Publicado el 26 de marzo de 2015

Trabajadores municipales de recolección aseo y jardines se organizan a nivel nacional

Extraído de www.labatalladelostrabajadores.cl

En la mañana del miércoles 25 de marzo, quince dirigentes sindicales de los trabajadores municipales de las áreas de aseo, recolección y jardines, algunos de los principales servicios que se prestan en las 345 comunas de nuestro país, se reunieron en Santiago con la SUBDERE para conversar acerca de la realidad laboral de decenas de miles de trabajadores a lo largo de todo Chile.

El encuentro, que forma parte de una ronda que también incluirá conversaciones con el Ministerio y la Dirección del Trabajo, busca por un lado establecer una Mesa para una negociación colectiva por rama que implique al Estado y, por el otro, hacer cumplir el acuerdo relativo a los recolectores de residuos firmado en julio de 2013 con el Ministerio de Trabajo (en las imágenes, movilizaciones de ese entonces) y que, según denuncian los dirigentes, nunca se cumplió de manera efectiva por falta de fiscalización.

Los trabajadores de la recolección, el aseo y el ornato son conscientes de que desempeñan una labor de gran utilidad social y muy necesaria para el buen funcionamiento de las comunas de todo Chile, y están dispuestos a insistir en sus demandas hasta que reciban de parte de las instituciones el reconocimiento que merecen.

“La Batalla de los Trabajadores” tuvo la oportunidad de conversar con algunos de sus principales dirigentes nacionales, y esto fue lo que nos contaron.

Negociación por rama y tarifado nacional para avanzar todos

José Días, dirigente de SERVITRANS, de Punta Arenas, enfatizó en la importancia de la organización por rama a nivel de país, con el objetivo de conseguir un convenio nacional que establezca condiciones mínimas aplicables a todas las comunas (y señala como ejemplo el Acuerdo Marco de los subcontratistas del cobre) y un tarifado que acabe con las enormes diferencias salariales existentes a nivel país e incluso de una misma región, dándose el caso de que los choferes de los camiones de recolección de residuos ganan más de 700.000 pesos líquidos en Las Condes y tan sólo 380.000 en Lo Espejo, por poner dos ejemplos extremos. El objetivo no es reducir los sueldos más altos, sino nivelar hacia arriba. Señala que las diferencias también existen entre los auxiliares y entre quienes trabajan directamente para la municipalidad y quienes están subcontratados.

La subcontratación y la financiación municipal

Esa última condición, la de la subcontratación, también es identificada por los trabajadores del sector como un problema a la hora de exigir sus derechos, por ello apuntan a dar pasos firmes hacia la integración de todos los trabajadores a la planilla del municipio, haciéndose cargo el Estado de la financiación para acabar con las enormes desigualdades municipales que hacen que haya comunas “de primera”, “de segunda” y “de tercera” en lo que respecta a recaudación fiscal y, por tanto, recursos para pagar sus servicios municipales. El problema, como señalan los dirigentes del gremio, no sólo afecta a los trabajadores sino a todo el pueblo, ya que son muy diferentes los servicios que llegan a un vecino de Vitacura que a uno de La Pintana, lo cual es injusto.

Salud y seguridad laboral: otra tarea pendiente

Otro de los problemas que afecta a los trabajadores del rubro es el de la seguridad e higiene, que según comentan es muy deficiente. Pablo Asenjo, dirigente de la Federación Nacional de Recolectores de Chile y Afines (FENARCHI), señala como responsables principales de ello a las mutuales, que califican buena parte de las enfermedades ligadas al sector como “pre-existentes” y se desentienden de los trabajadores, también a la legislación que ampara este tipo de abusos. Además denuncia que la ropa y los implementos para llevar a cabo su trabajo, como guantes y mascarillas, no siempre son los indicados y que eso provoca un alto índice de enfermedades respiratorias e infecciosas no sólo a los recolectores, sino también a sus familias.
La falta de fiscalización por parte de los organismos competentes es una constante negativa también, pues a menudo ni siquiera los estándares establecidos se cumplen. ¿Dónde está la Inspección de Trabajo cuando se la necesita?, se preguntan.

Pensando en grande

Para cambiar a fondo esta situación es que se están organizando de norte a sur los trabajadores del sector. De momento ya son miles de sindicalizados, que cuentan con la FENARCHI en la zona central y FENASITRASUR en el sur del país y están afianzando otra federación regional en el norte del país, con la idea de que una vez culmine el proceso puedan confederarse en una instancia verdaderamente representativa del gremio. Jorge Castañeda, dirigente del Sindicato de Aseo y Ornato de Valdivia y parte de FENASITRASUR, afirma que ven con muy buenos ojos el ejemplo de la Unión Portuaria de Chile y esperan que, como esta orgánica sectorial, puedan llevar a cabo un salto adelante en su situación y contribuir también al avance del conjunto de los trabajadores.

Y es que tienen muy claro que hay problemas que no son sólo de ellos, sino de todo el pueblo, y que sólo mediante la unidad se pondrán conseguir, por ejemplo el tema de las pensiones o cómo quedará el derecho a huelga o la negociación después de la reforma laboral que se está debatiendo en el parlamento. Por eso es que han tomado posición ante este último tema en una declaración que manifiesta su exigencia de participación sindical en la redacción de la reforma, derecho a huelga efectiva, rechazo de la “flexibilidad” a la carta y reconocimiento legal a la negociación colectiva por rama, entre otros aspectos.