Publicado el 25 de noviembre de 2015

Entrevista a Unidad Muralista Luchador Erneto Miranda (Umlem): "Juventud, futuro y dignidad popular"


Ante el cierre antidemocrático de las instituciones públicas y el cerco informativo de los grandes medios de comunicación, las murallas de nuestras ciudades se convierten en canales de expresión del descontento popular, mas hoy en día, en el contexto de irrupción de los movimientos sociales.  Entre la diversidad de agrupaciones muralistas existentes en el país, la Unidad Muralista Luchador Ernesto Miranda (UMLEM), traza su particular estética coloreando la experiencia popular, y delineando alternativas emancipatorias para las comunidades de nuestros pueblos.

Para conocer un poco más sobre esta agrupación muralista, compartimos esta entrevista que Rebecca López, estudiante Mg. En Comunicación de la UACh, realiza a un representante de la nombrada unidad gráfica de la Izquierda Libertaria.

1.- Si pensamos en la época moderna y en la práctica del grafiti, podemos identificar principalmente tres corrientes relacionadas con ellas: una europea, que tiene su mayor auge en la Rebelión de Mayo del ‘68 en París; otra norteamericana, que se relaciona con la cultura hip-hop alrededor de los años ‘70; y una latinoamericana, que tiene sus expresiones principalmente a partir del muralismo mexicano, el cual tiene sus grandes hitos en la década de 1920. De estas experiencias, dos aspectos resultan sobresalientes: a) la existencia de actorías juveniles, y, b) la intención manifiestamente contestataria de este tipo de mensajes. Estas experiencias específicas, dan cuenta de importantes puntos de confluencia en la producción de discursos murales: la resistencia estudiantil, la búsqueda identitaria y la reconstrucción de memorias.  Lo anterior evidencia que esta práctica socio-comunicativa de ocupar el espacio público se configura indiscutiblemente  como una acción política. 
De acuerdo a ello, ¿De qué manera la resistencia, la identidad y la memoria podrían converger o reflejarse en la producción estética de vuestra Unidad Muralista con más de 10 años de trayectoria?

Respuesta: Bueno, estos tres conceptos son expresiones que caminan de la mano. La juventud siempre se ha constituido como una grupo social capaz de asumirse como fuerza, desde lo político, lo identitario y hasta en el ideario; de allí que se asocie a la juventud con los aires de rebeldía. En este sentido la UMLEM no se aleja de aquello, su composición juvenil y la determinación de utilizar el muro como medio de comunicación, en definitiva le brindan ya un posicionamiento. La resistencia, hablando en términos macros, se observa justamente en esta acción; la utilización del muro como fuente de expresión. Desde un punto de vista artístico/cultural, propicia la idea de que el arte debe ser colectivo y por ende democrático porque es fruto de la experiencia de la realidad, del cotidiano y no puede estar disociado de las mayorías, a diferencia del arte elitista, individual que opera bajo la lógica de lo privado, de los privilegios.

Ahora, desde un punto de vista político o más precisamente desde la perspectiva del brazo gráfico de un partido político, la UMLEM a lo largo de su historia siempre ha desarrollado un trabajo similar, con diversos matices en el tiempo, pero siempre acogido a visibilizar las luchas del pueblo, ciudadanas, sociales, en vínculo constante con el proyecto Comunista Libertario en Chile. Esto, por una parte ofrece orientaciones políticas, priorización en nuestro trabajo, y por otra, demanda aportar cualitativamente en el rescate histórico e identitario de los sujetos y territorio. ¿Qué quiere decir esto? El ejercicio del pintar (un mural, lienzo, afiches, serigrafía, etc.), surge siempre de la dinámica de la movilización social, y no me refiero siempre a la protesta. En este sentido, la resistencia es a no ser acallados, invisibilizados por el monopolio de los medios de comunicación, elaborando productos estéticos que reflejen esa realidad, la que dice “nosotros/as somos”, “aquí estamos”, “esto queremos” y “vamos a luchar”. La Izquierda Libertaria aboga por constituir alternativa real que sea capaz de refundar Chile, pero para eso es necesario construir o reconstituir al mismo tiempo un tejido social, una fuerza mayoritaria que empuje y sostenga estos cambios, por tanto nuestra labor es, que bajo el trabajo de la muralista, la identidad local, territorial, sectorial, se intersecte con esta idea de concebirnos como las mayorías, víctimas de las injusticias y desigualdad, dispuestas a superar estos flagelos.

En definitiva, y es muy difícil graficarlo en una entrevista, pero nuestra labor se remite a mostrar, visibilizar a los estudiantes disputando un nuevo sistema nacional de educación pública, a los pescadores artesanales exigiendo una Ley de pesca y trato de los recursos del mar eficiente para las mayorías, a nuestros pensionados abogando por un sistema tripartito y solidario, a las mujeres construyendo comunidad organizada, lo que nos ha permitido no sólo ser la gráfica de la Izquierda Libertaria, sino también configurarnos como un símbolo de lucha en las diversas expresiones sociales.

2.- Las brigadas muralistas en Chile aparecen con una intención reivindicativa de apoyar o negar a un determinado grupo político y/o a una causa política. De esta manera: proclamar su rechazo al poder o al gobierno de turno, su apoyo a tal partido o a tal movimiento, por medio del trazado de consignas, por medio de una presencia gráfica constante a través de la acción de brigadas murales, se convierte en un asunto emblemático de las prácticas de los años 60-70, lo que constituye en Chile una nueva forma de hacer propaganda política. Actualmente las UMLEM se constituyen como “el brazo gráfico de la Izquierda Libertaria”. ¿Cómo comprenden su función orgánica dentro de un proyecto político determinado, considerando el creciente escenario de movilización social en Chile que agudiza los mecanismos institucionales de censura?

Respuesta: La pregunta es bien decidora respecto al momento que vivimos y a la descripción del carácter del muralismo en Chile.

En términos concretos, la UMLEM al día de hoy presenta dos carriles de trabajo, para nada disociados, y que yo diría están dados por la relación Propaganda/Institucionalidad y Sentido Común/Medios de comunicación.

La función orgánica o rol de la muralista están dadas por asumir las propagandas del Partido, lo que implica comunicar a través de nuestras técnicas las tesis que se manejan frente a la situación política, social y económica del país, frente a la institucionalidad antidemocrática y restringida y desarrollar productos propagandísticos en base a las líneas sectoriales ante  las diversas coyunturas.

Por otra parte, y que se vislumbra en la primera pregunta, la UMLEM plantea otra vertiente de trabajo, más amplio, referente a acompañar los diversos procesos sociales como expresión de este ciclo de movilización inaugurado el 2006 y que en términos propagandísticos y comunicacionales está dirigido a la disputa del sentido común. Es decir, el 2006 se abre un ciclo de movilización que permitió que al día de hoy las mayorías cuestionen las constantes injusticias, siendo capaces de percibir el deterioro del bienestar y focalizar posibles causas, invisibilizadas obviamente por los medios de comunicación. En este sentido, nuestro rol está dado por agudizar esta disputa, evidenciar con la técnica del muralismo las injusticias del día a día, el surgimiento de nuevos referentes como fruto de la experiencia movilizadora y en definitiva instalar en el ideario la necesidad de construir comunidades organizadas capaz de disputar políticamente.

3.-  El trazo grueso de la UMLEM Chile declaran: “La lucha por la dignidad es (…) en definitiva lo que propicia que el trabajo de nuestra unidad muralista sea herramienta al servicio de las necesidades de la ciudadanía, de las mayorías, del Pueblo”. ¿Qué significa configurarse como herramienta al servicio de las necesidades de la ciudadanía? ¿A qué tipo de herramienta se refieren y cómo determinan su uso?

Respuesta: Nuestra herramienta es el muralismo, es la capacidad de visibilizar lo que la minoría privilegiada intenta acallar, al mismo tiempo que desarrollamos productos propagandísticos, ideas políticas, reivindicaciones de las mayorías. Propiciamos la concepción del muro como vitrina de expresión social, política e identitaria. Nuestro quehacer se remite a eso, graficar las luchas, los sujetos, la comunidad organizada, por ende, el trabajo de la UMLEM siempre estará determinada por los avances y orientaciones del movimiento social, por la configuración política que logre concretar la ciudadanía y en definitiva por los deseos y anhelos del Pueblo.

Por lo anterior es que mencioné que pintamos por una Reforma Laboral, Estudiantil, Previsional, entre otras, porque son los movimientos de trabajadores, estudiantes, pensionados quienes están determinando las necesidades. Somos herramienta al servicio de la ciudadanía porque somos la brocha y la mano son las movimientos sociales.