![]() |
| Fotografía de Bernardo Jose Neira Figueroa |
Por eso, ahora gritamos nuestras demandas en las calles y puertos. Ya no puede esperar la situación de abandono en la cual se encuentran varios puertos de nuestro país, terminales como Iquique, Puerto Montt, Chacabuco, Punta Arenas, Ventanas, Corral, Tocopilla o Talcahuano, están siendo víctimas de la nula estrategia nacional portuaria, dejando a estos a su suerte, deteriorándose cada día más y basando sus utilidades sólo en la precarización de su trabajo.
Al parecer, para este y
todos los gobiernos, Chile tiene sólo dos puertos, Valparaíso y San Antonio. El
resto no existe y su abandono no es tema público, aunque la existencia y
control de puertos es esencial en cualquier economía exportadora como la
nuestra. Falta de fiscalización y de inversión es una constante en los puertos
del país, cuyas empresas controladoras recurren principalmente burlar la
legislación laboral y a la persecución sindical como principal recurso para sus
ganancias.
Lamentablemente estos
empresarios cuentan con fuerte apoyo por parte de sectores del gobierno, lo que
los hace sentirse intocables. Un claro ejemplo de ello es que hoy el puerto de
Valparaíso obligó a sus trabajadores entrar a las 06:30 hrs. am., cuando el
horario de entrada es a las 08:00 am, sin ningún temor a conflictos legales.
Lamentamos también que a la fecha las promesas de Estado sean sólo eso, promesas. Tras una movilización de dos semanas en el 2012 nuestro sector consiguió acceder a pensiones de gracia para el retiro de trabajadores portuarios, algo muy importante debido a la situación de salud que muchos de los nuestros se encuentran tras años de un embrutecedor trabajo y como una forma de regular la cantidad de trabajadores por zona portuaria, otro asunto que a pesar de los trascendente ha sido “congelado” en las oficinas de La Moneda. A la fecha cientos de nuestros compañeros llevan esperando por casi un año que ello se cumpla y no hay ninguna respuesta que realmente muestre intención de dar solución a ello.
Por último, y no menos
importante, es el apoyo a nuestros profesores que se encuentran protestando
para que se escuchen sus demandas. Estas nos parecen justas, pero lo que más nos
indigna es que a ellos también se les somete a la “cocina” de soluciones,
buscando cooptar política o económicamente a sus líderes. Nosotros somos una
organización de bases y a ellas nos debemos; es más, hemos preferido perder
asociados antes que transar este principio.
Esperamos que esta
acción demuestre al gobierno y a la clase política parlamentaria que lo único que genera su tímido
actuar hacia los trabajadores es un malestar que se extiende
por el país como una epidemia; no es casual el menosprecio que la ciudadanía
tiene hacia las autoridades, sino que es producto de estas prácticas. Llamamos
a que se tome partido, pero esta vez no por los mismos de siempre, sino que por
los trabajadores, más aún cuando se inicia el proceso de reformas laborales.
UNION PORTUARIA DEL BIOBIO
Nota escrita del congreso.

