Publicado el 4 de julio de 2014

Represalia de empleadores tras paro de peonetas


Tras el paro nacional de los repartidores de Coca Cola, la represalia de los empleadores ha empezado a cobrar víctimas. En todo Chile se han realizado despidos, en algunos lugares de forma masiva. A pesar de que en Valdivia los trabajadores en general lograron más conquistas que pérdidas, durante el día de hoy, uno de los empleadores de los repartidores, Patricio Martínez, fue citado en la inspección del trabajo junto a un grupo de trabajadores despedidos arbitrariamente por participar del paro. Tras no llegar a acuerdo, los trabajadores despedidos continuaran su lucha en tribunales.


Durante el día de hoy, Sergio Montecinos y Yoani Ilabel, dos de los cuatro trabajadores despedidos por Patricio Martínez (quien presta servicios a EMBONOR), llegaron a las dependencias de la inspección del trabajo en Av. Picarte. Acompañando a los trabajadores asistieron también Evaristo Castro, presidente de otro de los sindicatos de repartidores en Valdivia y Abdías Muñoz, asesor jurídico de los trabajadores.


La intención de los trabajadores despedidos es que se les cancele los días trabajados, comisiones, finiquitos, horas extras, entre otros pagos adeudados. Si bien la cita era a las 09:00 de la mañana, P. Martínez llegó pasadas las 10 de la mañana, por lo que a Montecinos no se le canceló absolutamente nada. Por su parte a Ilabel se le hicieron pagos parciales. Tras no llegar a un acuerdo debido a la negativa del ex-empleador de pagar lo justo, los trabajadores llevarán sus demandas ante tribunales.

Cabe destacar que la situación de los trabajadores repartidores de Coca Cola en Chile es extremadamente precaria, con jornadas laborales excesivamente largas y no remuneradas, condiciones laborales que ponen en riesgo constantemente la salud y vida de los trabajadores, careciendo incluso de servicios mínimos, como baños o agua dentro de su área de trabajo. Si bien muchos de estos casos infligen incluso la paupérrima y proempresa legislación laboral de Chile, estas condiciones rara vez son fiscalizadas y menos sancionadas. 

Arriba las y los que luchan