar el escenario actual. Entregándole la decisión a jueces y
médicos por encima de la digna soberanía de la mujer, poniendo cortapisas en el
acceso a la salud de las niñas violadas y evitando hablar del 97% de los otros
abortos, que no son por ninguna de las 3 causales discutidas, se mantiene a las
mujeres en posición de ciudadanas de segunda clase por su condición biológica y
se discrimina por clase en el acceso a la salud, ya que los abortos
clandestinos seguirán.
Ante esto, las tareas siguen siendo de
solidaridad sororal entre mujeres, difundiendo y educando en la salud sexual y
reproductiva a la clase y movilizando a las fuerzas llamadas a transformar al
país para que tomen la bandera de un aborto legal como parte necesaria de la
construcción de un nuevo Chile.
Frente Feminista Izquierda Libertaria
Frente Feminista Izquierda Libertaria
