Publicado el 9 de agosto de 2011

Marcha en Valdivia, 9 de Agosto: Ni la lluvia ni la repre contiene al movimiento rebelde

A eso de las 12 de hoy martes 9 de Agosto comenzaron a movilizarse las filas de estudiantes, trabajadores e individuos de variados sectores sociales. Filas de manifestantes salieron de ambos campus de la Universidad Austral de Chile, así como desde la plaza Simón Bolívar. Alrededor de 5000 fueron los manifestantes, que luego de reunirse en la plaza de la República, desfilaron por las calles céntricas de Valdivia.

La marcha que contó con batucadas, disfraces y bailes, se desenvolvió pacíficamente hasta llegar frente a la intendencia. Aquí entre consignas, se anunció que la corte de apelaciones de Valdivia rechazó el recurso de amparo que pretendía otorgar la libertad al compañero Cristian del Castillo y la compañera Valentina Vargas. Ambos víctimas de un montaje y acusados falsamente de portar bombas molotov.

Tras saberse la noticia la marcha desfiló hasta el jusgado de Garantía para expresar su rechazo contra la medida, que solo busca amedrentar a los luchadores y luchadoras sociales. Tras gritar algunas consignas la mayoría de los manifestates prosiguió su camino hacia el puente Pedro de Valdivia, el cual fue tomado por algunos minutos hasta que los pacos decidieron poner en marcha la represión.


Más de un centenar de encapuchados se midieron contra los armamentos de fuerzas especiales, a las afueras del campus isla teja de la Universidad Austral. A pesar de que los medios indican que hay alrededor de 9 detenidos, los pacos tampoco se la llevaron pelaa. Varios daños recivieron las micros, el guanaco y el zorrillo de los cafiches del estado. Incluso se hizo retroceder a los pacos que huyeron a refugiarse a las afueras del Instituto Alemán, mientras nubes de piedras les caían en sus armaduras.

Muchos vecinos de la isla teja podrán quejarse (o quizás no muchos), pero al menos las cámaras de los medios de comunicación locales muestran como varias personas increparon a los pacos para que se fueran, mientras estos trataban de intoxicar a los manifestantes con sus gases lacrimógenos. Esto es un claro signo de que los medios y el gobierno mienten cuando tratan de reducir estos incidentes a caprichos de grupos minoritarios.

Pocos serán los que se enfrentan a los pacos, pero son miles o millones los que ya se cansaron de que les metan el dedo en la boca. Cuidado fachos ahora mordemos.