Publicado el 19 de diciembre de 2019

El problema de la participación en el proceso constituyente: Entrevista a Claudia Heiss


En los últimos días se han votado en la Cámara de Diputados y el Senado los proyectos de cambio constitucional que abrirán la posibilidad de plebiscito para una Nueva Constitución. Esta discusión ha estado marcada por el “Acuerdo por la paz y una Nueva Constitución” firmado el 15 de noviembre, y, particularmente, por la participación de independientes, mujeres y pueblos originarios.

El “Acuerdo” fue aprobado ampliamente el día 18 en la Cámara de Diputados y este 19 en el Senado. Sin embargo, con la votación de la derecha, se rechazaron los temas de participación. A pesar de esto el tema no se cerró y el mismo proyecto fue reingresado y votado a favor el día 19. De esta forma la paridad, los cupos indígenas y la participación de independientes pasaron su primer trámite y están a la espera de la discusión en el Senado.

Para entender el escenario que dio paso a esto, el pasado 13 de diciembre, tuvimos la oportunidad de conversar con Claudia Heiss, cientísta política participante de la Mesa Técnica Constituyente en representación de RD. En la ocasión hablamos sobre la Mesa Técnica y despejamos algunas dudas sobre la participación relacionada al Acuerdo por una Nueva Constitución.

Les dejamos la entrevista

¿Cómo funcionó y cuáles fueron los temas que se conversaron en la Mesa Técnica sobre el proceso constituyente? 

La mesa técnica fue una mesa designada por los partidos, entonces nosotros teníamos que traducir en lenguaje jurídico los acuerdos a los que habían llegado los partidos que firmaron el acuerdo del 15 de noviembre. En los temas de inclusión del acuerdo constitucional, que se ha llamado el acuerdo complementario [paridad de género, cuotas indígenas y participación de independientes], no hubo acuerdo de los partidos, y por lo tanto nosotros ni siquiera lo discutimos en la mesa técnica. O sea, hubo algunas intervenciones más bien como simbólicas, para decir que este es un tema que nos preocupaba, pero nosotros no teníamos posibilidad de regular el acuerdo si no teníamos el mandato de los partidos. Entones ese tema no logramos zanjarlo, ni siquiera logramos abordarlo.

¿Qué pasa entonces con los temas de participación de mujeres, independientes e indígenas?

[En la mesa] Logramos que la propuesta de Reforma Constitucional que nosotros hicimos no cerrara la discusión, que es lo que la UDI quería. La UDI quería que la reforma constitucional dijera que todas las elecciones que vienen se hicieran con las leyes vigentes a diciembre del 2019. Y eso hacía imposible cualquier cambio posterior. Entones lo que nosotros logramos, lo que conseguimos en las conversaciones de la Comisión Técnica, fue que la fecha para el cierre de la legislación electoral fuera el 25 de junio, en el último plazo de inscripción de los candidatos a la convención constitucional. Entonces la discusión queda abierta, pero ahora va a depender de los partidos y también de la movilización social, de la presión social por escaños indígenas, por paridad de género, y por dar un espacio de independientes en la elección de los convencionales, en el entendido que la convención no va a tener legitimidad si sigue las mismas reglas del sistema electoral, de la cámara de diputados, que es lo que quedó en el acuerdo del 15 de noviembre.

¿Cómo vez el desarrollo del proceso constituyente en medio de la crisis de representatividad por la que pasa el sistema político del país?

Yo creo que la democracia chilena está pasando por un momento muy difícil, yo en mi presentación hablé de todos los problemas que tiene la democracia en el mundo, y que la política en realidad está muy debilitada en su capacidad de restringir el poder del dinero. Yo creo que eso es lo que está detrás de la crisis de la política. Que la gente ve que ir a votar no les sirve para mejorar su vida, no le sirve para tener condiciones más justas, para detener los abusos y todo eso. Y yo creo que en Chile tenemos un problema particular que tiene que ver con esta Constitución, que no se va a resolver todo, pero va a mejorar cuando ya no tengamos la Constitución de 1980.
Y, en ese sentido, soy optimista que se produzca una mayor vinculación entre el mundo social y el mundo político, para llevar adelante reformas institucionales que permitan tener una nueva constitución. Si no logramos que el mundo social entre en alguna sintonía con el mundo político, que es el principal desafío que tenemos hoy día, yo creo que el resultado va a ser prolongar la crisis, agudizar lo problemas de Chile, y en el fondo prolongar la violencia. Yo creo que lo mejor sería hoy día encontrar el cause institucional, pero eso requiere no solamente que la gente mantenga la presión social, sino que también requiere que la política se haga cargo de este desafío y se abra a mayor representatividad. Porque uno de los problemas de la deslegitimación de la política en Chile ha sido la exclusión de grupo muy grandes de la sociedad, como las mujeres, como los indígenas que nos han estado representados en los órganos de representación política, principalmente el congreso, pero también otros órganos, los consejos municipales, etc.

En este tiempo, sobre todo en la discusión de paridad, la red de politólogas de las que formas parte ha tenido una gran relevancia ¿Qué nos puedes contar de esta Red?

Nosotros conformamos hace un tiempo una red de politólogas que es mundial, de hecho, la principal articuladora es una profesora española que vive en México, que trabaja en la UNAM. Y es una red internacional, tiene muchas latinoamericanas, pero también personas de otros países, y son más de 300 politólogas de todo el mundo. Ahora en Chile se ha creado un capítulo bastante fuerte de la red de politólogas con unas 50 politólogas inscritas. La red de politólogas se organizó para que las especialistas en temas electorales hicieran una propuesta para la Convención Constitucional. Entonces un subgrupo, porque no todas las politólogas se dedican a temas electorales, ha hecho algunas propuestas tanto en escaños reservados, como especialmente en el tema de género. Porque la Red de Politólogas tiene en su agenda visibilizar el trabajo que han hecho las mujeres académicas, las mujeres de la ciencia políticas, que, como en todas las otras disciplinas, han sido bastante invisibilizadas por sus colegas masculinos. Y la verdad es que les ha idos súper bien, hoy día hay una delegación de la red de politólogas que está en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados participando en una sesión de consultas con la ciudadanía para presentar su propuesta.

¿Cuál es la propuesta de la Red sobre paridad de género?

La propuesta de la red de politólogas tiene como tres propuestas de cómo mejorar la participación de mujeres en una convención constitucional, y la que ellas proponían como la más plausible y la más viable políticamente, es un sistema que en el fondo les daba preferencias a las mujeres para entrar a los escaños a través de listas abiertas, donde por un sistema de cifra repartidora aparecía una formula ad hoc, parecido al arrastre de nuestro sistema actual, que arrastraba más a las mujeres. Lo que hay que decir es que todo sistema electoral produce distorsiones de algún tipo, y todo tiene problemas por algún lado, y uno gana en algunas cosas y pierde en otras. Siempre va a haber argumentos para desestimar estas opciones, pero yo creo que hoy día mejorar la participación de las mujeres en una representación política, ya es una necesidad ineludible, tanto de la Convención Constitucional como del sistema político en general.