Publicado el 20 de agosto de 2015

Los hechos que anteceden el cierre del supermercado Bigger de Errázuriz en Valdivia

Fotografía: El Caulle
El cierre del supermercado Bigger de Errázuriz, en Valdivia, generó sorpresa entre quienes desempeñaban funciones en dicho recinto y de la comunidad local. Sin embargo, esta es sólo una parte de una historia que está marcada por el abuso de la empresa sobre sus trabajadores y trabajadoras. Para contextualizar este último hecho, la Federación Nacional de Sindicatos Fenasib, a través de su Departamento de Comunicaciones, hace un recuento con los sucesos que se detallan a continuación.

En agosto de 2014 la empresa SMU, controladora de la cadena Unimarc, cedió 19 locales a la empresa Network Retail del empresario Manuel Villablanca. Esta operación se hizo en cumplimiento de una resolución del Tribunal de la Libre Competencia que ordenó a SMU la operación con el fin de evitar la concentración monopólica en varias ciudades, entre ellas, en nuestra zona Panguipulli, Valdivia, La Unión, Río Bueno, Frutillar y  Puerto Montt.

En enero de 2015, los trabajadores del establecimiento de Valdivia constituyeron un Sindicato en ese local, ese sindicato se afilió a la Federación Nacional de Sindicatos Fenasib. Dos semanas después varios de ellos fueron despedidos, cuestión que está siendo conocida por el Juzgado del Trabajo en una demanda por despidos antisindicales.

El Sindicato denunció la practica antisindical contra la empresa y en una mediación celebrada en la Dirección del Trabajo de Valdivia, el Gerente Pedro Rojas se firmó un acuerdo de relaciones con el Sindicato.

En junio de 2015 la empresa Bigger SpA y la Federación de Sindicatos Fenasib suscribieron un acuerdo para celebrar una negociación colectiva, la  que se celebraría entre el 5 de junio y el 5 de agosto de 2015. En esta negociación se renovaría el contrato vigente desde el año 2013 en involucraba a 108 trabajadores de las ciudades de Valdivia, La Unión, Río Bueno y Puerto Montt.

Durante todo el mes de junio y julio la Federación y los Sindicatos intentaron reunirse  con la empresa, primero la excusa fue que uno de los gerentes estaba de vacaciones y luego señaló la empresa que los gerentes o tenían tiempo para viajar a la zona a negociaciones, y proponían conversaciones via skype, cuestión a la que se negaron los sindicatos, por vulnerar principios básicos de respeto en un proceso de negociación colectiva.

Recién el 30 de julio la empresa accedió a reunirse con los trabajadores y les ofreció disminuir los beneficios del contrato colectivo vigente, con congelación de sueldos y beneficios, en un contrato de dos años de vigencia.

La misma tarde del 30 de julio se registraron movimientos de mercaderías desde el mismo local de la ciudad de Valdivia, los que siguieron durante la mañana del 31. Ese día, las cajas se cerraron y solo se mantuvieron dos en operaciones. Entre tanto corrió el comentario del cierre del supermercado ese día a las 13 horas. Las dirigentas del Sindicato, estaban participando junto a otros dirigentes de la ciudad en un seminario, y alertadas por estos hechos pidieron apoyo de los otros dirigentes, con ellos se dirigieron al supermercado y realizaron una manifestación.

Se produjo entonces una intensa discusión entre el Gerente de Operaciones y el Gerente de RRHH de la empresa y los dirigentes sindicales y su asesor. Después de eso, en una reunión a puestas cerradas la empresa mantuvo la posición manifestada el día anterior y acusó a los representantes de los trabajadores de haber sido amenazados.

La Inspección del Trabajo de Valdivia practicó una fiscalización constatando que a los trabajadores se les mantenía ocupados embalando mercaderías. Los trabajadores denunciaron públicamente estos hechos, los que fueron desmentidos por la empresa ante la Seremi del Trabajo local quien ratificó públicamente esa versión.

Los trabajadores votaron huelga entre el 4 y 5 de agosto. El día 6 se solicitó la intervención de la Inspección del Trabajo a través de la gestión de buenos oficios la que se extendió por acuerdo de la empresa y los sindicatos entre el 7 y el 13 de agosto.

Entre tanto la empresa seguía sacando del establecimiento de la ciudad de Valdivia varios enseres propios del negocio (góndolas de ventas, sillas de cajeras, etc.) .

En el contrato, la empresa insistió en incorporar una cláusula donde las partes reconocen que en todo el proceso de negociación se actuó de buena fe y que no se habían desarrollado prácticas antisindicales, y concordaron también, a propuesta de los trabajadores en incorporar una declaración de trabajo conjunto para mejorar la condición y operación de los establecimientos involucrados en la negociación colectiva.

El sábado 15 de agosto, la empresa informó a los trabajadores del cierre del local para el domingo 16 y su apertura con normalidad para el lunes 17. Esa mañana, los trabajadores concurrieron con normalidad a su trabajo y fueron informados por el administrador del establecimiento de la decisión de la empresa de cerrar el local, alegando como razones que durante la negociación habían recibido la amenaza de saqueo y que sus representantes habían sido obligados durante la negociación a pagar un bono por firma del contrato a los sindicatos, señalando que no estaban dispuestos a continuar en ese clima de relaciones y que por tanto habían resuelto cerrar el local de Valdivia, terminando ese día la relación laboral de los trabajadores no aforados y que para los que habían participado en la negociación colectiva se pondría término a su contrato al término del fuero.

Entre tanto, la señora Seremi del Trabajo comunicó a los dirigentes del Sindicato de La Unión del próximo cierre del establecimiento de Bigger en esa ciudad.