Publicado el 29 de diciembre de 2014

Anita Tijoux: La decisión de parte del Estado sobre si tengo o no que ser madre es extremadamente violenta

El sábado 27 de diciembre se presentó en el Centro de Eventos del Parque Saval la rapera nacional Anita Tijoux. En relación a su show, nada que decir: espectacular. Por lo que vamos a lo nuestro.

Mientras volvíamos a nuestros hogares, tuvimos la suerte de topárnosla fuera del hotel en el que se alojaba, conversando con tres nuevos amigos. Le pedimos la entrevista y, de manera humilde y sincera (recalcamos lo sincera), accedió. Inclusive a compartir una plática.

Queremos dejar en claro el caracter de la transcripción. Se borraron  palabras repetidas, la puntuación es arbitraria, suprimimos nuestro par de intervenciones, entre otras cosas. Pero la coherencia gramatical y la esencia de la conversación se mantiene: franqueza y nobleza. Nobleza en el sentido de que las interrogantes presentes no son para defraudar a nadie, todo lo contrario: son una invitación a reflexionar, investigar y organizarse. Muy pocos artistas se muestran tal cual son, por lo que estamos conformes y felices con los resultados. Gracias Ana.

Por último, agradecer a Rodrigo Nuñez por la acreditación. Gracias.
  
1.     ¿Qué opinas sobre la propuesta del gobierno acerca de legislar el aborto restringido a tres causales? Nos referimos a la inviabilidad del feto, violación y riesgo de la madre. La Coordinadora Feministas Valdivia considera que es necesario y fruto histórico del movimiento feminista, pero no es suficiente.  

El gobierno… como mujer, voy a hablar como mujer, como madre. Soy madre de dos hijos y creo que tengo el derecho a decidir por mi cuerpo, y tengo derecho a decidir si quiero o no quiero ser madre, entonces no es suficiente. Lo que pasa es que este gobierno es progresista y, bajo ese punto de vista, la decisión de parte del Estado sobre si tengo o no que ser madre es extremadamente violenta. Este es un gobierno violento, dicho de otra manera.

No es suficiente de ninguna manera. Las mujeres hemos sido violentadas toda la vida respecto a nuestra facultad de ser madre. Yo soy madre diariamente, amo serlo, pero tengo muchas amigas que no quieren ser madre y tienen el derecho de no serlo. Ahí está el punto de inflexión y contradicción de este gobierno: el problema del progresismo y de este gobierno concertacionista es que son un punto medio como un punto en la nada, un punto como “pop” tratando de caer bien a todos y no caer bien a nadie. Eso es lo conflictivo de ese punto.

Entonces me parece que el aborto debe ser un derecho universal. Ser mujer no significa ser madre. Uno tiene el derecho a decidir si tener o no un feto dentro: yo decido por mi cuerpo. Lo que pasa es que el gobierno es muy inteligente en ese sentido, como tiene mucho publicista del cuerpo, publicistas políticos respecto a nuestro cuerpo. Pero somos las mujeres las que tenemos el poder de decisión respecto a esto.
      
2.     ¿Por qué es necesario que el músico ponga su trabajo a disposición de los movimientos sociales?

Como músico uno vive muchas contradicciones, permanentemente, por lo menos los que se cuestionan el rol de ser músico, cantante o cantor. Uno vive un momento histórico, político y social en el cual están pasando muchas cosas y… a mí me pasan tremendas contradicciones.

Uno se cuestiona si la palabra será suficiente, cantar, pasar un mensaje será suficiente… no lo sé. Lo he hablado con muchos compas músicos y no lo sé. O sea, a veces sientes que sí, que es una herramienta y que uno es un canal de información. Pero también pasa que no sabes si uno se transforma en logo, en imagen, o si realmente estas transmitiendo un mensaje. Porque te come tu propio logo e imagen de lo que la gente espera.

Uno se puede inspirar de muchos movimientos sociales de los cuales sientes que la palabra, el peso de la palabra, la acción y la lucha, tienen sentido y razón. Pero después… uno transmite una canción y… no sé, hermano, es que te mentiría. Yo no quiero ser hipérbole del oficio del cantor, soy muy pesimista de mi oficio. Pero soy muy optimista de espacios comunitarios donde veo acciones directas, concretas.

Creo que nuestro oficio es un oficio… uno se sube al escenario, las luces… pero lo que se concreta realmente o si el mensaje se transmite, no sé. Al final uno ve una masa de gente cantando, embalada, y… Al final los cantores somos buenos ladrones de ideas, creo que todos los cantores escuchamos tremendos dirigentes políticos o de movimientos sociales que dicen cosas muy bellas en las cuales uno se inspira, y uno dice, ‘esto es tema para cuatro mil canciones’. Pero sí sirve o no sirve… no lo sé.

No sé si hay que pasar a otra acción, porque este país ha demostrado que las canciones no han sido suficiente, las marchas no han sido suficiente, ni la buena onda, por lo que las cosas se tienen que poner más acidas, de frentón. La buena onda no funciona.

3.      ¿Cuáles son los desafíos de la izquierda revolucionaria y los movimientos sociales?

La izquierda está más dividida que la mierda. Si el rap está divido, la izquierda está más dividida. Entonces yo te puedo hablar como madre y cantora: creo firmemente que esto se tiene que poner más ácido, en el sentido de nosotros: cantores, músicos, actores. Ya no han funcionado ni las canciones ni las marchas buena onda, no han funcionado. Esto se tiene que poner más ácido.  La justicia es sorda y ciega.

Las canciones no sirven. Es que es terrible lo que digo porque yo soy cantora y hago canciones e, insisto, uno puede ser un revolucionario de Facebook y Twitter y estar en contra de muchas cosas, pero no sirve. Creo que hay que ser un cuadro revolucionario disciplinado, no queda otra, y te lo digo del profundo cuestionamiento de la música.

¿Cuánto uno puede aportar con algo? Fuimos al [Rio] Mapocho y veo a muchos compas que van a tocar a eventos, centros comunitarios que son hermosos… y no pasa nada, loco. No se mueve ni un milímetro: las leyes no se mueven, ellos no se mueven, y seguimos creyendo que por un Facebook al que le ponemos me gusta, haciendo copy paste se va a mover, y no se mueve, loco… no se mueve.

Y te hablo desde el músico: nosotros trabajamos desde la emocionalidad, escarbamos dentro de la emoción, no somos… yo vengo de una familia de grandes pensadores de izquierda, yo soy hija ‘de’, pero mi oficio es desde la emoción y no ha funcionado la emoción, loco, no ha funcionado. Y es tan triste loco, que creo que se tiene que poner más acido, y cuando digo más ácido, todos nosotros más ácidos: tomar acciones, acciones concretas.

O sea, no sé si digo bien las cosas pero, es dura la hueá. Las canciones no bastan y el público no pude esperar que los músicos llenemos expectativas de los vacíos, del silencio estatal o gubernamental. Los músicos no vamos a solucionar... los músicos somos solo un reflejo, un espejo. Pueden esperar mucho de Subverso, Portavoz, pueden esperar muchas cosas pero la solución, con mucho cariño, no es ni Portavoz, ni Subverso, ni Perico Lospalotes: es organización barrial, comunitaria y acción, nada más que acción y sí, radical, el radicalismo es la solución, estoy convencida de eso. Es que el Estado y los gobiernos han sido muy silenciosos en su accionar.

La acción, no nos queda otra que la acción. Cuadro revolucionario de acción, nada más que eso, disciplina, disciplina barrial.

4.   ¿Qué opinas de los proyectos socialistas latinoamericanos? Nos referimos a Cuba, Venezuela y Bolivia.

A Bolivia no he ido, a Venezuela no he ido hace muchos años y Cuba… es complejo porque yo no creo ni en las iglesias, ni en Dios, ni en Jesucristo[1], ni en los caudillos de izquierda. Vengo de una familia de izquierda revolucionaria y no creo en las imágenes de izquierda, porque no hay ninguna mujer en los referentes de izquierda. Eso me causa mucha problemática como mujer. Entonces sí, bueno, puedo apoyar Bolivia, Venezuela y Cuba, pero también hay cosas con las que no estoy de acuerdo y eso no me hace ser contrarrevolucionaria.

Es que yo no soy comunista, o sea, no soy del partido comunista. Hagamos la diferencia entre ser comunista y el partido comunista. Y a mí me causa tremenda problemática ver estos tres países donde no hay ninguna mujer, hermano, ninguna. Es Bolívar, Martí, Che Guevara, Cienfuegos. ¿Dónde estás las mujeres, hermano? Anuladas totalmente, hermano, y a mí eso si me hace un signo de interrogación en la frente así, pero… de la puta madre, hermano.

La mujer, aunque no lo quieran, es el centro de la revolución en la casa: sin mujer no hay hijos, no hay economía en la casa, no hay organización interna en la familia, y ha sido permanentemente invisibilizada. Me encantaría ver una Eva Morales, una Chava, y una Fidela, ¿Dónde están? Ese es mi gran cuestionamiento respecto a Cuba, Venezuela y Bolivia.

5.    En Los Molinos, ubicado en el sector de la costa de la Región de Los Ríos, hace dos semanas la Comunidad Autónoma Michillanca hizo ocupación legítima de un territorio del cual han sido despojados reiteradas veces desde la dictadura. ¿Podrías enviarles un mensaje de apoyo en su proceso reivindicatorio?

¿Apoyo? Lo que siempre me pasa cuando me piden apoyo… sí, es distinto [el apoyo del reconocimiento]. Creo que mucha gente como yo, que venimos de Santiago… yo me siento muy ignorante respecto al conflicto mapuche. Siento que tengo que venir más y entender más en territorio. No venir a tocar más sino que venir, y viniendo voy a entender más del conflicto.

Que su gente entienda que hay muchas personas mirándolos, que hay mucha gente orgullosa de su lucha, de las mujeres y de los hermanos, y que esta lucha es mundial. No es una lucha extraña lo que pasa en otra parte: es una lucha de territorio, del amar la tierra. Que se entienda que esta es una lucha universal, una lucha por el amor a la tierra, amar la tierra donde vivimos, hermano.

Es que suena tan hippie a la vez, suena tan raro lo que uno dice porque, suena como que… yo siempre miré a los hippies como que ‘amaban la tierra, los sentía hippie’. Hasta que fui a Ecuador y unas panas me decían “loco, la ecología es una lucha política”, y ahí me hizo sentido, la forma en que me lo planteaban, también.

Entonces, que se entienda claramente que esto va mucho más allá de Chile. O sea, hay mucha gente que mira al pueblo mapuche como un lugar de resistencia, que lleva quinientos años, que no es de ahora. Lleva muchos años de saqueo permanente, y yo me siento tremendamente orgullosa de observarlos, mirarlos en una lucha permanente, y en lo que una pueda aportar lo va a hacer, dentro de la tremenda ignorancia que uno tiene.


Porque uno es ignorante también, respecto a su cosmovisión. Uno que no es mapuche, que es santiaguina, de la ciudad que esta tan saqueada y distorsionada. Entonces nada, que se puede decir, no sé si hay mucho que decir en verdad. Uno está expectante en lo que se pueda ayudar y aportar.



[1] Sobre la libertad de credo en Cuba.