Publicado el 1 de agosto de 2011

Sr. Berger le cobraremos la palabra

Tras semanas de toma en diversos establecimientos educacionales de Valdivia, entre otros del territorio, comenzamos una nueva semana con estudiantes, padres y profesores movilizados. Lamentablemente no con la participación de los estudiantes de la FEUACH, que en una vergonzosa demostración de su falta de análisis político y compromiso con el movimiento, desocuparon las dependencias de "su" casa de estudios hace dos semanas. Bueh...nada nuevo bajo el sol, menos mal que algunos jóvenes consientes no se quedan de brazos cruzados solo porque sus dirigentes, o los partidos de estos, así lo consideran necesario.

A pesar de esto, y demostrando la efervescencia que han venido mostrando los estudiantes secundarios en los últimos años, los jóvenes estudiantes apoyados por sus familias y algunos profesores volvieron a tomarse sus liceos tras los violentos desalojos realizados por Fuerzas Especiales la semana pasada. Ni siquiera la violencia de los pacos y las calumnias de los medios de comunicación, locales y nacionales,  fueron capaz de desalentar a un movimiento que hace mucho tiempo que ha dejado de ser meramente estudiantil.

En este escenario el alcalde de Valdivia, Bernardo Berger, se ha encargado de levantar una campaña de desmovilización apelando a subterfugios lastimeros como la necesidad de volver a estudiar para "salir de la pobreza y tener una oportunidad en la vida" o el imperativo de restablecer la alimentación de estudiantes cuya "única fuente de alimento son las raciones escolares". Pero ya sabemos que su buen corazón es solo una forma de acallar a un movimiento que persigue algo tan valioso como la dignidad.

Así el último berrinche del edil reza como sigue:

"Así las cosas, este municipio ya no puede hacerse responsable, y desde este momento dejamos al criterio de los propios padres y de los alumnos, la voluntad de seguir educándose"

Ojalá esto sea así señor alcalde y de hecho le cobraremos la palabra, pues es el criterio de de todas las personas los que claman por una educación digna, y es nuestra voluntad seguir educándonos en un pensamiento crítico y solidario. Basta ya de adiestramiento anestésico, si volver a estudiar para ser un buen explotado es lo que quieren que hagamos, no esperen sino una tozuda radicalización de nuestra indignación.

Aguante a todos y todas...y nos vemos el jueves en la marcha