Publicado el 25 de septiembre de 2014

Conversación con dirigentes de FENATS Histórica Región de la Araucanía y Región de Los Ríos, primera parte.

En el contexto de una actividad organizada por la CUT Provincial Valdivia enfocada a los trabajadores de la salud y la educación, se realizó una exposición sobre el sistema de salud chileno y la experiencia de las mesas territoriales de la salud que se han estado llevando a cabo en la Octava Región de la Araucanía. La anterior estuvo a cargo de Jorge Figueroa, Presidente de la FENATS Histórica de dicha región.
Periódico Bagual estuvo en conversación con él y dirigentes de la FENATS Histórica Valdivia, Yolanda Ramírez (Presidenta) y Héctor Pilquiman (Secretario de base y sección). A continuación publicamos la primera parte.
Sobre el sistema de salud chileno, su gestion durante la democracia y las mesas territoriales de salud.

"Nosotros vemos con preocupación cómo durante estos años de la concertación, de la derecha, y ahora Nueva Mayoría, han continuado cómodamente gobernando un sistema y un modelo que dejo implantado Pinochet. Es decir la misma constitución política, la misma AFP, el mismo sistema de salud; y en el caso específico de nosotros, como dijo el ex presidente Piñera, “la salud y la educación son un bien de consumo”. Y contra eso nos estamos cada vez más rebelando, porque entendemos que la salud debe ser lo que se nos quitó, un derecho.

Primero hay que entender que nosotros por lo general cuando apuntamos a salud pensamos en el ministerio, en el ministro, y se nos olvida la historia de la salud en Chile: esta dice que nace en las poblaciones, en las fábricas, en las industrias, allí nace, de los propios trabajadores, pobladores y estudiantes que se organizan para prevenir las enfermedades de la basura, las moscas, los perros, etc. Así nace la salud en Chile y avanza en el movimiento social con las conquistas que tuvieron hasta el año 1973. Por eso decimos nosotros que nos devuelvan lo que nos deben, porque lo tuvimos: un sistema solidario, de derecho, comunitario, no de salud familiar porque esta es “yo y mi familia”, AFP “yo y mi familia”, isapre “yo y mi familia”: individualista, no colectivo como la salud comunitaria que es la que postulamos, pero como un derecho, no el acceso que tenemos en este momento.

Vamos a seguir criticando este sistema, porque al igual que los estudiantes no puede ser que nos dividan entre ricos y pobres, ósea, el que tiene plata y no tiene plata, el primero estudia y el segundo no. Y en la salud aun peor, como un supermercado: entro y depende de mi bolsillo si saco una canasta grande o una bolsita. La salud no puede depender del bolsillo de las personas, tiene que ser un derecho para toda la población chilena. No puede ser que del el dinero dependa de si yo me sano o me muero. Por lo tanto, contra esa salud que dejo el sistema neoliberal de Pinochet, que lo está gestionando la NM, que lo gobernó la derecha, contra ese vamos a seguir luchando tenazmente para que sea un derecho, para que la vida no dependa del bolsillo.

Así ha hecho arto esfuerzo la octava región por levantar las mesas territoriales de la salud. Es decir, que en cada localidad, pueblo, ciudad, los estudiantes, pobladores, trabajadores organizados y no organizados, se unen para acabar con el sistema neoliberal y su avance lapidario.

¿Cómo lo podemos demostrar? Lo podemos demostrar con lo que paso en el gobierno de Piñera y anteriormente igual: se traspasó al sistema privado $1800 millones de dólares, lo que equivale a 25 hospitales de alta complejidad tipo uno, donde tienen todos los especialistas y la máxima tecnología, o 50 hospitales tipo dos. Entonces es una aberración la cantidad de dinero que trajo la pastillita que le coloco el gobierno de la concertación, y específicamente Bachelet, el famoso AUGE o GES, porque dos gremios se negaron siempre a la reforma, los demás asumieron, se vendieron. FENATS y el Colegio Médico son los únicos que no firmaron la reforma, hasta que el gobierno de Bachelet le coloco el famoso GES o llamado AUGE y hay el Colegio Médico se hizo a un lado y acepto la reforma, y quedamos como FENATS completamente solos.

El único gremio de la salud que puede salir a la calle a pelear y gritar es la FENATS. Nosotros no aceptamos nunca esa reforma, nunca estuvimos de acuerdo y nunca estaremos de acuerdo con que la salud sea el dinero, el lucro, un bien de consumo como dijo el ex presidente Lagos. Nosotros estaremos siempre en contra de ello, y para eso estamos llamando a los pobladores, estudiantes y trabajadores a implantar las mesas territoriales de salud, para defender los consultorios, hospitales.

Solo por dar un dato: la presidenta Bachelet en su candidatura dijo que no concesionaria hospitales. Yo quiero decir que ella mintió porque lo primero que hizo fue concesionar El Salvador y el hospital Félix Bulnes. Ni siquiera ella es capaz de cumplir sus promesas de candidata en su estatus de presidenta. Concesionar un hospital significa privatizarlo, concesionar lo que iba a concesionar Piñera: casi el 50% de los trabajadores de la salud de Chile.

Una aberración esta unión publico privado. Nosotros no creemos en esa unión. Para un empresario ojala hallan miles de accidentes y de enfermos, porque ellos lucran con eso; y nosotros desde la salud pública ojala no existan enfermos: estamos por la prevención. ¿Cómo puede ser esa mezcla? No creemos en esa mezcla, estamos por una salud preventiva, comunitaria, al servicio del pueblo y no por la salud de mercado. Por esa razón colocamos énfasis en los $1800 millones de dólares.

Nosotros estamos levantando comunalmente en cada pueblo, en cada ciudad, las mesas territoriales de salud, con articulación regional y nacional, pero fuera del sistema, porque dentro del sistema están los consejos consultivos. En estos se encuentra gente de mucha edad, funcionarios y ex funcionarios, pero no tiene ningún poder resolutivo, ni tampoco obedecen a ningún orden para poder dar cuenta de lo que están haciendo. Son personas individuales que se sientan, se les entrega información, no piden opinión y si se les da no la toman en cuenta. Entonces en ese tipo de instancias no vamos a participar, sino lo que queremos son consejos consultivos pero con voz y voto, hasta llegar a influir en los gastos que hace cada autoridad en los hospital. Porque digamos las cosas como son: en los hospitales se roba como condenado, a destajo. No solo se da el lucro fuera de los hospitales sino también dentro, funcionando a horario distintos, metiendo agentes privados, privilegiando el área privada por sobre la pública, y eso no puede darse en un hospital público.

Estos consejos deben ser resolutivos con voz y voto e influir inclusive hasta en el presupuesto. ¿Por qué el pueblo no puede opinar en que gasta el director? ¿Por qué no puede preguntarse si está de acuerdo o no en los gastos? ¿Por qué tiene que ser de exclusividad? Ojo que esta orgánica que planteamos es poblacional, barrial, del mundo laboral, estudiantil, donde podamos directamente crear poder e influir en las políticas.

Por esa razón creemos que la falta de la presidenta de la republica de concesionar dos hospitales es grave. Diferente a la promesa que hizo el presidente Salvador Allende el año 1973, de cumplir el mandato del pueblo, pasando incluso por su muerte e inmolación, ese si es un ejemplo de cumplir la palabra. Y aquí la presidenta dice que no habrá concesión bajo su gobierno y al poco andar concesiona dos hospitales. ¿Dónde queda su palabra de honor? ¿Dónde queda el cumplir lo que estamos diciendo? Eso se está perdiendo, se perdió hace rato y no pasa por curado porque ella no le rinde cuenta a absolutamente nadie. No tenemos ningún poder para develar que ella miente, que no está cumpliendo sus funciones.

Por lo tanto estos hospitales no te caiga ninguna duda, a propósito del dieciocho de septiembre donde algunos bailan cueca y sacan la bandera, que de chilenos no les queda absolutamente nada: o es de los españoles, de los ingleses o alemanes; lo único que queda es el aire. Celebramos una independencia que nunca fue porque volvieron a colonizarnos, ahora por segunda vez pero con la venia de Pinochet, hasta hoy día con la Nueva Mayoría. ¿Por qué no nacionalizamos el cobre? Con el tendríamos para la salud, la educación, volverían los bienes sociales que tenía el pueblo. Pero eso no se toca. Tenemos una reforma tributaria piñufla, cagona; cuando la mayoría piensa que el cobre debe ser para los chilenos no se toca, ni el modelo, ni el sistema, ni las AFP, ni la educación que lucra, etc."