Publicado el 6 de agosto de 2015

Declaración de Izquierda Libertaria sobre huelga de la CTC

16 días lleva la huelga de los y las trabajadoras contratistas de CODELCO, agrupados en la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), que busca renovar y actualizar el Acuerdo Marco conseguido luego de las movilizaciones del año 2007 y que fue re-negociado el año 2009, 2011 y 2013.

Nuevamente esta huelga ha estado marcada por la audacia de cada uno de las y los trabajadores movilizados, la tozudez de la empresa estatal y la represión ejercida por parte de las fuerzas de orden que asesinaron al compañero Nelson Quichillao la madrugada del 24 de julio.

Como Izquierda Libertaria observamos que en este conflicto se juega no sólo el futuro de las condiciones de trabajo de las y los trabajadores contratistas de CODELCO. Lo que ocurre hoy es el fiel reflejo de cómo un sector del movimiento sindical que intenta hacerse camino en búsqueda de dignidad, se encuentra con obstáculos legales, represivos y sobre todo políticos.

A su vez, no es novedad el interés del grupo Luksic de hacerse de la División Chuqui o de parte de esta, comenzando así una irreversible privatización de CODELCO, proceso que requiere la desvalorización de la empresa, situación que un conflicto extendido como el que estamos viviendo resulta ad-hoc.

Es evidente que en medio de la discusión sobre la reforma laboral y la gran ausente negociación por rama o sector, el gobierno ponga la bota encima de una negociación supraempresa de facto, dando una señal clara no sólo al sector minero, sino también al portuario, forestal, comercio y otros. Muestra de ello ha sido el proyecto de reforma laboral presentado por el gobierno que ayer aprobó su primer trámite en el Senado, el cual incluso es regresivo en relación al Plan Laboral de la dictadura, si tomamos en cuenta la propuesta de pactos de adaptabilidad que este ofrece. Cabe mencionar que lo anterior se da en el contexto de diversos conflictos de índole sectorial, como el de la construcción de la línea 3 del metro en Santiago (que lleva más de 50 días en paro) o el retraso arbitrario al pago de los beneficios conseguidos, luego de más de un años de movilizaciones, de la ley corta portuaria.

En este escenario de lucha es que se hace imprescindible la unidad del movimiento sindical y la suma de todos los esfuerzos posibles desde el mundo social y popular. Así también los personalismos deben ser secundarios y no ponerse por encima de lo realmente importante aquí: la dignidad de miles de trabajadores y trabajadoras y la construcción de un sindicalismo de lucha, solidaridad y unitario. Cualquier desviación hacia el beneficio partidista o individual merece nuestro rechazo.

Es por esto que como Izquierda Libertaria nos haremos presentes en todos los espacios productivos donde nos encontramos para levantar luchas solidarias con nuestros compañeros y compañeras de la CTC, así como por una verdadera reforma laboral.

Hacemos un humilde llamado a todo el movimiento sindical honesto y de lucha, así como al movimiento social y popular en general a sumarse en esta lucha que es de todas y todos los trabajadores y nuestras familias.

¡Por un pueblo digno y soberano!

Arriba los y las que luchan, ¡venceremos!

Izquierda Libertaria – Chile