“Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos
entregado a la conciencia digna de miles y miles… no podrá ser segada
definitivamente …no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con
la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”
Salvador Allende
Frente al
asesinato del compañero Carlos Pedraza declaramos:
El día 17 de
enero, tan solo 2 días antes de que el compañero Carlos Pedraza apareciera sin
vida, miembros del Congreso de los Pueblos hacen llegar al Presidente de la República
Juan Manuel Santos, al vicepresidente y al ministro del interior, una carta
exigiendo que se tomen las medidas necesarias para garantizar el derecho a la
vida de los compañeros que han sido amenazados constantemente por los grupos
paramilitares autodenominados Águilas Negras. Este grupo paramilitar ha
comenzado, desde hace algún tiempo, una ofensiva contra aquellos hombres y
mujeres que luchan incansablemente por la paz, la justicia social y dignidad
del pueblo Colombiano.
Lamentablemente
esta petición fue desoída y hoy tiene consecuencias irreparables.
El día 27 de
enero de 2015 llega la confirmación de lo que se sospechaba, la muerte del
compañero Carlos Pedraza se debe a un "proyectil
de arma de fuego [causando] una lesión que se ubicó a nivel del cráneo con una
trayectoria de atrás hacia adelante (…) y realizada con un arma de baja
velocidad”.
Esta evidencia
entregada por Medicina Legal viene a corroborar lo que muchos nos temíamos, sin
ninguna duda se trata de un asesinato político, el cual se enmarca en una
estrategia para sabotear los actuales diálogos de paz que se llevan a cabo con
las insurgencias y golpear el apoyo social que tiene este proceso. No es casualidad que su cuerpo fuera
encontrado en la localidad de Gachancipá (área metropolitana de Bogotá) donde
existe un tejido mafioso y paramilitar que, desde hace más de una década,
mantiene control territorial en esa zona.
Es de vital
importancia generar lazos de solidaridad internacional con el pueblo hermano de
Colombia y denunciar con fuerza para que
este y otros asesinatos producidos anteriormente no queden en la más completa
impunidad. Denunciamos a las autoridades y les hacemos un enérgico llamado de
atención, para que nunca más hagan oídos sordos a las peticiones del pueblo, es el deber del estado proteger el derecho a la
vida y buscar con la mayor celeridad posible a aquellos que violen ese derecho.
Desde Chile
enviamos nuestras más sentidas condolencias a la familia de Carlos, a sus
compañeros y compañeras de Congreso de los Pueblos y a todos los hombres y
mujeres que día a día trabajan por la paz y
libertad del pueblo colombiano.
Izquierda Libertaria
Chile
