Publicado el 29 de febrero de 2016

Estimada élite... ¡y voh' creí que no cosechamoh' nuestra lucha!

Hace aproximadamente un mes, el director de un medio digital chileno comentaba que lo que preocupaba a las autoridades santiaguinas del incendio en el relleno Santa Marta no era arreglar el problema de fondo, sino sacar el tema de los medios de comunicación; y que en menos de un mes, gracias al Festival de Viña, ya nadie recordaría el incendio y sus graves consecuencias.[1]


Eso fue lo que pasó. Pero con la gran diferencia de que, gracias al año 2015, este Festival subrayó el “problema de fondo” originario.



Sobre el humor en el Festival, solo en la medida en que ridiculizamos la vida de quienes nos gobiernan, su trabajo y, por ende, su relación con nosotros, es que podemos reir y tomar un respiro de esta sociedad desigual y violenta a la que ellos mismos nos someten.


N. Valdebenito | ar13.cl
Esta última, la violencia estructural (la injusticia normalizada en lo cotidiano), es lo que Edo Caroe describiría vulgarmente como el “p*** en el ojo”. Y la risa no es más que un “analgésico” para aliviar el malestar en la “vista”.


Pero más importante que la rutina de Caroe (sí, más importante) fue la de Natalia Valdebenito: primera mujer en la historia de Chile que define feminismo en el Festival de Viña. Eso, para todas y todos los militantes feministas en el país, es impagable.


Llevando al absurdo el comportamiento femenino y masculino, la artista des-veló, des-cubrió las agotadoras y dañinas angustias emocionales que constantemente vivencian nuestras madres, hermanas, amigas, novias, etc., por tratar de agradarnos, o por simplemente relacionarse con nosotros, los hombres.


Pero además, esta última semana de febrero no solo destacó en el humor, sino también en lo musical, lo cinematográfico y lo literario. Primero, si bien Javiera Mena no impresiona en lo vocal, sí que lo hace en todo lo demás, y con creces. Pues el problema no es su "extraña" puesta en escena, ni su estilo musical ni que sea fome (por qué el gusto musical es construido); el problema también es de fondo: nuestro desmantelado sistema educativo y su nula entrega de herramientas básicas para comprender la danza y el arte en general.


Nunca estarás solo | fmbox.cl
Segundo, Historia de un Oso (Escala y Osorio) se llevó el primer Premio Oscar para Chile, corto animado sobre el exilio político; y Alex Anwandter (músico, principalmente) ganó el Premio Teddy Especial del Jurado con su película Nunca vas a estar solo, en el Festival de Cine de Berlín, uno de los artistas chilenos con mayor claridad política y moral


Y tercero, tres de los libros más vendidos en el último tiempo son de temática y autores provenientes de la comunidad LGBTI: No ficción (A. Fuguet), No te ama (C. Gutiérrez) y Gay gigante (G. Ebensperger). Y sí, probablemente también sea un hecho histórico, pura “cosecha de lo que se ha sembrado” en décadas por parte de muchos; como Pedro Lemebel, nuestro gran "campesino del arte".


En conclusión, fue una gran semana de “cosecha” para el pueblo chileno, la antesala perfecta para el Marzo Feminista. Queridos lectores, ¡sigamos sembrando nuestros derechos!

[1] https://www.youtube.com/watch?v=SGGb_eGwBX0