Publicado el 8 de marzo de 2016

Declaración Articulación Feministas Valdivia - 8 de marzo

Ante un nuevo 8 de Marzo, conmemorando el día Internacional de la Mujer Trabajadora, la Articulación Feministas Valdivia compuesta por diversas organizaciones, entre ellas; secretarías, colectivas, frentes y núcleos feministas y feministas sueltas, declaramos que:

Hoy es un día de lucha. El camino feminista que iniciaron los movimientos de mujeres para reivindicar el rol de las trabajadoras no ha terminado. En el 2016, seguimos corroborando los abusos que ejerce el patriarcado sobre toda identidad que no encaje en los patrones heteronormados que, en complicidad con el capitalismo, establecen la estructura de cómo comportarnos, desde qué hacer hasta qué ropas vestir, con el afán de “ponernos en nuestro lugar”. Pues bien, les decimos que nuestro lugar es el que queramos y se los haremos saber aquí y ahora.
La sociedad entera es testigo como día a día se reproduce la explotación, la miseria, el maltrato y la violencia, siendo el principal blanco las mujeres, sobre todo si son pobres, indígenas, lesbianas o trans. La misma sociedad que prefiere callar ante violaciones a niñas, la que culpa a las mujeres desde tiempos inmemoriales, como a Eva con la manzana, como a Berta por defender los ríos sagrados hondureños, como a las lagmien que defienden su suelo ancestral, como a Marina y María José (las mochileras) porque salieron “solas” de viaje, como a la mujer que abortó independiente de la causa, como a cada una de nosotras en cada acto de nuestras vidas. Porque pareciera que la culpa es parte de ser mujer, porque el patriarcado entendió que al culparnos creó el chivo expiatorio perfecto que nos aparta y nos hace obedecer para que sigan decidiendo ellos el destino del mundo. A esa sociedad le decimos: ahora serán testigos de nuestra lucha.
No seguiremos aceptando la normalización de las conductas violentas que nos oprimen día a día, la negación del derecho a decidir sobre nuestras cuerpas, el nulo acceso a una salud digna que respete nuestros derechos reproductivos sin estar a merced del pensamiento anacrónico de instituciones de hombres que deciden sobre el destino de las mujeres, o de gobiernos conformistas que disfrazan la opresión en una libertad restringida a “tres causales”, en el único afán de cumplir en el papel con compromisos internacionales que son útiles sólo para la industria.
No aceptaremos que el Estado de Chile siga utilizando su brazo armado para reprimir las manifestaciones propias de una sociedad que exige cambios y que acalla a través de las armas a nuestros pueblos originarios y amedrenta a nuestras niñas a través de actos asquerosos que incluyen tocaciones e insultos.
Las armas no detendrán el curso de nuestros ríos, ni acabarán con la fertilidad de nuestra tierra. Levantamos el ejemplo de Berta, que como cientos de nuestras lagmien que dedican su vida en la defensa del Wallmapu siendo perseguidas, oprimidas y asesinadas, no descansó hasta el último de sus días. Seguiremos su lucha y recuperaremos lo que nos han arrebatado a través de los siglos.
Seguiremos abogando por un sindicalismo feminista y de clase, que dé cabida a la mujer trabajadora en sus reivindicaciones básicas, como salarios dignos e igualitarios, responsabilidad parental compartida en los lugares de trabajo, el derecho a sindicalización y a huelga sin reemplazo. Seguiremos luchando porque nuestras compañeras trabajadoras inmigrantes consigan condiciones dignas de trabajo al igual que las trabajadoras de casa particular, que hoy por hoy son apartadas por un sindicalismo prominentemente masculino.
Lucharemos hasta poder caminar tranquilas por la calle, porque salir sola no es motivo de violación ni agresión alguna, porque nuestra vestimenta tiene relación sólo con nosotras y no con los deseos reprimidos de machitos no correspondidos. No seguiremos escondiéndonos. Ya aprendimos a cuidarnos, es momento que ustedes se cuiden de nosotras.
Desde el sur austral reafirmamos nuestra posición de resistencia para la construcción de una nueva sociedad desde el feminismo, donde todas las identidades tengamos cabida, porque entendemos que la igualdad es sólo posible desde una construcción horizontal, basada en la solidaridad, el respeto y el apoyo mutuo, dejando atrás los vejámenes que nos obliga a vivir el capitalismo junto al patriarcado en todas sus formas. Sepan que no les seguirá siendo fácil, que cada día es una lucha y que no descansaremos hasta salir victoriosas.
Porque devolveremos la dignidad que nos ha sido arrebatada a manos de un Estado asesino, violador de derechos de las humanas y opresor de los pueblos. A ese Estado que se disfraza de femenino a través de un gobierno oportunista que no ha sabido liderar las luchas que levantamos las feministas desde tiempos remotos y que cuando puede actúa en desmedro de todas y todos, coludiéndose, mintiendo y robando a manos llenas, le decimos: ya no les creemos, nunca lo hicimos.
Seguiremos defendiendo nuestra tierra, nuestros ríos libres, nuestras costumbres, nuestras ideas y nuestra libertad. Seguiremos hasta ser escuchadas, nunca más silenciadas, porque el silencio siempre es cómplice.
Nos quieren calladas, sumisas y muertas, porque vivas somos revolución.
¡Vivas nos queremos!
-Articulación Feministas Valdivia, 8 de Marzo de 2016