Publicado el 25 de octubre de 2016

Preocupación en torno a seguridad y salud laboral: Declaración Pública Sindicato ASENAV


A LA OPINIÓN PÚBLICA


Frente a los últimos sucesos ocurridos al interior de la empresa ASENAV, así como a las medidas tomadas por las instituciones públicas y privadas vinculadas a la seguridad y salud laboral en la región de Los Ríos, como sindicato nacional de la empresa ASENAV declaramos los siguiente.

1) Como muchos trabajadores y trabajadoras de Chile, nuestras labores incluyen actividades que implican riesgos a nuestra salud, tanto desde la exposición a agentes tóxicos como el material particulado o los gases ácidos, actividades físicas repetitivas que nos hace vulnerables a trastornos musculo-esqueléticos, o el hecho de trabajar en zonas con riesgo de caídas, solo por citar algunos ejemplos. Como organización creemos que es responsabilidad tanto de las organizaciones de trabajadores y trabajadoras, de los empleadores y de las entidades públicas el realizar el mayor de los esfuerzos para prevenir y minimizar la tasa de accidentabilidad laboral así como la incidencia y prevalencia de enfermedades laborales, como lo es también responder oportuna y adecuadamente una vez que estos eventos desafortunados ocurren.

2) En función de este objetivo, como sindicato hemos generado una serie de acciones para informar a nuestros socios y socias sobre sus derechos y responsabilidades, así como denunciar enfáticamente las malas prácticas tanto al interior de la empresa como en los procedimientos que otras instituciones, como lo son las mutuales o los organismos públicos pertinentes, realizan en estas materias. Así con un afán propositivo y constructivo iniciamos un trabajo durante finales del año 2015 y principios del presente, en donde generamos un diálogo entre nuestro sindicato, la mutual de seguridad, seremi de salud y la SUSESO, a  través de una mesa liderada por la seremi del Trabajo y Previsión Social, Ana Sáez. El objetivo de la iniciativa fue abordar la forma en que la mutual históricamente ha tratado las enfermedades de origen laboral, denegando su origen como tal y por ende negándose a cubrir los gastos asociados tanto en términos de tratamientos como de licencias médicas.Tras haber catalogado como exitosa la iniciativa por parte de las autoridades, los hechos que se han sucedido desde la culminación de la mesa distan de haber aportado soluciones a nuestros problemas.

3) Por un lado nuestra preocupación con respecto al desconocimiento y tratamiento de las enfermedades de origen laboral ha alcanzado ribetes preocupantes, ya que a la fecha al interior del astillero existen dos casos de desvinculación de trabajadores con enfermedades laborales, alegando la empresa el Artículo 161 del Código del Trabajo(“necesidades de la empresa”), mientras que otros dos compañeros se retiraron por su cuenta a razón de la misma problemática. Estas determinaciones no son congruentes con la información entregada en la última negociación colectiva, ocurrida en marzo del presente año, donde se establece que existen contratos, tanto con empresas nacionales como internacionales, para la construcción de al menos 5 embarcaciones (ver ANEXOS), para lo cual se ha generado contratación de más personal (en gran medida a través de la figura de subcontratación) con el fin de cubrir el trabajo que se encuentra asegurado al menos hasta junio de 2018. A esto se suma la adquisición de nuevas y costosas maquinarias en la empresa, por lo que no es evidente para nosotros la “necesidad” de desvincular a trabajadores que coincidentemente poseen enfermedades que les han hecho tener hasta un 55% de pérdida de capacidad de ganancia. Si bien la información ha sido poco transparente, actualmente, es de nuestro conocimiento que al menos 27 trabajadores de ASENAV presentan enfermedades laborales, por lo que esperamos lo ocurrido no se transforme en un patrón de desvinculación de trabajadores enfermos.

4) Por otro lado, durante Agosto y Septiembre de este año realizamos una denuncia en la Inspección Provincial del Trabajo de Valdivia, la Dirección Regional de Trabajo y las Seremias de Salud y Trabajo (ver ANEXOS), donde evidenciamos la decisión unilateral del departamento de adquisiciones de la empresa y el jefe de departamento de soldadura, de sustituir instrumentos de protección personal, a saber mascarillas antigases, por otras de inferior calidad que no contemplan las especificaciones técnicas para prevenir la inhalación de los gases ácidos que el trabajo de soldadura implica. En su oportunidad además presentamos a estos organismos las actas del comité paritario y la nómina y firma de trabajadores del departamento de soldadura que rechazaban la medida, la cual nunca fue aprobada ni por el comité paritario ni por el departamento de prevención de riesgo.

5) Por su parte los organismo públicos, a pesar de haber prometido fiscalizaciones, tanto de la inspección como de la dirección del trabajo o incluso algunos Seremi, dichas fiscalizaciones jamás han ocurrido o se han limitado a ser visitas de cortesía que no cumplen su rol de evaluar los riesgos que existen hoy para la salud de nuestros trabajadores y menos aportar a su solución. Más aún, cuando nuestro sindicato ha realizado las denuncias correspondientes, los organismos técnicos fiscalizadores de la inspección del trabajo se han declarado incompetentes derivando la denuncia al área jurídica, donde las denuncias van a dormir por tiempo indefinido.

6) La serie de problemáticas que hemos mencionado son solo ejemplos de un problema mayor y en donde normativas generales como el artículo 184 del código del trabajo o la recientemente lanzada Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (PNSST) se transforman en meras declaraciones de buena voluntad, pero que distan de formar parte de un cuerpo normativo que realmente permita proteger la salud de los trabajadores y trabajadoras de Chile. Como sindicato, consideramos particularmente preocupante que hoy los empleadores no sean capaces de garantizar condiciones mínimas para preservar la salud y vida de los trabajadores y trabajadoras, sino que además desconociendo su responsabilidad en el advenimiento de una enfermedad laboral, luego puedan simplemente despedir a los trabajadores que por estas patologías ya no le son rentables. Agravante de esta situación es también el hecho de que incluso cuando las organizaciones sindicales, exponen los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras al interior de su lugar de trabajo, las decisiones sobre estas materias se toman solo en función de criterios de rentabilidad y tratando de cumplir solo con el mínimo que nuestra limitada normativa nacional exige.

7) En base a todo lo expuesto, exigimos a la empresa mejore sus normas de seguridad incluyendo la participación de los trabajadores, así como que se haga cargo de los trabajadores  que hoy ya padecen de enfermedades que tienen un origen profesional  . Hoy cuando se hace necesaria una reforma profunda a la ley 16774 que ESTABLECE NORMAS SOBRE ACCIDENTES DEL TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES, hacemos un llamado a los sindicatos y sus dirigentes a informarse sobre estas temáticas y a organizarnos para poder incidir sobre estas materias, que día a día menoscaban nuestro derecho a una vida digna y saludable.


ANEXOS