Publicado el 8 de marzo de 2016

Declaración 8 de marzo Tejiendo un nuevo Chile, Feminista y Libertario

Declaración 8 de marzo
 Tejiendo un nuevo Chile, Feminista y Libertario
Izquierda Libertaria – Chile


Las movilizaciones populares de las que hemos sido parte estos últimos años nos han permitido ser testigos del resurgimiento y articulación de las organizaciones de mujeres y feministas en el país. El feminismo en los procesos sociales ha dado cuenta de la amplitud y complejidad de esta posición política, en tanto responde a las necesidades y demandas históricas de más de la mitad de la población: las mujeres, los pueblos originarios y la disidencia sexual. Es esta característica del feminismo, la que nos permite comprender que es una lucha que busca abrir la oportunidad a Chile  de participar en la construcción de un país más equitativo, a través de la denuncia de las relaciones de poder basadas en las diferencias sexuales, de género, raciales y étnicas que por siglos ha discriminado y excluido a las mujeres. 

En este 8 de marzo,  Día Internacional de la Mujer, la Izquierda Libertaria saluda la lucha de mujeres, dueñas de casa, pobladoras, madres, no-madres, disidentes sexuales y trabajadoras, por la constante denuncia de la violencia, opresión y subordinación que vivencian. Ante lo cual declaramos lo siguiente: 

1. Rechazamos toda forma de violencia de género. Cada año hay alrededor de 110.000 denuncias de agresiones a mujeres por parte de sus parejas; el abuso sexual a niñas y niños bordea los 12.100; y la violación a niñas, jóvenes y adultas supera las 1.800 denuncias. En cuanto a femicidios, en el 2015 la cifra ascendió respecto al año anterior, perpetuándose 58, mientras en lo que va de este año, las cuentas ya van en 5 mujeres asesinadas por sus parejas; de igual forma, condenamos el acoso sexual callejero por cuanto vulnera la integridad física y emocional de quien lo sufre. Por otro lado, quisiéramos traer a la memoria a Marcelo Lepe, homosexual y transformista, quien fue asesinado el día 17 de febrero, por motivos de discriminación sexual y misoginia. 

2. Consideramos como un primer paso la aprobación en general de la Ley que despenaliza  la  interrupción  voluntaria  del embarazo  en  tres  causales  -aprobada por la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados. Sin embargo, no podemos dejar de considerar que las indicaciones negociadas con la DC debilitan fuertemente su potencial. Por otro lado, las 3 causales de la Ley sólo representan un 3% de al menos 100.000 abortos “clandestinos” que se realizan anualmente. Las mujeres de Chile deben acceder al derecho del aborto libre, legal y gratuito, garantizado por el Estado, y en condiciones óptimas de salubridad, entendiendo los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos. 

3. Hacemos un llamado al gobierno para que el ajuste en las cuentas fiscales -que deberá realizarse por un menor crecimiento de la economía y la baja en el precio del cobre-, no afecte a los trabajadores y las trabajadoras a honorarios, especialmente a las mujeres, pues son éstas quienes se encuentran en un mayor grado de precariedad laboral: sin seguridad social, sin la protección ante accidentes del trabajo, sin salud ni pensiones, además de vulnerarles el derecho al fuero maternal, pre y post natal. 

4. Así mismo, es deber del Estado resguardar la equidad salarial entre hombres y mujeres. A pesar de que se realicen las mismas actividades laborales, las mujeres siguen ganando un 35% menos respecto a los hombres. Por otro lado, el trabajo de crianza y doméstico sigue sin ser reconocido como tal, a pesar de que la Organización Internacional del Trabajo, reconoce que este tipo de labor no remunerada es la que sostiene toda la infraestructura necesaria para el resto del trabajo y la producción económica en el mundo. 

Es necesario modificar las estructuras que sostienen las diferencias sociales, políticas y económicas entre hombres y mujeres. Las políticas públicas, y los cambios constitucionales deben estar orientados a ello. No podemos permitir que los sectores conservadores de la clase política sigan sosteniendo y profundizando el modelo capitalista y patriarcal que promueve las desigualdades sociales, dificultando que nosotras, las mujeres, podamos avanzar en la conquista de nuestros derechos.


¡Porque no queremos más violencia ni desigualdad de género!
¡Porque una verdadera democracia debe reconocer a las mujeres y niñas como sujetas de derechos y ciudadanas plenas!

¡A construir un nuevo Chile, Feminista y Libertario!