Publicado el 12 de mayo de 2016

Campaña en ayuda a la décima región : “Valdivia y Corral abrazan a Los Lagos”




Durante la madrugada del día domingo partió desde el sector Arica una delegación integrada por pescadores artesanales, sus familias y estudiantes universitarios hacia Chiloé. El propósito de este viaje fue entregar ayuda en alimentos y útiles de aseo para las familias afectadas en la región de Los Lagos por la crisis medioambiental que atraviesa el sur de Chile. La misión de recolección de alimentos tomó lugar durante tres días en distintos centros de acopios de la ciudad y logró reunir 150 cajas.

La primera parada fue en el cruce de Maullín, lugar donde se encuentran agrupados habitantes de varias comunidades pequeñas, entre ellas: Maullín, Quenuir, Carelmapu, Lepihue, entre otros. Estas localidades se encuentran a varios kilómetros de donde se mantiene la toma de carretera, no cuentan con agua ni servicio básico alguno cerca y se han organizado de manera colectiva los turnos y ollas comunes. La preocupación general de la gente de ese sector recae en que la crisis ha sido tratada como una problema exclusivo de Chiloé, cuando es notorio que está afectando a toda la zona sur. Sobre el bono ofrecido por el gobierno comentaron que beneficiará a una pequeña cantidad de afectados porque los requisitos impuestos excluye a mucha gente.



Por su parte, la comitiva decidió recorrer las localidades costeras en la carretera Austral, ya que el corte de carretera no permitió continuar su camino. De esta forma, llegaron hasta Calbuco donde el escenario fue parecido al anterior. Pobladores y pobladoras señalaron que se encuentran sin poder obtener ingresos económicos, desde hace dos semanas, porque no pueden vender sus productos, la gente ya no les compra por lo que ha dicho el gobierno con respecto a la marea roja. 

Verónica Mariman, habitante de Calbuco y mujer recolectora de mariscos durante toda su vida, enfatiza que “el gobierno siempre manda camiones con ayuda, comida y frazadas para el norte, pero acá no ha llegado nada. O sea la gente de aquí mismo son los que nos han ayudado a permanecer firmes durante toda esta semana”. Además, critica el ofrecimiento del bono de $300mil, ya que este beneficio sólo sería entregado a 2.500 pescadores, y no a los 7mil afectados de la zona.

Por otro lado, hace una fuerte crítica a la diferencia de precios y oportunidades que tienen las grandes empresas versus el trabajo pagado a los pescadores artesanales. “Son exportados nuestros productos y llevados al extranjero. El precio del pescado está hecho una barbaridad, nos pagan $500 por el kilo y ellos ¿a cuanto lo venden? Este negocio, esta Ley Longueira beneficia sólo a los poderosos y a nosotros nos dejan con el mar podrido y sin posibilidad de trabajar”, finaliza  Mariman.

La delegación siguió hacia Chinquihue, en el sector de Putenio, donde un grupo pequeño de habitantes mantenía la carretera cortada. Señalaron que el problema de fondo en esta crisis es la actual ley de pesca y no recae solo en la marea roja. “La pelea va más allá. Es en contra de una ley de pesca que nos tiene cagaos como pescadores y comunidad. Aquí hay un círculo de economía que se va a quebrar sistemáticamente. Si vamos a dar esta pelea que sea en conjunto: pescadores, obreros, movimientos sociales y estudiantes. No es solamente Chiloé, ni la X región, sino que todo el país, ya que éste es un problema de coyuntura”. Otro poblador del sector recalcó que es un sentir general que la gente no se conformará con bonos, señaló que es un parche temporal para el gran conflicto de fondo y exigen que se haga lo necesario para que el mar esté limpio y puedan trabajar para mantener a sus familias. 

Hacia el camino El arenal , nos encontramos con una pequeña localidad llamada Piedra Azul. En este sector, los hombres trabajan como buzos recolectores y las mujeres mariscando en la orilla. Comentaron, entre otras cosas, que la mayoría es el único sustento de su familia y que, hasta el momento, no habían recibido ningún tipo de ayuda.

La última parada tiene como escenario Chamiza. La comunidad del sector se reunió en una escuela antigua donde mujeres, hombres y sus hijos e hijas se encontraban comiendo, compartiendo y conversando lo que está sucediendo y lo que acontecerá más adelante en la región. Los vecinos del sector dijeron que la toma de la carretera austral será una barricada permanente.

Javier Castro, el presidente del Sindicato de pescadores Independientes de Valdivia, hace un llamado a todas las zonas afectadas a que unan fuerzas y  luchen para anular la Ley Longueira, la cual, mantiene a las familias que trabajan del mar desempleados, esperando a que los culpables arreglen el desastre ecológico, económico y social que han dejado.

Asimismo, Fernando Mendoza, pescador y dirigente social, hace un llamado a la unidad de las comunidades y movimientos sociales del sur de Chile. “Las demandas que tenemos nosotros son legítimas, y deben estipularse en una petición formal, tienen que organizarse internamente, para poder tener dirigentes, presidentes y voceros que aporten a la multisectorialización de la lucha”.