Publicado el 19 de octubre de 2015

El Chip en Corral: “A más de 20 años sin permiso ambiental”


Las montañas de chips suelen tomar lugar en los recintos portuarios donde exhiben el destructivo modelo forestal chileno y a la vez, son la cara visible de las postales más feas de las ciudades puertos, tal como ocurre en Corral, comuna costera ubicada  en Valdivia en la Región de los Ríos.

Hasta junio de este año era habitual encontrarse con una enorme montaña chipera entrando a la bahía de Corral. Su agobiante magnitud se adueñó del paisaje costero y  junto a ella se desarrollaron problemas de salud generados por el acopio cerca de  viviendas y jardines infantiles. Sumado a esto, el desagradable impacto visual generado en la comuna.

Ante la fuerte contaminación ambiental, ruidos molestos y enfermedades respiratorias vecinos y vecinas de la comuna, exigieron constantemente a las autoridades que sean devueltos los terrenos donde se encontraba acopiado el chip de la empresa Portuaria Reloncaví en Corral Bajo. Frente a la fuerte demanda de una solución a los problemas provocados por la empresa se levanta entre vecinos y vecinas el movimiento No + Chip en Corral en respuesta ante tal problema. Fueron constantes las movilizaciones en las cuales se exigio a la Empresa Reloncaví el retiro del centro de acopio de Corral Bajo. La empresa en cuestión ni siquiera contaba con la patente industrial vigente ni certificación ambiental para funcionar legalmente. Estos hechos permitieron que los pobladores y las pobladoras -mediante el comité de medio ambiente- exigieran el retiro definitivo de la empresa de corral bajo.


Antecedentes

Algunos hechos relevantes recogidos en Corral durante este tiempo, y de acuerdo a las manifestaciones ciudadanas que tomaron lugar en la comuna puerto, es que la empresa chipera Reloncaví se vio en la obligación suspender sus actividades momentáneamente debido a que se descubrió vía transparencia que el acopio de chips en Corral no tenía el permiso calificado para operar en la zona. La empresa llevaba más de 20 años en el lugar, siendo además el mismo municipio el que entregaba la patente de funcionamiento todos estos años. Por otro lado, el retiro de la empresa Reloncaví en el sector de corral bajo, no ha sido cerrada por completo, debido a que la empresa continúa realizando sus trabajos en el sector de caleta Amargos, que se encuentra en el sector costero de la bahía de corral, situación que de alguna manera continúa generando ruidos molestos para los vecinos/as del sector por el constante movimiento de la empresa.

        Imagen: www.radiodelmar.cl

Daños medioambientales y sanitarios

El procesamiento de chip incluye la utilización de ciertos compuestos que evitan incendios por fricción durante el traslado de este producto con fines madereros. Las bases de dichos compuestos son bioacumulables y tóxicos para seres humanos, animales y medioambiente.
El impacto se ha hecho presente en diversas formas y modalidades: impacto visual, al tener acopios de chips (montañas) en pleno centro de la ciudad; contaminación marina al verter sus líquidos directamente al mar; malos olores especialmente en los días en que no hay lluvia; ruido constante y molesto producto de la operación de maquinaria, la salida y entrada de camiones; suciedad alrededor de las instalaciones, lo cual promueve la aparición de vectores como roedores, gatos, moscas, etc.; contaminación del fondo marino, efecto que ha provocado la disminución drástica de la fauna marina y la consecuente pérdida de fuentes de ingresos para los pequeños pescadores artesanales.

Gamal Assef, Biólogo Marino y asesor técnico de la Federación de pescadores artesanales de Corral (FEPACOR), agregó que “Después del terremoto de 1960, Corral remodela su actividad económica desde las ramas industriales, hacia la extracción de recursos marinos. Antes de la instalación de la portuaria y la planta pesquera de harina, las costas interiores de la Comuna tenían importantes abundancias y diversidad de especies marinas típicas de está zona como Locos, Lapas, Choros, Cholgas, Navajuelas, Huepos, entre otras. La contaminación que llevan los esteros al pasar por los acopios de Chip a las playas de Corral Bajo y Amargos, hicieron que estas especies de baja o nula movilidad terminaran por desaparecer debido a las condiciones anoxicas (sin oxigeno) que produce el constante ingreso de polvo y restos derivados del Chip, afectando drasticamente los ecosistemas marinos, pero además causando un grave impacto a las actividades de las/os vecinos de Corral debido a que la actividad pesca artesanal representa el 23% de la economía comunal”.


No + Chip en Corral

En el Comité Medioambiental integrado por distinto representantes de la comunidad corraleña (estudiantes, pobladores, dirigentes, concejales) manifiestan que se reunieron con el Intendente de la Región de los Ríos, quien entrego un informe sanitario que contradecía con la realidad que viven las personas de corral.

Aunque actualmente se está realizando una investigación profunda la carencia de un estudio oficial por parte del gobierno que compruebe y sustente el verdadero impacto del acopio del chip en la comuna de Corral provoca que no exista una verdadera dimensión sobre los efectos nocivos en el medioambiente, la flora y fauna marina y los propios habitantes de la comuna.

En el "Diagnostico comunal de corral para la Agenda 21 local" (pag 135) publicado durante el año 2004 se advirtió sobre el impacto de las sustancias químicas impregnadas en las astilas, sentenciando que "la comuna está siendo sometida a fuertes impactos ambientales negativos que ocurren actualmente y se evidencia en el mediano y largo plazo otros efectos negativos potenciales"

En cuanto a la oportunidad laboral de esta empresa en la comuna, los mismos pobladores del sector afirman que la empresa portuaria no es una fuente primordial de trabajo para Corral, ya que esta no entrega nuevas fuentes de trabajo y tampoco estabilidad laboral.

Si consideramos que la ubicación de esta empresa no convierte la comuna en un puerto estratégico con fuerte actividad económica ni mucho menos atractiva turísticamente cabe indagar cómo es posible que el centro de acopio descontinuo sus actividades solo después de las constantes movilizaciones  de vecinos y vecinas. Entonces; ¿Antes del movimiento en contra del chip las autoridades no tenían conciencia sobre el impacto negativo en el medio ambiente y la salud de los y las habitantes? Y por otro lado ¿Qué factores facilitaron que la empresa Reloncaví funcionara por más de 20 años sin permiso medioambiental?...

Considerando que no hay respuestas de autoridades ni  del municipio frente al impacto en el medio ambiente, las familias de corral y los recursos pesqueros, el comité  de medio ambiente de la comunda presentó recientemente un recurso de protección para que la empresa no vuelva a implementar el acopio de chip en corral bajo y tampoco en Amargos.

Juan Valenzuela, Vocero del Comité  Medioambiental agrego que “presentamos este recurso de protección en contra de la Municipalidad de Corral porque creemos que hay un abandono a todo el petitorio que nosotros hemos hecho a  todos los estamentos públicos de nuestra región. Hoy día estamos solicitando legalmente un pronunciamiento respecto a este tema”

Esta compleja situación exhibe una clara contraposición de los sectores involucrados. Por un lado los beneficios económicos que puede generar un privado para el sector empresarial y las emergencias  medioambientales que puede provocar la misma empresa en el sector costero.

La ciudadanía plantea un desarrollo económico sustentable que utilice los recursos naturales que el mar entrega para subsistir como fuente laboral. Este  proyecto encuentra su substento desde la sociedad en conjunto, la cual impulse el desarrollo comunitario y brinde beneficios turísticos, medioambientales, sanitarios y laborales para las familias de Corral.